Cuidados de enfermería

Información y Noticias, n. 246 (2015)
Cuidados de enfermería infancia
Autoría
Francisco Ventosa Esquinaldo

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La cultura de los cuidados desarrollada por San Juan de Dios constituye un ejemplo de sensibilidad por las atenciones enfermeras que ha perdurado en el transcurso del tiempo. Nuestro Fundador fue innovador en la manera de cuidar tanto a nivel asistencial como a nivel de organización: separar a los enfermos por dolencias y atenderlos de manera integral, dándoles apoyo físico, espiritual, psíquico y social. San Juan de Dios se preocupaba del otro y le daba acogida, en definitiva, ofrecía Hospitalidad, el valor principal de nuestra Institución. En el reportaje de este número veremos cómo se atiende en nuestros centros y si somos dignos sucesores de nuestro precursor.

Aproximación histórica al legado de San Juan de Dios para la Enfermería

La historia nos presenta hombres y mujeres que han vivido su ser, su ideal, en la normalidad de la existencia, según la situación y acontecimientos de su tiempo. El problema sanitario más grave con que tuvo que enfrentarse la sociedad española renacentista lo mantuvo la repetida aparición de epidemias de peste, provocadoras de índices de mortalidad con negativa repercusión económica. Durante este siglo se inicia la remodelación del sistema hospitalario desde la Corona y los obispados con más estrategias especiales según los casos, para obtener un buen resultado, que no fue siempre el deseado ni en el tiempo ni en la forma.

En este período la Iglesia está viviendo una situación dolorosa, como fue su división, originada por lo que en su inicio se constituyó como Reforma Protestante. Pese a este hecho, el apego a la doctrina tradicional de la Iglesia, según la cual está muerta la fe sin obras, en la Castilla del primer tercio del siglo XVI, bajo la presión de los hechos, no escapa a la gran revisión humanista del consejo de beneficencia.

La Granada que conoció Juan de Dios era una ciudad en crisis, ambigua y llena de contrastes en la que podría ocurrir cualquier cosa, en conflicto constante de ideas y de expectativas donde es frecuente el desfase entre lo que era y lo que debía ser. En una ciudad como Granada con diez hospitales y casas para acoger pobres, sorprende como la sensibilidad de Juan de Dios haya descubierto a tantos necesitados y enfermos abandonados.

Los Hermanos Hospitalarios siempre al cuidado de los más débiles. F. ARCHIVO MUSEO - CASA DE LOS PISAHombre en inquietante búsqueda hasta bien cumplido los cuarenta años, con la única idea fija de ir a Dios, tantea palpar lo que sabe concretar, aunque no tanto definir. Cuando descubre que lo decisivo en la vida acontece entre el yo y el tú y lo asume, su compasión y su preferencia por recrear la vida de los demás desde ellos mismos, sin juzgarlos ni reprochar nada, comienza a dar y darse con espontaneidad y desinterés. La historia humana de Juan de Dios a través de los siglos ha ido dejando su huella. Juan de Dios, hombre de su siglo, pudo experimentar la miseria y la grandeza. Juan de Dios emprende la reforma de aquella defectuosa asistencia a los enfermos y necesitados. Crea un asilo/albergue/hospital como en la tradición medieval donde los que no tenían techo podían pasar la noche y donde los enfermos,separados según sus dolencias, encontraban consuelo y cuidados.

Para reflejar una aproximación histórica de los cuidados de Juan de Dios, aquello que constituye el modelo juandediano -estilo e innovación y su relación con el paradigma de la Enfermería actual, es necesario apoyarnos en el núcleo fundamental de su pensamiento:

“Tened siempre caridad que donde no hay caridad no hay Dios, aunque Dios en todo lugar está”.

Si mirásemos cuán grande es la misericordia de Dios, nunca dejaríamos de hacer el bien mientras pudiésemos”.

Esta filosofía juandeniana está directamente relacionada con cuanto significa el término Caridad, ligada al cuidado, y le da tanto valor que la Caridad como cuidado la eleva al nivel más alto, Dios. Dios es Amor. Este Amor-Caridad le conmueve el corazón y le lleva a tener Misericordia, y la expresa en Hospitalidad. Comprendió que Caridad y Misericordia con el prójimo, debe ser Hospitalidad expresada en bien y bien hecho. Juan de Dios tuvo la osadía de pensar y proyectar. Sacó de la nada su estilo, su modelo, -si nos referimos a los criterios de entonces sobre la asistencia a los enfermos. Sobre él no decidieron influencias de modelos observados sino que quería algo nuevo, estaba siendo fiel a sus impulsos.

Los Hermanos Hospitalarios siempre al cuidado de los más débiles. F. ARCHIVO MUSEO - CASA DE LOS PISAEn el modelo juandediano podemos decir que los cuatro fenómenos nucleares de la ciencia enfermera están presentes: cuidado, persona, salud y entorno; así como las diferentes áreas profesionales: la clínica, la docencia, la gestión de cuidados y la administración aparecen de forma implícita en las fuentes históricas de la Orden Hospitalaria.

Lo que destaca en él, por encima de todo, es esa manera, ese modo de hacer las cosas completamente volcado hacia el enfermo desde su visión holística, tan adecuado para lograr una asistencia verdaderamente humanizada. La consideración del que sufre, la compasión sin barreras y el tener como centro de toda actuación la persona necesitada, fue el continuo empeño de Juan de Dios por mejorar las condiciones de sus enfermos. Y definir una forma de actuación vigente y que constituye la preciosa herencia dejada por Juan de Dios.

Los Hermanos Hospitalarios siempre al cuidado de los más débiles. F. ARCHIVO MUSEO - CASA DE LOS PISADesde su inicio, Juan de Dios, sabe que sólo no puede hacerlo todo, es necesaria una buena organización y para ello se apoya en los primeros Hermanos, en los primeros trabajadores, en los primeros bienhechores y en la limosna. Son estos los pilares donde se cimienta el Carisma recibido, su Carisma; son la fuerza donde sustenta y afianza, hasta nuestros días, su modo de aplicar cuidados, una singular forma de implicar a las personas para compartir su propio carisma. Desde muy antiguo los Hermanos han expresado este término como Carisma de la Hospitalidad. Fue tan grande el ejemplo de vida que dejó, y lo mucho que agradó a todos, que muchos se animaron a imitarle y a seguir sus pasos.

Habían transcurrido 35 años de la muerte de Juan de Dios, cuando los Hermanos tienen sus primeras Constituciones donde está escrito todo lo que han de hacer, cómo hacerlo y porqué hacerlo. Estaban recogidas aquellas acciones que habían visto en otros Hermanos, y éstos de lo que habían visto y vivido junto a Juan de Dios.

La evolución de las leyes, las normas e incluso las costumbres han sido y seguirán siendo siempre una constante; los Hermanos han estado siempre abiertos a los problemas y necesidades de su tiempo. Esta dinámica es la que los lleva a adecuar las Constituciones hasta el día de hoy. El ejercicio del cuidado es una actividad que se sustenta en valores y exige valores. Esto es lo que San Juan de Dios realizó e impulsó. El sentó las bases y sus seguidores las hemos ido desarrollando en el tiempo. Hoy constatamos que 476 años después sigue vigente y da fundamento a la Enfermería actual.

[Entrevista Hno. Joaquim Erra, superior de la Comunidad del HSJD Esplugues]

  • "En los profesionales enfermeros buscamos una manera muy especial, buscamos actitud"

  • "El respeto nos debe llevar a comprender al otro estableciendo un clima de confianza que nos va a llevar al final ser mejor profesional, compañero, paciente"

  • “Hacer sentir que la persona se encuentre como en su propia casa”