Redes Sociales y valores

Revista IN, nº 267 (2019)
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Las Instituciones nos jugamos la credibilidad en el cuidado exquisito a la hora de elaborar los contenidos, en la forma de presentarlos y en cómo transmitimos a nuestros usuarios.

Las redes sociales hoy y en este momento son una herramienta de comunicación esencial a la hora de transmitir los valores de nuestra Institución. Para muchos su uso está generalizado en el ámbito personal o privado, pero descubrimos cada vez más, que su buena utilización, por parte de las Instituciones, logra grandes resultados difícilmente alcanzables por otros medios.

Las redes sociales han creado una nueva manera de comunicarse y de vincularse, y son una plaza en la que las personas pasan mucho tiempo y se encuentran fácilmente, aunque el acceso no es igual para todos, en particular en algunas regiones del mundo. En cualquier caso, constituyen una extraordinaria oportunidad de diálogo, encuentro e intercambio entre personas, así como de acceso a la información y al conocimiento.

Por su inmediatez a la hora de transmitir información consiguen que estemos más informados y generemos opiniones sobre tantos temas pero al mismo tiempo, ante cuestiones de cierta profundidad, favorecen que nuestra comprensión sea limitada y en ocasiones carente de la reflexión que debería propiciarse. La proliferación de las fake news también está provocando que, para algunos las redes sociales estén en cuestión, por la manipulación que se pueden hacer desde ellas.

Las Instituciones nos jugamos la credibilidad en el cuidado exquisito a la hora de elaborar los contenidos, en la forma de presentarlos y en cómo transmitimos e integramos a nuestros usuarios potenciales, en las campañas de redes que realizamos.

Quiero destacar cuatro palabras que considero importantes a la hora de gestionar las redes sociales en nuestra Institución: cercanía, inmediatez, interacción y transparencia.  Destaco brevemente unas líneas de cada una de ellas.

Creo que nuestra Institución tiene muchas cosas que mostrar y comunicar a la sociedad. La clave está en mostrarlas desde la simplicidad de lenguaje. Las personas que nos siguen en las redes sociales quieren un lenguaje próximo, cercano, que se entienda. Más que mostrar datos estadísticos de nuestros centros, lo que nuestros seguidores están esperando es conocer de cerca testimonios en primera persona que narren su propia experiencia. Quieren sentir que los valores que define la Orden se reflejan en su quehacer cotidiano. No olvidemos que es lo intangible que está ligado a los valores y que, el valor central y el sentido de toda la labor que se realiza, es la Hospitalidad.

Los usuarios de las redes sociales valoran mucho la inmediatez de la información que publicamos. Quieren ver contenido actualizado de forma frecuente. Si los perfiles que tenemos en la Orden no se actualizan mínimo cada semana, los usuarios empiezan a perder el interés que podían tener para seguirnos. Cuidar la rapidez en contestar cuando alguien nos hace una pregunta, un comentario o alguna crítica en redes sociales es muy importante. Y por supuesto siempre hemos de contestar y de una forma positiva, realzando los valores de nuestra Institución.

Tener unos perfiles interactivos nos da un valor añadido imprescindible para que nuestras redes sociales sean dinámicas. En muchas ocasiones los usuarios quieren participar, aportar sugerencias, dar su opinión, etc. Por ese motivo, la Orden debe tener en cuenta lo que piensan los usuarios de redes sociales y ayudarlos, resolviéndoles dudas o aceptar sus propuestas, si nos parecen adecuadas e interesantes. Dar prioridad a las opiniones de los usuarios, aporta un gran valor humano a la Orden que les muestra cercanía y respeto.

El valor de nuestra Institución con una historia de cerca de 500 años está en la transparencia de su mensaje. Por ello es vital que en las redes sociales se publique un mensaje coherente y claro de que somos y que hacemos. El reconocimiento de lo que somos nos lo tienen que dar quienes entran en contacto con nosotros y descubren el valor que hay en todo lo que hacemos.

Hoy, Hermanos y Colaboradores tenemos la tarea de ser profetas de esperanza, de dignidad de la persona que sufre, de amor que en ocasiones está apagado por la técnica y las leyes del mercado que han invadido el mundo de la sanidad y de la asistencia. Este es el gran mensaje que hemos de transmitir a través de nuestras redes sociales.

Termino diciendo que todos los que formamos parte de la Familia de San Juan de Dios tenemos el reto de inundar las redes sociales de Hospitalidad, de Espiritualidad, con Respeto y Responsabilidad con unos contenidos de Calidad.