Los robots-juguetes reducen el estrés y la ansiedad de los niños y de sus familias

HSJD Barcelona

El uso de robots-juguetes ayuda a reducir la ansiedad y el estrés de los niños y las niñas que se han de tratar u operar en el Hospital Maternoinfantil Sant Joan de Déu. Desde hace un par de años,  el  hospital dispone de unos robots sociales para distraer a los más pequeños, pero también acompañar a sus familias mientras éstos son intervenidos. El paso siguiente es disponer de un robot propio, y en este proyecto ya se está trabajando.

El proyecto de tener robots como juguetes en el Hospital Maternoinfantil Sant Joan de Déu empezó en 2014, cuando ingenieros del campus La Salle, de la Universitat Ramon Llull, contactaron con el centro a través del  su Departamento de Innovación para trabajar en el ámbito de la robótica.

El coordinador del proyecto de robotica social del Hospital, Miguel García, señala que  “querían introducir el uso de robots sociales con un uso sanitario en el hospital. Llegaron de la mano de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), con quien trabajaban en temas de robotica social, sobre todo en gerontología, pero viendo que el robot con este tipo de población no les encajaba bien, decidieron dar el paso de venir aquí para trabajar con niños"; para añadir que "sólo empezar se sumó al proyecto la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), que tiene un departamento de psicología social muy importante. Se empezó con niños con autismo y después se ha pasado a enfermos oncológicos y otros, mientras estan esperando para entrar al quirófano”.

Miguel García indica que “desde el principio se vió que el robot iba bien para el hospital, que era una terapia buena para los niños, que funcionaba muy bien, y también para los padres cuando sus hijos entraban al quirófano para ser operados. Por ejemplo, Brigitte, que es una voluntaria, da a los padres el robot para que durante la operación éstos pierden su rol y aunque estan preocupados, no pueden hacer nada por su hijo. Entonces se les deja el robot para que lo duerman y lo cuiden, y sobre todo las madres proyectan en él el cuidado que no les están haciendo a sus hijos. Éste es un objetivo terapéutico muy potente, no sólo con los niños si no también con los padres”.

Funcionamiento autónomo

El robot que estan usando hasta ahora es un juguete que está en el mercado, en concreto, un dinosaurio llamado Pleo, nombre de su plataforma comercial. Este dinosaurio és autónomo, funciona solo. Cuando se enciende, tiene una programación, como si fuesen los genes, y el robot tiene la capacidad de aprender y de desarrollo. Cuando el robot dinosaurio se enciende por primera vez es un bebé.  Entonces no hace nada, se mueve un poco, casi no pone ni de pie. Y va creciente y aprendiendo cosas, hasta llegar un momento que puede aprender incluso su nombre. Cada robot ve con una tarjeta, con un xip,  y cuando uno cree que es mayor se le puede poner nombre.

Al respecto, Miguel García explica que “hasta ahora hemos tenido muchos robots y muchos de éstos han ido muriendo. El parque es fluctuante. Por ejemplo, actualmente, los voluntarios tienen dos, para la parte más asistencial del proyecto. Para temas de investigación, también sociales, tenemos tres". 

El coordinador del proyecto de robótica social comenta que “es una herramienta más potente de lo que esperábamos, ya que va más allá de un simple juguete, puede generar vínculos e involucrar a las personas".

Cada robot que sale de fábrica tiene una características diferentes. En función de la interacción que tenga con cada familia y cada niño modulará su carácter. Estos robots tienen la característica que pueden estar con cualquier persona. Con el modelo del dinosaurio, se puede ver qué tipo de alimentos le dan los pequeños o quienes son más afectuosos con ellas, los niños o las niñas.

Robot propio

Pero el objetivo del proyecto que empezó en 2014 es hacer un robot propio. Miguel García ha manifestado que “esperemos que de aquí a un año tengamos un prototipo funcional del nuevo robot, y en un año y medio pueda entrar en la línea de producción. Ara ya hay uno pero aún está en pruebas”.

El prototipo con el que estan trabajando es una tortuga, que quieren que tenga un coste asequible y que sea resistente. En definitiva, un robot para que lo utilicen niños y mayores. El coordinador del proyecto de robótica social del Hospital afirma que “la ventaja de la tortuga es que el interior del caparazón te permite mecanizar al robot y a la vez, puede estar muy protegido, porque el problema de Pleo es que se rompe con facilidad. Por eso el nuevo modelo debe ser más resistente. Además con el caparazón ganamos espacio, nos permite incorporar una tablet que, de hecho ya lleva el prototipo, para poder realizar otras funciones". Así el nuevo robot estaría conectado a la nube; de esta manera se podran obtener datos clínicos bien protegidos, y el robot aprendería cosas nuevas como reconocer la expresión facial del niño.

El nuevo proyecto está diseñado para estar en un hospital mientras el que se ha utilizado hasta ahora era un juguete que ya existía en el mercado y que se ha usado para definir y pensar lo que será un robot hospitalario.

Miguel García dice que "estamos en la fase de coordinarlo todo, hemos pedido una beca y si nos la conceden, habrá un montón de robots que deberán estar coordinados poara poder tener una gran capacidad de datos".

Esta tortuga se llamará Casper, que es el acrónimo del proyecto, y después cada robot tendrá su nombre. Es una evolución a nivel mecánico del Pleo para usar en el hospital, y, además, la idea es que tenga diversas versiones. Una sería la comercial para uso cotidiano y la otra sería hospitalaria. La comerciual sería como Pleo pero más potente, más duro, con más batería. Se plantean comercializarlo para que los niños tengan en su casa un versión más reducida a la que disponen en el centro hospitalario. 

García cree que "la única diferencia entre el actual dinosaurio y la futura tortuga estará en el software, y añade que este proyecto "lo estamos trabajando con las universidades antes nombradas".

Hospital Sant Joan de Déu Barcelona