Semana de oración por las Vocaciones Hospitalarias

Pastoral Vocacional y Formación
11/04/2016

El Hno. Benigno Ramos, como responsable de Pastoral Vocacional y Formación de la Orden, nos invita a celebrar una semana de oración para celebrar la Jornada Mundial de las Vocaciones que se celebra el próximo Domingo (IV Domingo de Pascua):
 
En el reciente encuentro de formadores de toda la Orden se destacaba como uno de los aspectos importantes la oración, como aliento en nuestro camino y súplica confiada al dueño de la mies para que nos siga enviando obreros a la misión de evangelizar desde la Hospitalidad.

Sabiendo que es el Señor Jesús quien llama a su seguimiento, y que nosotros solo somos mediaciones, debemos asumir nuestro compromiso personal en esta tarea, sin dejar toda la responsabilidad a otros. A todos nos incumbe dar testimonio de nuestro ser de consagrados allí donde realizamos nuestra labor cotidiana, y orar con perseverancia por las vocaciones. Quiero dirigir una palabra llena de agradecimiento a nuestros Hermanos mayores, muchas veces activos colaboradores en la Pastoral vocacional desde vuestra oración. El testimonio de toda una vida entregada, la oración perseverante y la serena aceptación de las limitaciones hacen fecundo vuestro servicio a la Orden en esta tarea tan importante de la promoción y cuidado de las vocaciones. Necesitamos vuestro apoyo y vuestra oración.

Los materiales que os presentamos son sencillos, pensados para introducirlos en nuestra oración comunitaria, o en otros momentos de oración que podamos preparar. Están organizados en una semana, concluyendo el Domingo del Buen Pastor. Es una forma de sentirnos Familia Hospitalaria en oración, unidos ante este desafío que tiene la Iglesia y que tiene la Orden.

Os invito a todos a que, en la medida de lo posible, comprometamos a toda la Familia Hospitalaria en esta iniciativa, pidiendo al Señor que suscite hermanos consagrados en hospitalidad que continúen la misión que nos dejó un hombre que experimentó y transmitió la misericordia todos los días de su vida, y que por ello mereció ser llamado Juan de Dios.