La neuroimagen es una técnica experimental con novedosas aplicaciones en investigación biomédica

El Dr. Christian Stephan-Otto Attolini, doctor en física por la Tufts University (EEUU), llegó en 2008 a la Unidad de Docencia, Investigación e Innovación del Parc Sanitari Sant Joan de Déu para incorporarse en un proyecto sobre trastornos psicóticos. Cuando termino el proyecto fue contratado como técnico de soporte a la investigación, pero actualmente goza de un contracto CIBER como investigador y está trabajando en numerosos proyectos de investigación con neuroimagen en distintos ámbitos y con distintas poblaciones clínicas.

¿Qué necesidades había en 2008 en la Unidad de Investigación del Parc Sanitari para contratar un doctor en física?

En ese momento la Unidad tenía en marcha un proyecto en primeros episodios psicóticos para estudiar las diferencias de género en la percepción emocional. A través de este estudio se quería conocer si existía alguna huella a nivel de función cerebral previa a la psicosis que pudiera explicar las diferencias de género. Para realizar este tipo de investigación era necesario un investigador con un perfil científico-técnico que pudiera interpretar los datos de neuroimagen utilizando herramientas informáticas, matemáticas y estadísticas; y me propusieron formarme en psicología y psiquiatría para complementar mi formación en física pura.

Gracias a una beca del MINECO pudiste trabajar como técnico de soporte a la investigación, ¿en qué proyectos participaste?

Como técnico de soporte a la investigación mi tarea consistía en ayudar a todos aquellos investigadores que hicieran uso de las técnicas de neuroimagen. Esto me dio la oportunidad de trabajar en distintos proyectos, uno sobre psicología básica liderado por el Dr. Jordi Navarro donde se quería identificar que regiones del cerebro sano eran compartidas por mecanismos de percepción auditiva y visuo-espacial. También tengo planeada una colaboración con el Dr. José Ángel Alda en temas de TDAH y otra en marcha con la Dra. Montserrat Dolz para caracterizar el cerebro en riesgo alto de psicosis.

Actualmente trabajas en distintos proyectos de investigación con neuroimagen, cubriendo temas de psiquiatría, psicología y neurología. ¿Nos puedes dar un par de ejemplos?

En uno de los proyectos del Dr. Gildas Brébion estudiamos los problemas de memoria de tipo verbal en un grupo de adultos con esquizofrenia, se ha descrito que su discurso interior interfiere en la memoria verbal, ya que es más rico que en la gente sana. Lo que queremos es determinar qué zonas del cerebro muestran un funcionamiento anormal que pueda explicar está relación. También participo en un proyecto del Dr. Alfredo García-Alix enfocado en determinar con más exactitud qué zonas cerebrales se ven afectadas después de padecer un infarto cerebral de tipo neonatal. Los resultados de este estudio supondrían un paso adelante en la determinación del pronóstico de estos niños; conociendo con más exactitud las zonas lesionadas seremos capaces de predecir futuros síntomas.

¿Qué retos nos depara la neuroimagen a nivel de investigación?

Nuestra idea es que gracias a la neuroimagen podamos dar más solidez a nuestros estudios, desde la evaluación de tratamientos hasta la caracterización de todo tipo de enfermedades de carácter cerebral. Por ejemplo, estudiar qué diferencias pre y pos-tratamiento surge en niños con TDAH que mejoran sus síntomas después de una intervención basada en practicar deporte organizado durante unos meses. O bien estudiar el funcionamiento cerebral en pacientes con fibromialgia que se han tratado con técnicas de mindfulness. Para conseguir estos objetivos se han incorporado a nuestro grupo estudiantes de máster y doctorado; y próximamente un investigador postdoctoral; esto indica la creciente importancia que estas técnicas tienen en nuestra institución.

 

Marta Fortuny
Fundació Sant Joan de Déu per a la recerca