La Unidad de Cuidados Paliativos de Zaragoza premiada en los V Premios José Antonio Labordeta

Aranzazu Navarro para Heraldo de Aragón
26/11/2019

La Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza fue una de las premiadas en la gala de los V Premios José Antonio Labordeta. El acto de entrega de estos reconocimientos se celebró ayer en el Teatro Principal de Zaragoza.

Estos premios, de ámbito nacional, que organiza y otorga la Fundación José Antonio Labordeta, quieren reconocer y distinguir a personas, organizaciones e instituciones que han destacado por su labor profesional, esfuerzo y perseverancia en cada uno de sus ámbitos; pero también por su humanidad y su compromiso social.

El premio a los Valores Humanos lo recibió la Unidad de Cuidados Paliativos del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza. Desde la Fundación Labordeta han manifestado que "el Hospital San Juan de Dios de Zaragoza es un referente en Aragón en Medicina Paliativa, tanto asistencial como docente, y cuenta con la Unidad de Cuidados Paliativos que más camas dispone de la comunidad aragonesa. Su modelo de atención en cuidados paliativos está basado en considerar al paciente y su familia y/o cuidador o cuidadora como la unidad principal que hay que tratar, ya sea en el propio centro o con su extraordinaria atención domiciliaria. En los momentos más tristes de la vida, en la enfermedad y el dolor, este centro está ahí para atender a personas enfermas y familiares".​ Recogieron el premio los integrantes de esta Unidad, encabezada por el Dr. Emilio González, acompañados por la gerente del centro, Carmen Vicente, y del superior de la Comunidad, Hno. Julián Sapiña.

Otros premiados han sido el actor Héctor Alterio, el bailarín Miguel Ángel Berna, la escritora Rosa Montero, el cantautor Luis Pastor y la periodista Olga Viza.

Desde aquí nuestra enhorabuena a todo el equipo de la Unidad de Cuidados Paliativos y al Hospital San Juan de Dios de Zaragoza por este importante reconocimiento a nivel nacional. ¡Felicidades!

Foto cedida por Aranzazu Navarro para Heraldo de Aragón