La Responsabilidad como valor y como exigencia moral

Labor Hospitalaria, n. 310 (2014)
Autoría

“El hombre es el único ser conocido que tiene responsabilidad, solo los humanos pueden escoger consciente y deliberadamente entre alternativas de acción y esa elección tiene consecuencias. La responsabilidad emana de la libertad, la responsabilidad es la carga de la libertad”  Hans Jonas (1994).

El término responsabilidad tiene muchas acepciones, la mayoría de ellas vinculadas a la libertad de elección del ser humano y de aceptación de las consecuencias de los actos efectuados en virtud de esa libertad.

La responsabilidad es uno de los valores de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, un valor que se demanda a los profesionales en el ejercicio de su profesión, a los gestores en tanto que ejercen la función de liderazgo y gestionan recursos humanos, materiales y económicos, a las organizaciones como representación de su compromiso social y también como conjunto de individuos comprometidos con la misión y los valores juandenianos.

Cuando buscamos el significado en castellano de la palabra responsabilidad, existen varias acepciones:

  • Como imputabilidad o posibilidad de ser considerado sujeto de una deuda u obligación.
  • Como compromiso.
  • Como sinónimo de causa. La virtud de ser la causa de los propios actos, es decir, de ser libre.
  • Como deber de asumir las consecuencias de nuestros actos.

Por tanto, la responsabilidad es un valor que está en la conciencia de la persona, que le permite reflexionar, administrar, orientar y valorar las consecuencias de sus actos. Una vez que pasa al plano ético (puesta en práctica), persisten estas cuatro ideas para establecer la magnitud de dichas acciones y afrontarlas de la manera más propositiva e integral, siempre en “pro” de mejorar el ámbito laboral, social, cultural y natural.

Responsable es aquel que conscientemente es causa directa o indirecta de un hecho y que, por lo tanto, es imputable por las consecuencias de ese hecho, terminando por configurarse un significado complejo: el de responsabilidad como virtud por excelencia de los seres humanos libres.

En la tradición kantiana, la responsabilidad es la virtud individual de concebir libre y conscientemente las máximas universalizables de nuestra conducta. Para Hans Jonas, en cambio, la responsabilidad es una virtud social que se configura bajo la forma de un imperativo que, siguiendo la argumentación de Kant, ordena: “obra de tal modo que los efectos de tu acción sean compatibles con la permanencia de una vida humana auténtica en la Tierra”  y que se denomina el "principio de responsabilidad".

Una manera de entender la responsabilidad es la capacidad que tiene el individuo de dar respuesta. Responder responsablemente nos da valor como personas, comprometidos en cada uno de nuestros actos. Tiene un efecto positivo en las personas porque genera confianza. En el trabajo sanitario y/o social nos obliga a ser cuidadosos con la persona que sufre y responder con minuciosidad y respeto a las necesidades de salud pero también a las personales, sociales y espirituales.

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LH n.310 (3/2014)

Hospital San Juan de Dios - Zaragoza