Proyecto hogares sociales con soporte para personas con trastorno mental, cumple 20 años

Revista IN, nº 244 (2015)
Educador social, una pieza clave en el programa para trabajar la confianza.

Hace dos décadas que el Parc Sanitari SJD apostó por ofrecer una atención global a las personas que sufren un Trastorno Mental Severo

El año 1995 el Parc Sanitari Sant Joan de Déu puso en marcha el programa “Llars amb Suport” gestionando la puesta en marcha de 4 pisos con apoyo. El año 2000 este recurso se amplió con 2 pisos más.

Han sido 20 años en los que 130 personas se han podido beneficiar de este programa. Un programa donde el concepto de rehabilitación psicosocial juega un papel fundamental. Y es que la rehabilitación integral de una persona que sufre un Trastorno Mental Severo contempla todos los aspectos que afectan tanto a la calidad de vida como la defensa de los derechos como ciudadano de pleno derecho. El programa de “Llars amb Suport” es un servicio alternativo de alojamiento a la comunidad y de apoyo social que pretende proporcionar la oportunidad de vivir de manera independiente a personas que sufren una enfermedad mental.

Estos pisos ubicados en la zona del Baix Llobregat de Barcelona, y en cada uno de ellos conviven 4 personas con el suficiente nivel de autonomía para gestionar de manera independiente su día a día. También cuentan con el apoyo constante de los profesionales que componen el programa. Los objetivos del programa “Llars amb Suport” del Parc Sanitari Sant Joan de Déu son:

  • Ofrecer la posibilidad a personas con enfermedad mental poder vivir en una vivienda digna y estable, además, de la manera más independiente posible.
  • Ayudar a estas personas a vivir con la máxima autonomía y a sentirse ciudadanos de pleno derecho.
  • Fomentar que los usuarios puedan realizarse a nivel personal así como mejorar su calidad de vida.
  • Reducir la estigmatización de las personas que sufren una enfermedad mental ofreciendo una vivienda integrada en la comunidad.
  • Colaborar en el proceso rehabilitador de las personas con enfermedad mental.

Además, las personas que viven en estos pisos, están también vinculadas a dispositivos comunitarios ya sean de rehabilitación psicosocial, de inserción laboral o de ocio.
“Poder ofrecer este servicio a personas que sufren un Trastorno Mental Severo es dar la posibilidad de recuperarse, reorganizar su vida y poder tener un proyecto basado en la esperanza”, explica Oti Arenas, coordinadora del Servicio de Rehabilitación Comunitaria del Baix Llobregat.
“Creer en la independencia de las personas es creer en su dignidad. Nosotros trabajamos desde la confianza en sus capacidades y el resultado ha sido tremendamente positivo. Los usuarios han valorado nuestra disposición y a nosotros nos han sorprendido sus evoluciones”, concluye Marco Antonio Álvarez, educador social del programa.

Primeras experiencias de “Llars amb Suport” en el mundo

Las primeras experiencias de viviendas se dieron en Estados Unidos e Inglaterra a raíz del descubrimiento de fármacos neurolépticos, nuevos métodos terapéuticos, las influencias ideológicas y los movimientos de crítica en la atención hospitalaria. En este contexto surgió la iniciativa de poder ofrecer una gama de servicios residenciales adaptados a las diferentes necesidades de apoyo (casas de transición, hospitales de noche, residencias y hogares con apoyo). Este modelo denominado de “continuum residencial” implicaba que los pacientes pudiesen tener una atención escalonada:

  • De dispositivos más restrictivos a menos restrictivos
  • De atención y supervisión más intensa a más esporádica
  • De mayor dependencia a menor dependencia
  • De mayor a menor presencia de personal
  • De dispositivos más especializados a más normalizados

El modelo catalán está marcado por la normativa actual (Orden de BF de 20 de abril de 1998) para el que se establece el Programa de Ayudas para el acceso a las viviendas con servicios comunes para personas con disminución derivada de enfermedad mental y se abre convocatoria pública para establecer la relación de entidades colaboradoras del programa.
Y es que el aumento de la oferta de pisos con apoyo y de soporte a la autonomía en el propio hogar, permite dar oportunidades a las personas de desarrollarse en entornos más cercanos e integrados a la comunidad, reduciendo las necesidades de hospitalizaciones prolongadas de causa social.