Entrenar la mirada para aprender a mirar otras realidades

Revista IN, nº 263 (2018)

La Fundación Jesús Abandonado de Murcia pone a disposición de todos los centros educativos y universidades de la Región de Murcia el proyecto de Sensibilización y Educación para el Desarrollo, herramienta de aprendizaje para desestigmatizar y desterrar prejuicios sobre los colectivos más vulnerables.

La Fundación Jesús Abandonado de Murcia retoma para este curso escolar 2018-2019 que acaba de comenzar su proyecto de Sensibilización y Educación para el Desarrollo, que este año se amplía para alcanzar a los alumnos de los ciclos de Infantil, Primaria y Secundaria, además de las universidades y centros de Formación Profesional.

Asimismo, en esta nueva etapa incorpora lo establecido por las Naciones Unidas en la Agenda 2030 de objetivos de desarrollo sostenible, centrados especialmente en las necesidades de los colectivos más vulnerables.

La labor de sensibilización de la Fundación Jesús Abandonado de Murcia, desarrollada junto con la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios y que cuenta con la colaboración del Gobierno regional y el Ayuntamiento de Murcia, ha sido llevada a cabo en más de 150 centros educativos de toda la región desde su puesta en marcha hace siete años, alcanzando hasta el momento a 15.000 alumnos aproximadamente.

Como afirma Ana Caballero, responsable del área de Solidaridad de la institución, «más allá de la atención y asistencia a personas sin hogar y en riesgo de exclusión, apostamos por una transformación real de la sociedad».

Para ello, «creemos necesario entrenar la mirada, desde el respeto, la cercanía y la solidaridad, principios fundamentales que nos permiten avanzar en la construcción de un mundo mejor para todos». El equipo de sensibilización lo completan los técnicos Pepe Galera y Noelia Baños, apoyados por el trabajo de los voluntarios Fulgencio Egea y Lucio García.

Los alumnos de la cooperativa de enseñanza Majal Blanco (Santomera, Murcia) son uno de los centros en los que el curso pasado se llevó a cabo esta labor de sensibilización a través charla coloquio con los alumnos, además de diferentes actividades como la llevada a cabo con motivo del Día del Libro y la festividad de San Jorge, donde se repartieron más de 1.000 rosas a todos los alumnos del centro, cada una dedicada y con una cita literaria.

Para este curso escolar se han desarrollado «nuevas actividades adaptadas a las edades de los alumnos», explica Ana Caballero, ya que «queremos hacerles partícipes y protagonistas de su aprendizaje, que puedan conocer diferentes realidades sociales y las causas de la existencia de la pobreza y la desigualdad».

Así, para los alumnos de 2º y 3º de Infantil, los actores profesionales y voluntarios de la Fundación, Mario Moya y Erika Villar, han preparado un teatro de títeres protagonizado por 'Chusco, un perro callejero', donde, tras finalizar el cuento, se genera un juego de roles con los alumnos. Los actores simulan ser una persona que necesita ayuda en diferentes situaciones y se les invita a que propongan distintas maneras de ayudarla. Después, en una pequeña asamblea, se comparte con los niños sus impresiones, sentimientos y emociones.

Para Noelia Baños, técnico de sensibilización de la institución, «el objetivo es acercar a los niños a diferentes realidades sociales, compartiendo la alegría y el entusiasmo» que provoca el acercamiento y la ayuda a las personas necesitadas, «al tiempo que se fomentan la puesta en práctica de valores como escuchar, sentir, opinar, compartir y participar».

Para el primer tramo de Educación Primaria, a través de la técnica del Kamishibai (teatro japonés) se representará un cuento, y para el segundo tramo, mediante el juego y dinámicas cooperativas, se pone en situación a los niños para movilizarlos, motivarlos y hacerlos pasar a la acción. Por último, los propios alumnos serán los difusores de valores solidarios, a través de la realización y grabación de un lipdub, vídeo musical sincronizando labios, gestos y movimientos con una canción.

«Queremos el despertar el interés por la participación activa en la construcción de un mundo más justo, humanizando esas realidades sociales para generar en los niños actitudes de respeto y corresponsabilidad». Es decir,  «impulsar, facilitar y ayudar en la elaboración y participación en proyectos de educación en valores y solidarios», remarca Baños.

Por último, para los jóvenes de Educación Secundaria, universidades y centros de Formación Profesional, «será el momento de pasar a la acción a través de la actividad Game Room Objetivo 2030». Se trata de un juego de cooperación en el que los alumnos deberán trabajar de manera conjunta para alcanzar el objetivo final y salir airosos de las diferentes pruebas planteadas en la actividad.

A este proyecto de Sensibilización y Educación para el Desarrollo se suma la Compañía de Teatro MÁS, surgida en el seno de la propia Fundación, con su obra 'Postales para un niño', que en su programación matinal en 2017 actúo ante 900 jóvenes con edades comprendidas entre los 13 y 17 años. Estos tuvieron la oportunidad de reflexionar con los actores de la compañía en la charla coloquio después de la actuación sobre los miedos, eje central del espectáculo, acompañado de material didáctico como herramienta para el profesorado para trabajar con los alumnos sobre sus miedos y emociones.

Desde el equipo de sensibilización de la Fundación Jesús Abandonado coinciden en que todas estas son «actividades que pretenden ser innovadoras y diferentes, que permitan a los jóvenes conocer las causas generadoras del desequilibrio entre Norte-Sur, así como la Educación para el Desarrollo, la solidaridad y el consumo responsable. Están encaminadas a fomentar el trabajo en equipo, la participación y la cooperación, el conocimiento de la realidad de los países en desarrollo y la Agenda 2030, las diferentes realidades sociales, la pobreza y la desigualdad entre pueblos, los estigmas, tópicos y prejuicios de la exclusión social».

Comunicación Fundación Jesús Abandonado
Fundación Jesús Abandonado - Murcia