A nadie le puede gustar estar en la calle

El sistema no siempre responde a las necesidades de las personas sin hogar. Para poder ayudar hay que acoger e intentar acompañar al sistema del que a menudo han sido expulsados. Esta tarea no siempre resulta exitosa y hay que aprender a vivir con la sensación de que no siempre se ha logrado su reinserción social.