Valores de la innovación en la Orden de San Juan de Dios

Revista IN, nº 223 (2012)
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San Juan de Dios, hace unos 500 años, era un importante emprendedor, que asumiendo riesgos, puso en marcha un nuevo e innovador servicio de atención a necesitados

Uno de los comentarios más frecuentes de la gente cuando por primera vez viene a trabajar a un centro de San Juan de Dios es que es algo diferente, te sientes bien acogido y comprometido desde el inicio, hay algo especial. Se puede atribuir a la cultura de nuestra “casa”, fundamentada en compartir valores y creencias.

¿Facilita esta cultura la innovación?

En primer lugar echemos un pequeño vistazo a las definiciones de la Real Academia Española de la Lengua a los conceptos de innovación y emprendedor.

Innovación; “crear o modificar un producto o servicio para que sea mejor y aporte valor.”

Emprendedor; “persona que se enfrenta, con resolución, a acciones difíciles; es aquel individuo que está dispuesto a asumir riesgos.

Desde este punto de vista, el término se refiere a quien identifica una oportunidad de negocio o servicio y organiza los recursos necesarios para ponerla en marcha.

Interesantes definiciones que nos dicen que San Juan de Dios, hace unos 500 años, era un importante emprendedor, que asumiendo riesgos, puso en marcha una nueva empresa.

Creó un nuevo e innovador servicio de atención a necesitados. Sin embargo el mérito más importante de San Juan de Dios no es el hecho de crear una “empresa” innovadora en la atención a pacientes necesitados, sino que esta semilla haya culminado en una organización con cultura propia, con valores que se comparten, fluyen, permanecen y se transmiten. Valores transversales como la hospitalidad, el respeto, la responsabilidad, la calidad y espiritualidad nos representan. Hay valores que favorecen la innovación en las empresas y en los individuos, por ejemplo: ambición, confianza, apoyo, compromiso y disciplina.

  • Ambición y pasión:

Sabemos que el dinero no es la clave para la innovación, sólo a veces, es necesario. Lo más importante es la visión y visualizar el futuro deseado, ambición sana, el saber qué debemos hacer. Reflejaría que aún siendo importante el objetivo, lo fundamental es el camino a seguir para conseguirlo y la pasión que se emplea y se transmite durante este camino. Imposible innovar sin pasión. Imposible vivir sin pasión.

  • Confianza:

Tanto en la capacidad de las personas, en el ser críticos, constructivos y en ver oportunidades donde otros sólo ven problemas. También la confianza en el grupo, mejor en el equipo; donde la gente construye basándose en las ideas de los otros, no hay destrucción sino aportación enriquecedoras de las ideas. La iniciativa personal en el valor de la marca. Todos y cada uno hacemos San Juan de Dios. Es difícil tirar hacia delante un reto si no nos divertimos en nuestro trabajo.

  • Apoyo:

Especialmente de las jerarquías, la tolerancia al error noble, bien intencionado. Dar espacios para que las ideas puedan fluir e intercambiarse, entorno donde esto se pueda favorecer. Las jerarquías existen pero esto no quita el diálogo entre niveles, la valoración por lo que tú eres y no por el status quo que ocupas.

La Orden es un ejemplo del sumatorio de las diversas ideas y de la generosidad de sus miembros en el desarrollo de sus funciones internas, promovidas por la confianza y el apoyo pero siempre con el respeto.

Para que estos valores favorezcan la innovación debe situarse en un marco de compromiso, disciplina y responsabilidad. La innovación debe ser sistemática, comprometida y a largo plazo para que de sus frutos y de esto, del largo plazo, la Orden sabe mucho. Seguramente este componente de innovación y emprendimiento que existe en el ADN de la Orden de San Juan de Dios es lo que la hace persistir, con éxito, durante más de 500 años.

La innovación no sólo es hacer algo nuevo, muchas veces, yo diría la mayoría de ellas, lo más importante es cómo lo haces.

La Hospitalidad es uno de los valores principales de la Orden y uno de los que más identifican a los colaboradores que participamos en ella, y aunque su valor intrínseco es siempre el mismo, no así su manera de mostrarla, de vivirla, de hacerla evidente en cada momento y circunstancia. Innovar para nosotros no es replantearse el concepto de Hospitalidad, si no cómo debemos aplicarlo en cada momento y circunstancia.

Es aquí donde observando, participando, escuchando y dialogando con la sociedad somos capaces de aplicar de una manera innovadora, y muchas veces diferencial, los valores propios de la Orden para el mayor beneficio de los que más lo necesitan.

Hospital Sant Joan de Déu Barcelona