Acompanya’m: un reto en la atención integral en salud mental de niños y adolescentes vulnerables

Revista IN, nº 263 (2018)

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El pasado mes de septiembre se inaugura la Unidad Terapéutica Educativa Residencial Acompanya’m, gestionada por el Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues y diseñada bajo un modelo innovador y pionero de intervención que abarca todo el entorno vital, familiar, social y escolar de los menores que padecen un trastorno mental grave de elevada complejidad. El centro, concertado entre los Departamentos de Salut y Treball i Afers Socials i Famílies de la Generalitat de Catalunya, y que también cuenta con la colaboración del Departamento d’Ensenyament, que aporta profesores y docentes especializados en educación especial, es de una de las primeras unidades accesibles a la población desde el sistema de sanidad pública.

Esta Unidad está vinculada en el marco de un Convenio de colaboración entre el Parc Sanitari Sant Joan de Déu y el Hospital Sant Joan de Déu Barcelona relativo al Área de Adolescentes y Jóvenes Vulnerables, y en línea con el Plan Estratégico de Salud Mental Provincial de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios. Un Plan que establece, entre otros objetivos prioritarios, el establecimiento de redes asistenciales entre los centros, así como el reto de atender a personas en situación de especial vulnerabilidad. En definitiva, un modelo que prioriza el acompañamiento de la persona atendida en cualquier momento y circunstancia de su proceso de vida.

Actualmente, desarrollar proyectos que se inicien precozmente y abarquen todo el periodo vital de la persona es una de las prioridades para la Orden de San Juan de Dios. El objetivo de este abordaje se lleva a cabo para evitar que estos niños, de adultos, lleguen a convertirse en estigmatizados “enfermos mentales”, donde la condición de persona y ciudadano queda relegada a un segundo lugar. Por todo ello, es imprescindible iniciar precozmente acciones sanitarias y sociales para evitar el deterioro asociado a los trastornos mentales.

Acompanya’m, que inició su actividad el pasado 23 de Abril de 2018, actualmente tiene ocupadas 20 plazas y ha abierto las 5 unidades de convivencia terapéutica. La población de referencia que atiende proviene de toda la Comunidad Autónoma de Cataluña. La unidad cuenta con 30 plazas, 25 de las cuales están destinadas a niños y adolescentes tutelados por la Administración y, las 5 restantes se destinan prioritariamente para familias en riesgo de claudicación como consecuencia de las dificultades subyacentes a los problemas de salud mental que sufren sus hijos. 

La Unidad Terapéutica Educativa Residencial Acompanya’m es un proyecto largamente esperado que tiene como objetivo ofrecer una atención terapéutica especializada a los menores con trastorno mental grave, teniendo en cuenta su dimensión biológica, educativa, familiar, social y comunitaria de forma intensiva, y así disminuir la vulnerabilidad, el riesgo de exclusión social y el estigma .

Según datos ofrecidos en el año 2011 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), los problemas de salud mental son una de las 10 principales causas que disminuyen potencialmente la esperanza de vida. Se trata de trastornos crónicos que generan un fuerte sufrimiento personal y familiar con un elevado coste social. En definitiva, la salud mental es un indicador del bienestar de nuestra sociedad, y está demostrado que, a mayor pobreza, mayor prevalencia de los trastornos mentales y emocionales en menores.

Actualmente, un 4,7% de la población catalana menor de 18 años necesita atención especializada en Salud Mental (datos 2016-2017), es decir unos 65.221 menores, adolescentes y jóvenes, o lo que es lo mismo, uno de cada ocho tiene un trastorno mental grave. De este grupo, un 15%, en algún momento de la historia natural de su enfermedad necesitará hospitalización en una unidad de agudos de psiquiatría, mientras que un 20% presentará una evolución tórpida. Sin embargo, en esta población existe un grupo especialmente vulnerable, en el que se suman factores de salud mental y también otros relacionados con graves dificultades en el entorno socio familiar.  Se trata de menores de edad, algunos de los cuales están tutelados por la Dirección General de Atención a la Infancia y Adolescencia (DGAIA).

En este sentido, los menores atendidos en centros de protección, según un estudio elaborado por la DGAIA en el año 2013, multiplican por seis la prevalencia de trastornos emocionales y psiquiátricos en relación con la población general (24% frente al 4,7%) y además padecen trastornos con grave riesgo de cronificación asociado a discapacidad funcional, cognitiva y emocional si no se lleva a cabo una intervención terapéutica y educativa intensiva.

Así, la vulnerabilidad asociada a precariedad y/o conflictividad social y familiar requiere de intervenciones y tratamientos especializados que minimicen los efectos de la vulnerabilidad biológica, psicológica, familiar y social de estos menores y que, de adultos, pueden llegar a ser personas “sin hogar”.

Para hacer más efectiva la labor de la Unidad, existe un protocolo de derivación específicamente diseñado conjuntamente con profesionales del Departament de Salut, el Departament de Treball i Afers Socials i Families de la Generalitat de Catalunya y los profesionales de la Unidad Terapéutica Educativa Acompanya’m, generándose modelos más allá de la coordinación y orientados a la integración interdepartamental.

Acompanya’m plantea un modelo asistencial para la patología mental grave infanto-juvenil que, desde la perspectiva terapéutica, coordine e integre los diferentes dispositivos necesarios (educativos, sociales, familiares y de protección a la infancia).

El centro, ubicado en el Monasterio de Santa María de Valldonzella de Barcelona, ocupa una superficie total de 1.265 m2 de superficie útil que se ha remodelado completamente. La Unidad está estructurada en 5 módulos de convivencia terapéutica, integrados por pisos con una capacidad para 5 o 6 personas y que reproducen totalmente un hogar. Los pisos cuentan con una organización concebida para fomentar la participación activa de los residentes con los profesionales que los atienden. Pero no solo se fomenta la participación activa de los menores, también existen salas diseñadas para la comunicación con las familias y disponibles para terapias familiares e individuales. Además, la unidad dispone de 2 aulas docentes, un patio comunitario equipado para actividades deportivas y lúdicas, de interacción social y un gimnasio.

Los pisos terapéuticos también se habilitan para el modelaje de las intervenciones más adecuadas y se realizan, a menudo, junto a los profesionales y las familias, aumentando de este modo la efectividad de los tratamientos orientados a la recuperación de los déficits de los menores. Esta dinámica también favorece una mayor homogeneidad de los estilos educativos para cada caso. Todas estas intervenciones tienen como eje un modelo de atención centrado en el desarrollo de capacidades, la mentalización de los conflictos, la psicoeducación y la recuperación del mundo emocional del niño, dañado en muchos casos por acontecimientos vitales altamente estresantes o por situaciones adversas.

Se trata de un modelo de atención pionero, tanto en lo relativo a la modalidad de las terapias, que pueden ser individuales, con los familiares, con grupos multifamiliares, o de autoayuda, entre otros; como en lo que respecta a la estructura, la recuperación e integración de hábitos de la vida diaria de la persona que atendemos.

La Unidad incorpora un modelo de contención emocional basado en el progresivo desarrollo de herramientas personales para gestionar el malestar, a través de un modelo biopsicosocial de trabajo en y con la comunidad, junto a todas las personas que han de dar soporte al crecimiento y recuperación del menor. Así pues, los  residentes en la unidad reciben terapia, escolarización, realizan actividades lúdicas y deportivas. Asimismo, también participan en centros cívicos, colonias y actividades extraescolares y disfrutan diariamente de un período de tiempo destinado a dar paseos, algunos de forma autónoma y otros acompañados.

En relación al mundo laboral, una proporción elevada de los menores están vinculados a centros especializados en formación prelaboral o asisten a escuelas públicas de forma progresiva hasta conseguir su inclusión total, todo ello mediante un seguimiento personalizado de sus logros y de las áreas que deben recibir mayor soporte.

En resumen, estamos ante un modelo de atención basado en la desinstitucionalización, con una temporalización máxima de los ingresos de entre 6 y 18 meses, y que incorpora la intervención en el propio entorno de vida del menor. Los permisos se realizan bien con los progenitores, la familia extensa o colaborado, hecho que permite determinar con exactitud el progreso de cada caso e incluso, si fuera necesario, el equipo de Acompanya’m se desplaza al propio domicilio. Una vez el menor ha recibido el alta, se lleva a cabo un proceso de seguimiento y soporte durante 6 meses en el entorno comunitario. Es decir, un proyecto real centrado en la persona y en los adultos -padres, educadores, maestros…-, procedimiento que respeta e impulsa el proceso de transición a la comunidad de manera individualizada y específica para cada niño, adolescente o joven atendido.

El equipo multidisciplinar de la Unidad Acompanya’m está integrado por 45 profesionales de diferentes disciplinas especializados en salud mental y entorno educativo: psiquiatras, psicólogos, enfermeros y auxiliares de enfermería, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, educadores sociales y maestros.

Estos profesionales son expertos en técnicas específicas de intervención que abarcan diferentes niveles: clínico, educativo, social y atención familiar y comunitaria. Por un lado, a nivel global, los equipos aplican estilos educativos basados en la disciplina positiva y, por otro, en relación al modelo de aproximación y vinculación emocional, se realizan sesiones clínicas para mostrar los efectos de los traumas complejos que han sufrido gran parte de esta población y que determinan un modelo de relación con el otro gravemente alterado.

La formación, supervisión de casos y la creación de espacios de comunicación ágil entre profesionales son algunos de los elementos claves para evitar el “burn out” asociado al tratamiento de casos de elevada complejidad clínica y social.

En línea con lo anterior, los casos atendidos a menudo presentan un nivel de desajuste y desregulación emocional muy elevado, con reacciones desmesuradas frente a cualquier frustración, situaciones que sin duda requieren de profesionales especializados.

A nivel estructural, la unidad ha sido diseñada para evitar el trabajo individualizado, de manera que los despachos son compartidos y se encuentran contiguos a cada unidad de convivencia. Esta disposición posibilita que cualquier incidencia se aborde con una respuesta rápida y compartida entre todos los profesionales. 

Además, el centro fomenta y cuenta con la participación de voluntarios expertos que dotan a la Unidad Terapéutica Educativa ACompanya’m de un valor añadido: la solidaridad. Por otro lado, el centro ha establecido colaboraciones específicas con organizaciones que ofrecen, de forma desinteresada, alternativas lúdicas y deportivas para estos niños y adolescentes con el objetivo de fomentar la inclusión social y comunitaria.

El gran reto de la unidad es convertirse en el impulsor de nuevos centros dedicados a la atención de menores con un trastorno mental grave o persistente en el tiempo que comporte una repercusión significativa en sus relaciones sociales, mediante un modelo holístico, humanitario, experto y desinstitucionalizador.

En definitiva, evitar un futuro sin esperanza para estas niñas y niños  y contribuir a lograr un proyecto de vida con oportunidades reales que no queden circunscritas a un centro o a una etapa vital.

Unidad Terapéutica Educativa Residencial Acompanya’m

Entrevista con las responsables del Programa Acompanya'm

 

 

Hospital Sant Joan de Déu Barcelona
  • "El enfermero debe tener unas estrategias específicas de abordaje e intervención tanto a nivel orgánico como a nivel psicoemocional"

  • "Ofrecemos conocimientos y trabajamos “codo con codo” para poder llegar a una mejoría en nuestros usuarios"

  • "Se realiza un tratamiento muy intensivo en un entorno de cotidianidad que favorece que todas las mejoras logradas se consoliden"