Labor Hospitalaria publica un monográfico sobre innovación y nuevas tecnologías

19/10/2020

La pandemia nos ha dado a conocer la necesidad de curar y cuidar mejor nuestra salud; y nos ha mostrado, al mismo tiempo, cuál es el nivel de salud que goza nuestra sociedad y la urgencia de innovar y preparar el “ejército de sanitarios” que responda adecuadamente a las necesidades. También hemos aprendido lecciones de solidaridad, de humildad, de despliegue de talento y creatividad. Hemos tomado conciencia de la importancia que tiene la ciencia y la innovación, lo mismo de la necesidad que tenemos los unos de los otros, también que el progreso e innovación serán tanto más “provechosos” cuanto más sea un proyecto que implique a muchas personas, que sea trabajo de todos.

La pandemia nos avisa para que estemos preparados para los cambios; nos rebaja nuestras certezas, nos saca de nuestras rutinas, de nuestras comodidades y nos hace ver que no lo sabemos todo, que no comprendemos, que dudamos, que tenemos que estudiar más y que hemos de aprender a esperar y a buscar. Y no solo eso, pues como muy bien dice el Papa Francisco en la catequesis del día 12 de agosto, “la pandemia ha sacado a la luz patologías sociales más amplias. Una de estas es la visión distorsionada de la persona, una mirada que ignora su dignidad y su carácter relacional”.

¿Quién ha dicho que teníamos derecho a la salud, siendo tan frágiles, enfermables y mortales?  Nadie lo tiene, solo a la asistencia sanitaria. Todo esto nos invita a una lucha constante, a disponer de medios y personas cada vez más preparadas en técnicas, pero también a ser más sencillos y humildes porque no lo sabemos todo; no tenemos lo que necesitamos y tardamos en inventarlo y por mucho que inventemos, seguiremos siendo frágiles, enfermables y mortales; pero este hecho no nos impide estudiar, reflexionar, inventar y crecer en conocimientos… todo lo contrario, siempre que no perdamos de vista la persona humana. Pongamos a la persona como valor absoluto, de forma que todo progreso contribuya a su bien; y que el hombre domine la técnica y no al revés, porque cuando la técnica esclaviza, el hombre se “endiosa” y se deshumaniza.

La revista Labor Hospitalaria hace tiempo que viene “avisando” a través de sus últimas publicaciones de la realidad social que se nos avecina, no, la que hoy es ya realidad.  Los dos últimos números nos ponen en pista de la fragilidad en que vive nuestra sociedad y la necesidad de atención y cuidado. El nuevo número que publicamos completa, en parte, lo que venimos diciendo. Entre los contenidos hay preguntas sobre Dios y la ciencia, sobre el uso de las nuevas tecnologías, sobre humanización, retos éticos, tecnologías y justicia social, amén de experiencias y recursos. Todo un abanico  de reflexiones y propuestas ofrecidas por personas que están sobre el campo, a las que agradecemos su beneficiosa aportación.

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