Noviciado europeo de los Hermanos de San Juan de Dios

Revista IN, nº 267 (2019)
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El noviciado europeo va a ser una oportunidad para compartir la pluralidad y riqueza de nuestra vida religiosa en Europa.

El próximo mes de septiembre se pondrá en marcha el Noviciado Europeo de los Hermanos de San Juan de Dios en Brescia, Italia.  Es un proyecto que comenzó a construirse en abril de 2016 y en el que han trabajado Hermanos de las diferentes Provincias de la Orden en Europa.

El Noviciado es una etapa fundamental en la que los novicios viven la experiencia del encuentro personal con Dios, disciernen, clarifican y profundizan la llamada del Señor para poder tomar libre y conscientemente, su decisión de seguir a Cristo en la Orden Hospitalaria. Es, además, un tiempo donde se evidencian sus cualidades humanas y espirituales, y se comprueba su intención e idoneidad para la profesión de los consejos evangélicos[1].

El cuidado de la formación inicial de los jóvenes que sienten la llamada a ser Hermanos de San Juan de Dios es una prioridad para la Orden en este momento.  Cuidar la formación es el medio más eficaz para lograr el desarrollo personal de aquellas personas que se sienten llamadas a consagrar su vida a la Hospitalidad, responder a las exigencias de la vida religiosa de hoy, asumir el carisma propio de la Orden y fortalecer nuestra identidad hospitalaria.

Los proyectos formativos comunes a varias Provincias son ya una realidad en las regiones de la Orden de América latina, África y Asía-Oceanía.  Quiero destacar la generosidad de todas las Provincias de Europa a la hora de tomar determinadas decisiones como la puesta en marcha del proyecto, la elección del lugar y de los hermanos que iban a formar parte de este proyecto.  Creo que la puesta en marcha del Noviciado Europeo es un signo del Espíritu que nos anima a salir de nosotros para construir juntos el futuro de la Orden.

Hasta el momento el trabajo realizado para configurar el noviciado europeo nos ha ayudado a asentar las bases de qué formación queremos ofrecer a los futuros hermanos de San Juan de Dios de Europa.  Queremos que sea un proyecto sólido y al mismo tiempo flexible, que tenga en cuenta las necesidades individuales de los candidatos con el fin de que les ayude a discernir y afianzar su vocación.

La comunidad formativa del Noviciado Europeo formada por el Hno. Luis Marzo (España), maestro de novicios, el Hno. Angelo Sala (Italia), el Hno. Tymoteus Holozubiec (Polonia) y el Hno. Damian Horvath (Hungría) acompañados del Hno. Benigno Ramos, nos hemos ido reuniendo periódicamente desde octubre de 2018 hasta ahora para elaborar el proyecto de vida comunitaria, el proyecto Formativo del Noviciado así como planificar algunos aspectos económicos y prácticos para la puesta en funcionamiento de la Casa donde se ubicará el Noviciado Europeo.

La ciudad de Brescia, Italia es el lugar escogido para la creación de este proyecto formativo de la Orden en Europa.  Ubicada en el norte de Italia, es la segunda ciudad de la región de Lombardía, después de Milán. Es una ciudad con mucha tradición de albergar casas de formación de congregaciones religiosas por lo que dispone de varias universidades católicas. 

En esta misma ciudad la Provincia Lombardo-Véneta dispone un Instituto para la investigación y la atención a personas con problemas de salud mental y un Centro para la acogida de personas sin hogar e inmigrantes. Estos dos proyectos nos servirán para que los novicios puedan realizar allí su experiencia de hospitalidad.

Al plantear este proyecto vemos muchas ventajas para la Orden a corto plazo ya que los jóvenes formados en este ambiente interprovincial tendrán mayor facilidad para compartir y trabajar con los Hermanos de otras Provincias y esto ayudará a realizar un discernimiento más universal de la Orden en Europa de cara al futuro. También pienso que va a ser una oportunidad para compartir la pluralidad y riqueza de nuestra vida religiosa en Europa.

Pensamos que la tarea formativa que allí vamos a realizar debe estar atenta a la realidad que se vive en cada contexto donde la Orden está implantada.  Estas referencias nos deben llevar a un replanteamiento de nuestra dimensión apostólica en cuanto a lugares y formas de presencia, nuevos estilos de dirección y de gestión de las obras y la relación con los colaboradores. La formación ha de preparar para estas situaciones cambiantes de nuestra Orden y del mundo actual.  En la Carta de Identidad de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios encontramos algunas pautas para avanzar y reflexionar en este sentido.

No somos ajenos a los desafíos que se nos plantean en este proyecto como son el tema de la lengua o de las diferentes culturas. Para superarlo pensamos que una preparación adecuada de los formandos y el aprendizaje de la lengua del lugar facilitarán una inserción más integral y una mejor asimilación de los contenidos del programa y de la dinámica del noviciado.

La formación del Hermano de San Juan de Dios pretende el desarrollo armónico y equilibrado de todas las dimensiones de nuestra vocación específica: la unión con Dios, la centralidad de Cristo, la apertura al Espíritu, la fraternidad y la acción apostólica.  La armonización de estas facetas posibilita la unidad de vida que nos lleva a la madurez personal.  Reconocer con humildad y objetividad los propios límites y capacidades, nos abre a la complementariedad que aportan los demás y a la entrega de lo mejor de sí para construir el Reino juntos.

Por último, decir que estamos convencidos de que el éxito de este proyecto está en el apoyo del gobierno de las Provincias, la calidad y continuidad de los programas, la confianza en los formadores y el adecuado acompañamiento individualizado de los jóvenes.

 

[1] Cfr. Proyecto formativo de los Hermanos de San Juan de Dios n.113, Curia General, Roma 2000.