El servicio de atención domiciliaria forma 665 personas en situación de riesgo de exclusión como profesionales del cuidado a domicilio

FAD CDB
30/04/2019

La Fundació d'Atenció a la Dependència (FAD) Sant Joan de Déu, con la colaboración de Cáritas Diocesana de Barcelona, ha formado a 665 personas entre 2012 y 2018 para que puedan dedicarse a cuidar a domicilio y de forma profesionalizada personas con pérdida de autonomía personal, ya sea por problemas derivados del envejecimiento o por procesos de salud agudos o crónicos que puedan afectarlos en cualquier momento de la vida. 

El 90% de los alumnos que han participado en la formación han trabajado en algún momento.

La encuesta realizada a 350 alumnos del itinerario formativo de cuidadores profesionales de la FAD y Cáritas Diocesana de Barcelona durante el periodo 2012 a 2018 confirma que el 65% de los profesionales que han realizado el curso están trabajando. Se trata de personas procedentes de 24 nacionalidades diferentes, mayoritariamente de Honduras (20%) y Colombia (14%). De las 228 personas que trabajan y han respondido la encuesta, el 65%, lo hacen con permiso de trabajo. De estas, 147 tienen un contrato de régimen general, 19 un contrato de familia y 6 no lo han concretado. La duración de los contratos de estas personas suele ser superior al año. Asimismo, cabe destacar que el 72% de las personas sin permiso de trabajo que han participado en las formaciones de la FAD se han integrado en algún momento en el sector de la atención a personas en situación de dependencia.

El programa formativo se enfoca hacia la inserción laboral de personas en situación de riesgo de exclusión, con el objetivo de generar empleo de larga duración. Dessirée Garcia, responsable del programa de formación e inserción laboral de Cáritas Diocesana de Barcelona, ha advertido que a pesar de que los datos apuntan a que está disminuyendo el paro, hay una gran precariedad y temporalidad en el empleo que se genera, ya que en el conjunto de España, el 21% de los asalariados tiene un contrato temporal. "Con el servicio de atención domiciliaria, no solo garantizamos una buena atención a las personas en situación de dependencia, sino que velamos para que los contratos sean de larga duración", ha apuntado García. Ana Pérez, Directora de la Fundació d'Atenció a la Dependència (FAD) Sant Joan de Déu, ha afirmado que lo que más importante es garantizar empleo estable, y que el compromiso de ambas entidades es que todas las personas que pasan por el curso puedan tener una trabajo digno. Otro resultado de esta acción de inserción constata que durante el proceso formativo, 111 alumnos se encontraban en situación administrativa irregular, y 58 de estos han conseguido regularizar su situación.

La FAD y CDB afirman que el cuidado y el acompañamiento de personas dependientes tiene que llevarse a cabo en el hogar, y que estos cuidados deben realizarlo profesionales con conocimientos básicos sobre los problemas de salud que padecen las personas en situación dependencia. El modelo de atención de la FAD garantiza que el cuidador/a que actúa en el domicilio sepa llevar a cabo las actividades de un plan de atención individual, y utilizar las diferentes técnicas y adaptaciones necesarias para el desarrollo y la atención a domicilio. La experiencia obtenida durante el curso asegura que una persona formada pueda identificar a tiempo los cambios de una persona para activar la atención preventiva.

La Fundació d'Atenció a la Dependència (FAD) Sant Joan de Déu y Cáritas Diocesana de Barcelona destacan que hay que potenciar el empleo de los colectivos afectados por la precariedad laboral, especialmente los jóvenes, las personas con baja formación los migrantes o las mujeres. Asimismo, se ha instado a revisar las contrataciones temporales de corta duración, para confirmar que se ajustan al puesto de trabajo.

De igual forma, se ha pedido adaptar los servicios públicos a las necesidades de las personas, ya que no se puede abordar la formación e inserción laboral de una persona sin garantizar necesidades como la vivienda. Finalmente, se ha querido romper una lanza en favor de la colaboración público-privada: un eje fundamental para poder reducir la inequidad, aumentar la igualdad de oportunidades e incluir las personas que muchas veces quedan al margen de la sociedad.

Vídeo con diferentes testimonios que están trabajando gracias al acompañamiento del servicio de atención domiciliaria