Sant Joan de Déu Serveis Socials València amplía las plazas de alojamiento para personas en situación de sin hogar y exclusión social

Programa Xaloc
23/03/2017

Sant Joan de Déu Serveis Socials Valencia puso en marcha en 2008 el programa Xaloc para hacer frente a la carencia de viviendas de inserción para personas en situación de sin hogar y exclusión social en la ciudad. El objetivo, ofrecer cobertura residencial a prolongadas situaciones de marginalidad, desarraigo y desestructuración que presentan un alto porcentaje de personas en situación de sin hogar, posibilitando el cambio así como la opción de acceso a una vivienda y proyecto de vida estable.

En la actualidad, la grave situación de crisis económica, que ya se alarga desde 2011, y la introducción en los últimos años de requisitos que endurecen el acceso a subsidios o prestaciones económicas públicas, deja en una situación de total desprotección a un número cada vez mayor de personas. Con esta realidad social, el programa Xaloc, dirige su acción a esta necesidad, desarrollando un proyecto de atención social para personas en situación de sin hogar mediante viviendas de inserción.

Se comenzó con cuatro viviendas y se ha pasado en 2016 a siete, con el objetivo de aumentar al menos en tres viviendas más en 2017. Una característica importante es que en principio no se establece una temporalidad en los procesos individuales de las personas y se trabajan como aspectos fundamentales la recuperación de la autoestima y las habilidades domésticas y relacionales con el fin de que la persona pueda iniciar un proyecto de vida estable en un entorno normalizado. Cuando la persona tiene ingresos económicos, ya sea por una prestación o porque encuentra un trabajo, inicia un periodo de ahorro económico hasta que puede comenzar a buscar un alquiler de un piso o de una habitación en el mercado ordinario según sus ingresos y posibilidades. En estos casos, se le da a la persona un tiempo razonable para ahorrar, entre dos y tres meses aproximadamente, para la salida de la vivienda.

Una de las viviendas se ha especializado en la atención sociosanitaria debido a la realidad de personas que enferman en el albergue o que necesitan un periodo de convalecencia debido a una dolencia o enfermedad. Para la atención de estas personas, además de la trabajadora social que lleva el seguimiento de las mismas, se cuenta con el apoyo diario de una auxiliar que se ocupa de la limpieza y las gestiones médicas necesarias que tengan los usuarios. Esta vivienda está en marcha desde 2015.

La novedad más importante ha sido la puesta en marcha de la pensión social, hecha realidad en diciembre de 2016, como nuevo concepto de apoyo a la inserción para personas con un perfil específico (enfermedad mental controlada con medicación) y que tiene una capacidad para seis personas. Este nuevo concepto convivencial se caracteriza por ser un lugar donde los usuarios tienen su propia habitación con llave para entrar y salir con total libertad y preservando así su intimidad. Estas personas comen, cenan y se les dispensa la medicación en el albergue. Luego van a dormir a la vivienda y desayunan en ella. No tiene responsabilidades de limpieza en los espacios comunes porque esa labor la realiza una persona externa. Solo se les exige tener un orden y una higiene adecuadas en su habitación, que supervisará periódicamente el profesional que lleva el seguimiento de los casos.

Este nuevo modelo significa un reto importante por la complejidad de las personas que en ella conviven y porque es una forma de dar respuesta a procesos que se estaban alargando mucho en el albergue. La temporalidad en esta vivienda también va a depender de la evolución de cada persona y como se vaya resolviendo su proceso. Sin ser un recurso finalista, si que se prevén estancias bastante largas a la espera de recursos más adecuados al perfil, como pueden ser pisos tutelados para enfermos mentales.

Recapitulando, se puede decir que la ampliación de plazas de alojamiento en Valencia va encaminándose hacia las viviendas con la idea de ir dando respuesta a perfiles cada vez más complejos. En la actualidad hay 32 plazas entre todas las viviendas, incluyendo la vivienda de reinserción del programa de alcoholismo y ludopatía Fent Camí y la previsión en 2017 es llegar a 40 plazas. ¡Todo un reto!