SOLIDARIDAD

La solidaridad, como en otras circunstancias, ha sido más que notable. Esta crisis sanitaria también ha promovido que muchas empresas saquen su lado más solidario para ayudar a suavizar las consecuencias sociales generadas por la pandemia. En todos nuestros centros hemos recibido donaciones de material sanitario, de alimentos, productos de higiene o de telefonía móvil. Y muchas de estas empresas han tenido en cuenta el sobreesfuerzo de nuestros profesionales y para agradecerles su trabajo les han hecho llegar desayunos o cenas, así como estancias en hoteles cercanos donde descansar sin temor a contagiar a sus familias. 
Desde algunos de nuestros centros sociales también se ha practicado la solidaridad con los enfermos de nuestros hospitales. Usuarios y voluntarios de diferentes dispositivos han colaborado cosiendo mascarillas, escribiendo cartas o haciendo dibujos, o enviando mensajes o canciones a través de las redes sociales. Agradecemos todos los gestos que, por pequeños o grandes que sean, demuestran que no estamos solos y que entre todos podemos superar la adversidad. 

Desde Solidaridad SJD se ha lanzado una campaña para poner cara a la vulnerabilidad ante la COVID-19. Las caras de la vulnerabilidad es el nombre de la campaña donde se recogen testimonios, acciones e iniciativas que han hecho más fácil el camino y ayudan a cuidar de los que más lo necesitan.

Desde la Obra Social de San Juan de Dios se impulsa estas campaña, no solo para dar a conocer quiénes son estas personas que ahora, más que nunca, necesitan nuestra ayuda, sino también para sensibilizar y unir esfuerzos con todos los centros de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

La crisis sanitaria, económica y social que ha desencadenado el coronavirus es de grandes dimensiones. Estamos ante una situación que pone en evidencia la  fragilidad humana, sobre todo la de las personas en situación de vulnerabilidad. Desde el principio de esta crisis se nos ha pedido que nos quedemos en casa con un objetivo muy claro: luchar contra el coronavirus y proteger a los más vulnerables. Pero ¿qué pasa cuando no tienes una casa dónde confinarte? Y ¿qué ocurre con todas esas personas en situación de dependencia y en situación de riesgo de exclusión social? Todas estas personas son las caras de la vulnerabilidad y en San Juan de Dios las cuidamos y acompañamos para que puedan tener una vida digna y construir un mundo mejor.

Las Caras de la Vulnerabilidad rápidamente ha conseguido sumar los esfuerzos de la institución y las complicidades de todos los centros de SJD. Es una campaña que nos permite explicar la fragilidad poniendo cara y nombre a la exclusión social, explicando historias humanas surgidas de esta crisis y sobre todo nos permite ponerle cara, también, a la solidaridad que siempre se abre camino, especialmente en situaciones tan difíciles y adversas como la actual. Esta campaña de comunicación va dirigida al público en general, a los socios y donantes de la institución, a los trabajadores y trabajadoras, al voluntariado y, en definitiva, a toda aquella persona que quiera colaborar en la medida que le sea posible a través de la web.

En tiempos de crisis, la solidaridad aflora. Gracias al esfuerzo de todos los centros de SJD y a todas las personas y organizaciones que están colaborando, estamos consiguiendo ayudar a muchos de nuestros usuarios y usuarias. La campaña Las Caras de la Vulnerabilidad intenta paliar los efectos de la pandemia a través
de cuatro ejes de trabajo: ayudando a solventar las primeras necesidades de las personas más vulnerables, facilitando la conectividad para combatir el aislamiento
y la soledad, asegurando la protección para todos frente al contagio y, también, potenciando la investigación para la prevención y el tratamiento de la COVID-19. Esta es la muestra de que las crisis también son una oportunidad para intentar conseguir un mundo más solidario, más justo, más comprometido.