Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2015

Revista IN, nº 245 (2015)
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El día 23 de octubre la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios recibe el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2015 como reconocimiento a una ejemplar labor asistencial desarrollada a lo largo de cinco siglos. Presente en más de 50 países, se centra, en los difíciles momentos que hoy vive el mundo, en cuestiones tan sensibles como la epidemia del ébola, las crisis migratorias y, en general, la protección de las personas más desfavorecidas y en riesgo de exclusión.

Crónica de una semana de actos

La mañana del 23 de octubre empezaba acudiendo a la audiencia de los Reyes en el Salón de Consejos del Hotel Reconquista, en la que se entregaron las medallas de Asturias y en la que se impusieron las insignias de la Fundación a todos los galardonados con los Premios Princesa de Asturias.

El Hno. Jesús Etayo iba acompañado por cinco representantes de la Familia Hospitalaria, que posteriormente, también le acompañaron a recoger el premio: el Hno. Pascal Ahodegnon, cuarto Consejero General de la Orden; Marina Aliva, alumna del Colegio de Educación Especial del Centro Sanatorio Marítimo de Gijón con su madre, María Ángeles Blanco; la médico María Isabel Herrero, de la Residencia San Juan de Dios de Sevilla y Guillermo Vázquez, médico y voluntario internacional de Juan Ciudad ONGD en África y asesor de la Orden en la epidemia del Ébola.

Por la tarde se celebró en el Teatro Campoamor de Oviedo la ceremonia de entrega de los Premios Princesa de Asturias 2015, en la que se han distinguido además de la Orden Hospitalaria, a Francis Ford Coppola con el Premio Princesa de Asturias de las Artes 2015; a Esther Duflo con el  Premio Princesa de Asturias en Ciencias Sociales 2015; a Emilio Lledó con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades 2015; a Emmanuelle Charpentier y Jennifer Doudna con el Premio Princesa de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2015; a Pau y Marc Gasol con el Premio Princesa de Asturias de Deportes 2015; a Leonardo Padura con el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2015; y a Wikipedia con el Premio Princesa de Asturias de Cooperación Internacional 2015.

En su discurso S.M. el Rey destacó sobre la Orden Hospitalaria que “los Hospitalarios, que conocen muy de cerca el dolor humano, desempeñan una labor abnegada, pero inherente a su razón de ser, a su fe, a su sentido del deber.”

Recordemos que el Superior General, Hno. Jesús Etayo, llegó a Oviedo el 20 de octubre acompañado por el Hno. Pascal Ahodegnon, cuarto consejero general, y fueron recibidos en el Hotel de la Reconquista por Teresa Sanjurjo, directora de la Fundación Princesa de Asturias, así como numerosos periodistas con música y bailes tradicionales.

Posteriormente, ofrecieron una rueda de prensa en la que el Superior General agradeció a la Presidenta  de  Honor  de  la  Fundación  Princesa  de  Asturias,  Su  Alteza  Real  Doña  Leonor; al Vicepresidente  de  la  Fundación  Princesa  de  Asturias y presidente  del  Principado  de Asturias, Javier  Fernández;  y  a  los  miembros  del  jurado,  entre  los  que  se  encuentra Marta  Elvira Rojo,  la  persona  que  propuso  nuestra  candidatura,  la  concesión  del  Premio Princesa  de Asturias de la Concordia 2015. De ella podéis leer una breve entrevista al final del reportaje.

El Hno. Etayo destacó que “este   premio   pertenece   y   lo   dedicamos   a   las   personas   enfermas   o   en   situación de vulnerabilidad que atiende nuestra Institución en todo el mundo, a través de los 400 centros y dispositivos de la Orden Hospitalaria en los 55 países donde estamos presentes”. También resaltó en rueda de prensa que “este reconocimiento a la labor de la Orden Hospitalaria durante sus casi 500 años de historia es también un compromiso que nos obliga a cumplir con nuestra misión cada vez con más ahínco”.

El 21 de octubre la comitiva de San Juan de Dios fue recibida en la Junta General del Principado de Asturias por su presidente, Pedro Sanjurjo, y firmaron en el Libro de Honor de la Junta. Posteriormente se celebró un encuentro con distintas personalidades políticas y representantes de diversas asociaciones.

En su discurso el Superior General empezó presentando a la Orden como “una institución de la Iglesia católica, sin ánimo de lucro y con una vocación claramente de servicio público que fue fundada por San Juan de Dios hace casi cinco siglos. Su misión es la asistencia a los enfermos, pobres y necesitados con el objetivo de promocionar y mejorar la salud de las personas y su calidad de vida, sin distinción por cuestión de género, creencias u origen, para crear una sociedad más justa y solidaria”.

Además de recordar que en el Principado de Asturias la Orden está presente desde hace setenta años, en el Centro Sanatorio Marítimo de Gijón.

El Superior General cerró su discurso tras recordar la epidemia de Ébola y la situación tan dramática que viven los refugiados que están llegando a Europa huyendo de la guerra y otros conflictos, con unas palabras dedicadas al valor de la Hospitalidad, que define la misión de la Orden Hospitalaria.

Según sus palabras: “La Hospitalidad constituye hoy una categoría ética y social común en la mayoría de las culturas y sociedades. Acoger, dar hospedaje, atender al necesitado y al emigrante es un imperativo ético que siempre ha estado presente y que en la actualidad, si cabe, es más necesario. En la sociedad de la globalización, de la comunicación y de los movimientos migratorios que vivimos,  una sociedad que se considere “humana” ha de poner en los primeros lugares de sus responsabilidades la ética de la Hospitalidad”.

El presidente de la Junta General del Principado, Pedro Sanjurjo, elogió la ejemplar labor de la Orden resaltando que "sólo tendremos éxito en nuestra lucha por un mundo mejor si entre todos enfrentamos las desigualdades cada vez más grandes entre los países y cambiamos nuestro modelo de bienestar y desarrollo. Si asumimos estilos de vida más generosos y sostenibles. Y es eso precisamente lo que nos ha mostrado en su centenaria historia la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios”.

Después de esta visita, los representantes de la Orden participaron en un encuentro con los usuarios del Centro Sanatorio Marítimo de Gijón, junto a sus familias, Hermanos y colaboradores y voluntarios, además de numerosos periodistas.

Los Hermanos fueron recibidos por el gerente del centro,  Hno. Eloy Castelo y la alcaldesa de Gijón,  Carmen Moriyón.

El día 22 se celebró una misa en la Catedral de Oviedo y durante la mañana la comitiva hospitalaria visitó el monasterio de San Pelayo de las monjas benedictinas donde el Hno. Etayo firmó en el libro de honor. El día terminó acudiendo al XXIV Concierto Premios Princesa de Asturias en el Auditorio Príncipe Felipe que fue presidido por SS.MM los Reyes.

Aproximación a los Premios

La Fundación Princesa de Asturias es una institución privada sin ánimo de lucro, cuyos objetivos son contribuir a la exaltación y promoción de cuantos valores científicos, culturales y humanísticos son patrimonio universal y consolidar los vínculos existentes entre el Principado de Asturias y el título que tradicionalmente ostentan los herederos de la Corona de España.

El Rey Felipe VI ha sido Presidente de Honor de la Fundación desde su creación en 1980. Tras su proclamación como Rey de España en 2014, su hija Leonor de Borbón, Princesa de Asturias, ostenta la Presidencia de Honor de esta institución, que convoca anualmente los Premios Princesa de Asturias.

Estos premios están destinados a galardonar la labor científica, técnica, cultural, social y humanitaria realizada por personas, instituciones, grupos de personas o de instituciones en el ámbito internacional y se conceden en ocho categorías: Artes, Letras, Ciencias Sociales, Comunicación y Humanidades, Investigación Científica y Técnica, Cooperación Internacional, Concordia y Deportes.

Las propuestas de candidaturas han de ser de la máxima ejemplaridad y la obra o aportación de los candidatos debe tener reconocida trascendencia internacional en cada una de las categorías que los premios incluyen. Concretamente, el Premio a la Concordia concedido a nuestra Institución, se entrega a la persona, institución, grupo de personas o de instituciones cuya labor contribuya de forma relevante a la defensa de los derechos humanos, al fomento de la paz, de la libertad, de la solidaridad, de la protección del patrimonio y, en general, al progreso y entendimiento de la humanidad.

La ceremonia de entrega de los Premios tiene lugar en el Teatro Campoamor de Oviedo en la segunda quincena de octubre y está considerada como uno de los actos culturales más importantes de la agenda internacional. A lo largo de su historia, estos galardones han recibido distintos reconocimientos, como la declaración extraordinaria que la UNESCO realizó en 2004 por su excepcional aportación al patrimonio cultural de la Humanidad.

S.M. el Rey Felipe VI

«El Premio de la Concordia concedido a la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios me recuerda las palabras que dediqué el año pasado en este escenario a todas las personas que, sobre todo en África, luchan con entrega, generosidad y profesionalidad contra la pobreza y las enfermedades, como el ébola. En particular, a tantos cooperantes, voluntarios y religiosos españoles que trabajan —que se entregan— por todo el mundo, para aliviar el sufrimiento de los más desfavorecidos. Unas palabras que quiero repetir ahora: todos ellos son, todos vosotros sois, un verdadero orgullo para España.
En esa tarea, la Orden Hospitalaria es ejemplar. Los Hospitalarios, que conocen muy de cerca el dolor humano, desempeñan una labor abnegada, pero inherente a su razón de ser, a su fe, a su sentido del deber. Por eso, además, su ejemplo, su ejemplo sublime de compasión y caridad, de generosidad y alegría, es una llamada de alerta constante para todos nosotros.
Cuando con su obra dan testimonio de vida verdadera, sabemos que sin su entrega, sin su misericordia, todos estaríamos un poco más solos, un poco más desprotegidos. Les damos las gracias desde el fondo de nuestros corazones por esa labor humilde y grande al mismo tiempo; se las damos por su amor, que nos permite oír —incluso en medio del griterío ensordecedor o de ese silencio, a menudo, por desgracia, cómplice y culpable— las voces de la gratitud y del consuelo.»

Hno. Jesús Etayo, Superior General

«Concluyo invitándoles a todos Ustedes a sumarse a esta cultura de la Hospitalidad, un valor que es evangélico, pero también lo es humano y universal, donde todos los seres humanos y todas las culturas podemos converger para construir una sociedad más justa y más fraterna, donde no haya excluidos y todos los seres humanos sean respetados en su dignidad.
Este es nuestro proyecto, nuestra propuesta y nuestra humilde aportación. El Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2015 y otros  que hemos recibido últimamente, son un reconocimiento a nuestra misión, que agradecemos profundamente, porque expresan que el servicio que ofrecemos continúa siendo una respuesta válida y actual a nuestra sociedad. Pero sobre todo es un premio que pertenece a las personas enfermas y sus familias, a los pobres y necesitados a las que nos debemos y que son el centro de nuestros intereses. Pertenece también a todos los Hermanos, Colaboradores y Voluntarios que cada día y en cualquier lugar del mundo se desviven por acoger, asistir y practicar la Hospitalidad con las personas que sufren y llegan a nosotros. Más allá de la alegría por el reconocimiento que significan, los premios, y especialmente el Premio Princesa de Asturias de la Concordia 2015, es una llamada a toda nuestra Familia de San Juan de Dios a empeñarnos más cada día por responder fielmente a nuestra misión, mejorando más nuestro servicio y haciéndolo cada vez más accesible.»

Marta Elvira Rojo: "El alcance tanto geográfico como en número de beneficiarios del trabajo de la Orden es extraordinario"

  • En San Juan de Dios consiguieron que me sintiera parte de algo, una especie de familia"

  • San Juan de Dios nos brinda la posibilidad de aportar nuestro granito de arena a la sociedad

  • Allí se sufre con los que sufren y nos alegramos con sus alegrías"

  • Nuestra finalidad es poder atender íntegramente las necesidades de las personas con la máxima calidad"

  • Voy descubriendo en esos compañeros de la vida su dignidad desde la enfermedad, su grandeza desde la sencillez"

  • Debemos tener conciencia de la responsabilidad social añadida que tiene nuestra tarea profesional"