Día de las Personas Refugiadas. La Orden Hospitalaria acoge a las más vulnerables en su Programa de Protección Internacional

20/06/2020

El 20 de junio se celebra el Día Mundial de las Personas Refugiadas, para recordar que estas personas se encuentran entre las más vulnerables del mundo, ya que se han visto forzadas a abandonar sus hogares e incluso sus países de origen, afrontando un futuro incierto en condiciones de gran inseguridad en la mayoría de los casos.

Según Naciones Unidas, “cada minuto veinticuatro personas lo dejan todo para huir de la guerra, la persecución o el terror”. Una situación que se ha complicado con la epidemia de COVID-19, que afecta en este momento a 8,5 millones de personas en 188 países.

Desde que a finales de 2017 la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios comenzó el Programa de Protección Internacional, ha acogido a 660 personas en los tres centros que lo están llevando a cabo: el Llar Sant Joan de Déu de Manresa, el Centro San Juan de Dios de Ciempozuelso  y el Hospital San Juan de Dios de León.

En la actualidad estos centros están acompañanado de manera directa a 478 personas de 31 nacionalidades diferentes, y como señala Merlys Mosqueda, coordinara del Programa de Protección Internacional de la Orden Hospitalaria desde la Fundación Juan Ciudad, “esta iniciativa es muy importante porque consiste en acompañar a personas especialmente vulnerables en el primer momento de la acogida en España, con el objetivo principal de prevenir situaciones de extrema vulnerabilidad, como el sinhogarismo, ya que muchas de estas personas llegan aquí sin ningún recurso económico ni redes de apoyo de familiares o amigos”.

Además, el 15% de las personas atendidas en este programa por la Orden Hospitalaria padecen graves traumas psicológicos, enfermedades crónicas y/o alguna discapacidad.  “Estas son las personas que desde la Orden estamos acompañando de manera prioritaria”, resalta Mosquera, por lo que se trata de las más vulnerables dentro de todos los refugiados que llegan a España.

El Programa de Protección Internacional está financiado por el Ministerio Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, y consiste en el acompañamiento para facilitar el acceso de las personas refugiadas a recursos sanitarios y educativos, además de la posibilidad de aprender el castellano, así como el apoyo en el ámbito laboral.

“En este momento la gran preocupación es superar los efectos negativos de la pandemia de coronavirus; sobre todo por la pérdida generalizada del empleo,  que afecta de manera especial a las personas más vulnerables”, según Mosquera. Esto a su vez incrementa las limitaciones para que estas personas logren conseguir una vivienda en alquiler y con ello dar pasos hacía una vida más autónoma.

En particular es preocupante la situación de las mujeres solas con hijos (familias monomarentales). En el programa hay 34, y ellas y sus hijos/as lo tienen muy difícil, no solo por las limitaciones para el cuidado, sino porque normalizar la vida y conseguir trabajo se hace cuesta arriba sin tener apoyos sistemáticos. También es preocupante la brecha educativa y la socialización de los 217 menores que se atienden en el programa, así como el retraso en el proceso de aprendizaje del idioma de menores y adultos.

Desde el Programa de Protección Internacional, por tanto, se acoge y acompaña a personas vulnerables, refugiados y solicitantes de protección internacional, que llegan a España con la necesidad de superar las consecuencias de la violencia en sus países de origen, como Siria, Honduras, Venezuela, Colombia, Georgia y El Salvador.

Fuente: Fundación Juan Ciudad