Mensaje de Navidad del Superior General, Hno. Jesús Etayo

14/12/2017

El Superior General, Hno. Jesús Etayo, se dirige a todos los miembros de la Familia Hospitalaria de San Juan de Dios para felicitarnos la Navidad.  

"Mis queridos Hermanos, Colaboradores, Voluntarios y amigos:

Cercana la Navidad quiero enviaros mi felicitación y mis mejores deseos de salud y de paz a toda la Familia Hospitaliaria de San Juan de Dios en todo el mundo. Dios renueva su compromiso de luz y esperanza con todos los seres humanos, encarnándose en el seno de la Vírgen María y naciendo en una familia humilde que le acogió con profunda fe y hospitalidad. 

Los evangelistas Mateo y sobre todo Lucas nos cuentan los hechos que conocemos sobre el nacimiento de Jesús y acerca de su Familia que viajó desde Nazaret a Belén, donde nació su hijo primogénito, y lo hizo en condiciones muy humildes. Así quiso Dios hacerse hombre, irrumpir en el mundo, desde abajo, identificándose con los más pobres y necesitados, compartiendo la debilidad, para devolver a todos la dignidad y la esperanza.

La Familia de Nazaret. La mayor parte de la vida de Jesús la pasó en Nazaret, junto a sus padres. María y José recibieron la noticia de la venida de su hijo de forma sorprendente, pero abiertos a Dios, aceptaron su plan y el lugar que les correspondía. Ciertamente no tenemos mucha información. Pero podemos decir que Jesús nació y vivió en el seno de una familia sencilla, en la que María y su esposo lo acogieron, lo amaron, lo educaron en los diversos ámbitos de la vida, incluido el religioso, y le dieron el soporte que todo hijo necesita para crecer adecuadamente. La Familia de Nazaret es un modelo y un ejemplo para todas las familias, pero sin idealizaciones. Seguramente sus padres tuvieron momentos en los que les costó entender a su hijo y cómo es lógico pensar, pasarían las dificultades propias de cualquier familia.

Quiero recordar en esta Navidad a todas las familias del mundo y en concreto a la de cada uno de nosotros. A todas las invito a mirar a la Familia de Nazaret, sin idealizaciones, con realismo, con fe y sobre todo con amor verdadero, el que pone siempre delante al otro, al hijo, al esposo, a la esposa. Que saben afrontar los momentos difíciles anclados en ese amor, que están abiertos a la vida, especialmente a cuidar, educar y amar a los hijos con su ejemplo y testimonio, que es lo que verdaderamente educa. Gracias a todas las familias que así intentan vivir cada día, incluso en medio de situaciones complicadas y de sufrimiento producido por cualquier tipo de causa.

Con pena vemos frecuentemente que muchas familias se rompen, sufren y viven disfuncionalmente, no siempre por culpa suya, sino en ocasiones también porque la sociedad no les ayuda a afrontar los problemas que se les presentan, sobre todo en este difícil momento histórico que vivimos, caracterizado por una fuerte crisis económica y de valores. Para ellas también tiene un mensaje la Familia de Nazaret. No fue fácil para ella. Sabemos que no hay recetas ni consejos mágicos. Pero también les invito a mirar a la Sagrada Familia con la fe y el corazón, para descubrir su esencia, que es el amor y la misericordia que nos trae el Niño Dios, su hijo.

En esta Navidad deseo hacer una mención especial a nuestra Familia Hospitalaria de San Juan de Dios, para la cual también la Familia de Nazaret es un espejo en el que mirarnos y un ejemplo a seguir. Convocados por el carisma y la misión de la hospitalidad de San Juan de Dios, somos llamados como María y José a acoger al Niño Dios que quiere nacer en cada uno de nosotros y en cada una de nuestras Obras para dar luz y esperanza a los enfermos y a los que sufren. Este es el plan de Dios para nuestra Familia. Esta es la aportación que la Iglesia y el mundo espera de nosotros. Gracias a todos por vuestro empeño y por hacer posible que la buena nueva que nos trae la Navidad, se refleje cada día en la vida de nuestra Orden y de nuestra Familia Hospitalaria.

A los enfermos y a las personas que son asistidas en nuestros Centros y a sus familiares, les hago llegar mi cercanía y les animo a mirar siempre a la Familia de Nazaret, en la que encontrarán la fuerza para confiar plenamente en Dios, como hicieron María y José.

Deseo para todos, Hermanos, Colaboradores, Voluntarios, Bienhechores y amigos de la Orden, enfermos y asistidos en nuestros Centros, unas felices fiestas de Navidad y un próspero año nuevo 2018. Igualmente para todas vuestras familias. Para todos los Hermanos y Colaboradores que estos días estaréis junto a los enfermos y a las personas asistidas también el Día de Navidad, mi más sincero agradecimiento y felicitación. 

¡En nombre de toda la Familia Hospitalaria de San Juan de Dios de la Curia General, Hermanos y Colaboradores, os deseo a todos una Feliz Navidad llena de Hospitalidad!

Hno. Jesús Etayo, Superior General