De Convento a Llar Sant Joan de Deu: los nuevos proyectos de la Fundació Germà Tomàs Canet

Revista IN, nº 258 (2017) actualizado 05/2019

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El centro que gestiona la Fundació Germà Tomàs Canet en Manresa, Llar Sant Joan de Déu, además de incluir un servicio de duchas y una Unidad Dependiente para personas en tercer grado penitenciario, ahora también acoge un programa de protección internacional para  personas refugiadas o solicitantes de asilo.

La Fundació Germà Tomàs Canet ha experimentado en el último cuatrienio una expansión sin precedentes en sus casi 30 años de historia.

A finales del año 2013 el contenido de la actividad da un importante giro con el encargo que recibe del Patronato de la Fundación para gestionar un equipamiento de la Orden en la ciudad de Manresa. Constituía todo un reto porque se concretaba en desarrollar, en un antiguo convento de las Hermanitas de los Pobres, programas destinados a dar respuesta a las necesidades de la población más vulnerable de la comarca  logrando su sostenibilidad, trabajando en red, coordinadamente con los agentes públicos y privados del territorio. 

El estado de conservación del edificio requirió una serie de actuaciones a corto y medio plazo que permitieran una gestión adecuada de los proyectos que se pudieran impulsar Era obsoleto y necesitaba una reforma casi integral para permitir la integración de proyectos diversos, orientados a población con perfiles y necesidades muy diferentes.

Paralelamente, el Patronato aprueba una modificación de estatutos para ampliar el objeto fundacional, de manera que, sin renunciar a los orígenes de entidad tutelar la Fundación Tomàs Canet pudiera desarrollar programas y proyectos para trabajar en la mejora de la calidad de vida de colectivos vulnerables en toda su amplitud.

Paso a paso, el trabajo realizado empezó a dar sus frutos: en el año 2015 se inaugura el servicio de acogida de duchas, ropería y lavandería sociales, único en el territorio, como respuesta a una necesidad no atendida para personas que no disponen de ese servicio esencial en sus hogares. Durante 2018, 432 personas han utilizado el servicio de duchas mientras que la lavandería la han usado 104 personas. En total se han llevado a cabo 2.955 duchas y 327 coladas.

A finales de ese mismo año se inaugura la Unidad Dependiente para personas en tercer grado penitenciario, como alternativa a la prisión y con el objetivo de desarrollar un itinerario integral de reinserción, mediante un acuerdo con el Departamento de Justicia de la Generalitat de Catalunya. Actualmente dispone de 24 plazas (19 para residentes más 5 plazas de seguimiento, según el Art. 86.4 del Régimen Penitenciario) y en tres años de funcionamiento se ha atendido y acompañado a 120 personas.

 

La Llar Sant Joan de Déu acoge también desde finales del año 2017 el programa de Protección Internacional para personas refugiadas, solicitantes o beneficiarias de asilo y del estatuto de apátrida, el primero para la Provincia de Aragón junto al Centro San Juan de Dios de Ciempozuelos de la Provincia Bética y, ahora, al Hospital de León de la Provincia de Castilla, de reciente incorporación.

En el mes de noviembre de 2017 se incorporaron al centro de Manresa los primeros colaboradores asignados a este programa. Después de muchos meses de intenso trabajo el Ministerio de Empleo y Seguridad Social otorgó la subvención que reconocía este recurso como Centro de Protección Internacional para la acogida y atención de personas refugiadas.

Cuando las obras de rehabilitación y reforma finalizaron a primeros de 2018, la Llar Sant Joan de Déu contaba con 80 plazas para unidades familiares (monoparentales o biparentales con hijos menores de edad a su cargo) y que fueron ocupando de manera gradual las primeras familias procedentes de los campos de refugiados, que huían de los conflictos armados de sus países de origen en busca de un futuro, así como de personas solicitantes de asilo en las fronteras del estado español.

El segundo trimestre de 2018, la Llar SJD llegó a su ocupación máxima, 80 plazas, con un total de 20 unidades familiares, atendiendo a 198 personas, de las que casi la mitad (un 49%) son menores de edad.

En el primer trimestre del año 2019, se han creado tres nuevos espacios dedicados a la oración, a la meditación interreligiosa y al silencio. Bajo el nombre de “Espai de silenci”, el centro pretende favorecer con este espacio un lugar donde tanto de las personas atendidas como de los colaboradores y voluntarios puedan desarrollar sus necesidades espirituales si así lo desean, cualquiera que sea la religión que practican.

Fundació Germà Tomàs Canet - Sant Boi de Llobregat (Barcelona)
  • "Nuestros usuarios quieren sentirse escuchados, acogidos, comprendidos y valorados"

  • "Haremos lo mejor que se puede hacer con una gran casa: acoger"

  • "Nuestro objetivo es la atención integral"

  • "En esta Llar acogemos con amor"

  • "La integración es la clave"

  • "La puesta en marcha fue una experiencia enriquecedora"

  • "Será un gran aprendizaje de vida"