Althaia, en la primera línea de los tratamientos experimentales contra el Alzheimer en Catalunya

INFORMACIÓN Y NOTICIAS, nº249 (2016)
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La Fundació Althaia de Manresa, la Fundació Sociosanitària de Manresa (FSSM) y la Unitat d’Investigació Clínica (UDIC) se coordinaran para llevar a cabo ensayos clínicos de nuevos fármacos, sobretodo en el ámbito de la neurología y, más específicamente, en el campo de las demencias. En la actualidad, Althaia tiene abiertos más de 12 estudios que engloban patologías de difícil tratamiento como son el Parkinson, algunas demencias y la epilepsia, entre otras.

Desde hace más de cuatro años, Althaia y UDIC trabajan conjuntamente en el desarrollo de estudios clínicos con nuevos fármacos en el ámbito de la neurología. Esta colaboración ha permitido situar a Althaia como uno de los cinco centros sanitarios más relevantes de toda Catalunya por el hecho de disponer de los fármacos en investigación más avanzados y por ser uno de los que da la opción a más pacientes para acceder a ellos, con las máximas garantías de calidad.

Recientemente, los pacientes de la zona de influencia de Manresa que precisan diagnóstico o seguimiento especializado por problemas de deterioro cognitivo son atendidos en la Unitat Ambulatòria de Demències del Bages, ubicada al Hospital de Sant Andreu y formada por un equipo multidisciplinar con participación tanto de profesionales de la FSSM como de Althaia. Esta unidad permite centralizar en una puerta única los pacientes con estas afectaciones.

Enfermedades neurodegenerativas en expansión
Las enfermedades neurodegenerativas serán, según muchos expertos, la epidemia del siglo XXI, como lo fueron en su momento las infecciones, las enfermedades cardíacas o el cáncer. Son enfermedades recientes, que hace unas décadas eran desconocidas porque la esperanza de vida de la población era más corta.

Datos referentes al Alzheimer muestran que entre el 5 y el 8% de las personas de más de 65 años y entre el 25 y el 50% de las mayores de 85 años padece esta enfermedad. Según algunas fuentes, España es el tercer país con la más alta prevalencia de demencia. La Asociación Mundial de Alzheimer ha calculado que en el año 2050 el 20% de la población tendrá más de 80 años, lo que conlleva un elevado riesgo de desarrollar algún tipo de neurodegeneración, proceso que influye gravemente en las capacidades de la persona en cuanto a movimiento, memoria, pensamiento y lenguaje, y que conlleva discapacidad y dependencia.

Actualmente el tratamiento del Alzheimer es sintomático. Es decir, existen fármacos que pretenden ralentizar el proceso de pérdida de memoria asociada a la enfermedad, pero que no la curan. Investigadores de todo el mundo están trabajando en nuevos fármacos que puedan solucionar esta enfermedad. Los últimos trabajos se basan en "la hipótesis amiloide". Si se asume que una acumulación de esta proteína provoca la enfermedad, un tratamiento que disminuya esta carga amiloide sería curativo. La pregunta que se hacen los científicos es cómo hacerlo.

Las dos aproximaciones más prometedoras son utilizar anticuerpos monoclonales antiamiloide o inhibir la formación de esta proteína anómala en el cerebro. Grandes centros de investigación, empresas Pharma y biotecnológicas internacionales, están dedicando muchos recursos en esta dirección. 

Ensayos clínicos de fase II y III
La normativa legal (autonómica, española y europea) exige que antes de comercializar cualquier fármaco deba ser evaluado en personas sanas y en pacientes voluntarios. En España, todos los ensayos que se llevan a cabo son autorizados por la Agencia Española del Medicamento y Producto Sanitario (AEMPS) y aprobados por el Comité de Ética e Investigación Clínica de referencia.

Durante el transcurso de la investigación de nuevos fármacos hay diferentes fases de ensayo. En el Hospital Sant Joan de Déu se desarrollan ensayos de fase II y III, lo que significa que los nuevos medicamentos ya han pasado un primer control de seguridad. En la fase II se prueba el fármaco en un grupo reducido de pacientes para comprobar si es eficaz. En la fase III se evalúa la eficacia y la seguridad del medicamento en una amplia muestra de pacientes con la intención de pasarlo al mercado si el resultado es satisfactorio. El objetivo fundamental es determinar con las mínimas posibilidades de error si el nuevo medicamento es más efectivo que los anteriores. Esta fase se hace con una muestra de pacientes más amplia y representativa de la población a la que va destinado el fármaco y participan hospitales de referencia de muchos países. Finalmente, si se demuestra la utilizado de un nuevo fármaco, se pide autorización a las agencias internacionales y nacionales para su comercialización y acceso al mercado.

Información para los pacientes y familiares
Sólo si el paciente y los familiares muestran interés en participar en el ensayo clínico serán citados en el Hospital  para evaluar si cumplen con los requerimientos del protocolo. Si desean participar en el ensayo deberán firmar un consentimiento que no impide que se puedan retirar del proceso en algún momento si así lo desean.

*Más información: aquí.

Fundació Althaia - Manresa (Barcelona)