El valor de la espiritualidad en una sociedad laica y plural

Labor Hospitalaria, n. 309 (2014)
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El autor parte de que “espiritualidad” es una palabra de moda, utilizada para responder a situaciones y problemas muy diversos. Por otra parte, afirma que un adecuado concepto de espiritualidad puede orientar la búsqueda de sentido de muchas personas que parten de situaciones muy diversas: creyentes, ateas, agnósticas etc. Por otra parte, la palabra valor también se usa en múltiples sentidos y el autor delimita en qué sentido de puede hablar de la “espiritualidad como valor”.

Esta definición de las palabras “valor” y “espiritualidad” se apoya en una concepción del ser humano que rechaza antiguas dualidades (como “materia/espíritu”) en beneficio de una antropología que afirma la libertad del “yo” profundo frente a los condicionamientos biológicos, psicológicos y culturales del “ego”. Finalmente el artículo se interroga sobre la manera de desarrollar una vida realmente espiritual y cómo la espiritualidad puede ayudar a personas en situación de dolor, conflicto o stress.

¿Por qué hablar de “espiritualidad”? Asistimos en la actualidad a un “boom” de la “espiritualidad”. Lo que no hace muchos años pertenecía al mundo de la religión, a los templos, a las “casas de ejercicios”, se ha trasladado a los estantes de autoayuda o esoterismo de las librerías, a las reuniones de formación de directivos de empresa, al mercado global de Internet donde ofertas de “espiritualidad” compiten con todo tipo de interpelaciones. ¿Qué se pide y se promete en este “mercado”? Las demandas son múltiples y de calidades muy distintas. Se buscan maneras de vivir más humanamente situaciones personales y laborales estresantes; se busca el bienestar psicológico de la propia persona; paz, serenidad y equilibrio.

A veces la orientación es bastante diferente: la espiritualidad seria la herramienta para ser más eficiente, liderar mejor, en definitiva conseguir éxito. Hay también lo contrario: la “fuga mundi” (fuga del mundo): se busca un modo de vida coherente con el apartamiento físico de un mundo moderno que se juzga inhumano. En algunos casos, la espiritualidad se busca para dar profundidad al compromiso con las personas y con el mundo. El boom de la espiritualidad es un hecho pero ¿En qué situaciones sociales se genera?

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LH n. 309 (2/2014)