La persona, nuestra razón de ser

Información y Noticias, n. 243 (2015)
Trabajando en el jardín del Parc Sanitari de SJD
Autoría
Un grupo de personas asistidas en nuestros diferentes centros se asoma hoy a nuestras páginas para mostrarnos su experiencia, vivida al calor de nuestra Institución. Les hemos pedido que nos cuenten cómo se han sentido en manos de nuestros profesionales, cómo ha sido su vivencia, y así poder acercarnos un poco más al valor de la Hospitalidad, eje principal de nuestra Orden.

INFORMACION Y NOTICIAS acoge en este número un mosaico de vivencias y experiencias personales procedentes de nuestros diferentes centros y programas asistenciales existentes en nuestra Provincia.

Frecuentemente, quizá menos de lo que debiéramos, solemos insistir desde los diversos ámbitos de animación y coordinación sobre la necesidad de poner de relieve el estilo asistencial juandediano con los valores que conforman el mismo. Se trata, en definitiva, de subrayar los trazos de nuestra identidad. Sin ella, nuestra Institución pierde el sentido y su misión como tal. Y, dentro de este estilo, remarcamos la absoluta centralidad de la persona asistida. Todo lo demás, todos los demás, estamos en función del servicio a ella. Articular toda una estructura, diseñar un ambicioso programa asistencial, disponer cuantos recursos de uno y otro tipo exige, queda absolutamente prostituido si el centro de todo ello no es el enfermo o el necesitado, objeto de nuestra asistencia.

Esta centralidad se ha de llevar a efecto de forma real y concreta. No podemos perdernos en falsos nominalismos. Ha de tener un verdadero correlato en la práctica. El enfermo, el necesitado se ha de sentir el centro de nuestra Institución. Lógicamente ha de ser él quien así nos lo certifique. De ahí que debamos siempre ponernos a la escucha de sus opiniones, de sus valoraciones… De ahí todos los sistemas que en los diferentes centros se han desarrollado con esta finalidad, mayoritariamente ligados a los Servicios de Atención al Paciente que recogen cuantas quejas y reclamaciones, así como agradecimientos hacen a nuestra atención. Todo ese material, adecuadamente tratado, debe ser un elemento de reflexión y, en su caso, de la toma de decisiones más oportunas.

Los profesionales sanitarios de la Orden atienden al paciente con cercanía y confianza. F. Mitjans Audiovisuals HSJD EspluguesINFORMACION Y NOTICIAS ensaya otra forma de acercamiento. Y como tal con sus ventajas e inconvenientes. Ha solicitado a los diversos centros “un testimonio” de los mismos en orden a la composición de este “caleidoscopio hospitalario”. No se trata por lo tanto de la recopilación de los datos del Libro de Reclamaciones ni en su vertiente positiva ni negativa; tampoco se trata de una encuesta con todos los controles técnicos que la misma exige. No se trata de eso, hoy.

Un grupo de personas asistidas en nuestros diferentes centros se asoma hoy a nuestras páginas para mostrarnos su experiencia, vivida al calor de nuestra Institución. Ellos nos acercan en las páginas de nuestra revista lo que cada uno de nosotros vemos, acogemos, acompañamos, cuidamos… cada día; y no pocas veces sin reparar en la importancia que nuestra labor puede tener para la vida y la experiencia de vida de tantas personas.

INFORMACION Y NOTICIAS agradece la generosidad de todos cuantos nos ofrecen un retazo de su intimidad, un relato de su vida, una experiencia sin duda para él importante. Leyéndolas detenidamente nos invita a todos a tomar conciencia de la importancia de nuestra misión, de la grandeza de una Hospitalidad que nos hace cercanos, con acciones y gestos que tantas veces nos pasan desapercibidas, a la vida de muchas personas que la Providencia pone junto las nuestras.

Creo que por esta vez no se trata con este “collage” de hacer ningún tipo de estadística ni de encuesta al uso. Simplemente es una “sencilla” exposición, de personas “sencillas” que nos narran su experiencia “sencilla” con el fin de hacernos todos conscientes de la “grandeza” de nuestra misión.

TESTIMONIOS

Sant Joan de Déu (Lleida)

Ahora hace aproximadamente dos años fui diagnosticada de TDAH en el Hospital de Tremp. Hoy puedo sentirme orgullosa de haber acabado 2o de bachillerato científico. Aunque haya pasado por momentos de desánimo y de angustia debido a las dificultades en el aprendizaje y en la concentración, si alguna cosa he aprendido durante estos dos años, es que con confianza en uno mismo y muchas horas de trabajo, se puede conseguir cualquier meta. Seguramente, todas las personas con este trastorno se han sentido diferentes o frustrados en algún momento, pero contra más difícil es el camino, más mérito tiene cualquier objetivo conseguido. Yo, al menos, tiempo al tiempo y a mi paso, he conseguido, a veces con la ayuda de otra gente, todo aquello que me he propuesto hasta el día de hoy.

Llegamos al CSMIJ (Centro de Salut Mental Infantil y Juvenil) derivados por la escuela porque nos decían que Roger era hiperactivo. Allí, nos atendieron el psiquiatra y la terapeuta ocupacional; con los quienes hemos estado durante dos años. Con la medicación y las sesiones de integración sensorial ya notamos una mejoría aunque Roger iba sufriendo subidas y bajadas. El año pasado, Roger tuvo una recaída muy fuerte. Desde el CSMIJ nos recomendaron el ingreso en el Hospital Maternoinfantil de Esplugues y allí estuvimos durante 15 días. Yo pude estar con él en el hospital durante todo su ingreso. Para mí fue muy impactante tener que ingresar a mi hijo y pasé momentos en los que estaba muy triste pero la verdad es que desde el primer momento que entramos me sentí muy bien atendida, no sólo físicamente sino psicológicamente. Tuve el apoyo de los profesionales en todo momento. Me dieron pequeñas pautas para saber qué hacer ante las situaciones en las que Roger se descontrolaba. Roger se lo pasó “pipa”. Sentía que era como un colegio porque allí también hacían actividades. Del Maternoinfantil pasamos al Hospital de Día de Lleida. Allí estuvimos durante 4 meses en los que también estuvimos muy bien con todos los profesionales. Nos dieron muchas pautas y estrategias para poder hacer frente y trabajar las dificultades de Roger y para poder organizarnos en el día a día. Estamos muy contentos porque Roger ha mejorado mucho; no sólo él personalmente sino también en relación en casa y en la escuela. Y yo personalmente estoy muy contenta, me he sentido escuchada y apoyada por parte de todos ellos y también en el grupo de padres.

Cuando le dieron el alta del Hospital de Día, Roger quería continuar yendo, insistiendo en poder venir al menos una vez a la semana. Estas son unas palabras escritas por él mismo: “Hola me llamo Roger y tengo 8 años. Me gusta mucho venir al hospital porque parece un cole. Lo que más me gustó fue la sala de juego. Las enfermeras son muy cariñosas y me enseñaron a saberme controlar. Un beso muy grande.”

Fundación Instituto San José (Madrid)

Soy Cristino y tengo 42 años. Llevo 14 en la Fundación Instituto San José, donde mi día a día lo resumiría en fe y ganas de salir adelante. Tengo esclerosis múltiple y una cardiopatía.

Pero bueno, a pesar de todo intento vivir la vida y disfrutar de las pequeñas cosas. Con el tiempo, he ido progresando y adaptándome a mi situación; no queda otra que seguir sumando y mejorar en lo que se pueda, siendo realista ya que arreglar no se puede arreglar.

Aquí me siento más que agusto y he tenido la oportunidad de cultivar varias amistades. Después de tanto tiempo en el Centro, se podría decir que soy parte del paisaje. A mi coordinadora del Centro de Día de Discapacidad Física, siempre le comento en broma que me ponga como becario.

Hospital San Juan De Dios (Pamplona)

Soy Bernardo, nacido en Santo Tomé (Jaén) en el 1956. Discapacitado físico, he tenido que sortear muchas dificultades, tanto a nivel físico como relacional. Desde niño me llamaban el “manquillo”, alusión que me ha marcado, pero a la que me he ido adaptando perfectamente.

En noviembre de 2014 sufrí una descarga eléctrica trabajando. Tras pasar 20 días en la UCI, actualmente estoy ingresado en el HSJD de Pamplona en situación de rehabilitación. Feliz el día en que a una persona de este Centro se le ocurrió ponerme una sencilla prótesis (en donde insertar la cuchara o tenedor) en el muñón del brazo izquierdo con el fin de poder ser autónomo en la comida, una vez que me la sitúan delante. Parece que he vuelto “a nacer” y más cuando el brazo derecho, pilar fundamental en mi existencia, desgraciadamente no podré utilizarlo de momento.

Parc Sanitari Sant Joan de Déu (Sant Boi de Llobregat)

Programa Paciente Crónico Complejo en Salud Mental.

Antes de empezar en el programa estaba ingresando constantemente, casi siempre en urgencias. Y cuando digo casi siempre es casi cada día...

Además me quedaba en boxes, no ingresada, con la incomodidad que eso suponía para mí familia. Ahora los ingresos se han reducido a cero y las visitas a urgencias también. Todavía no tengo una vida totalmente normalizada pero estoy mucho mejor que hace un año. La coordinación entre profesionales funciona muy bien y mi experiencia es muy positiva. Es un programa que apoyo al completo, al 100%.

Taller de Lactancia (Hospital General)

Taller de Lactancia. Hospital General.

El taller de lactancia lo que ha supuesto para mi es el éxito en la lactancia materna con Eric. Con mi primer hijo la lactancia materna no funcionó, no tenía a nadie que me ayudara y asesorara. Con Eric ha sido muy fácil desde el propio parto.

Fue un parto tranquilo, un parto respetado y en seguida me ayudaron a poner al bebé en el pecho. Y después el soporte cada semana con las matronas, con las compañeras... Es importante compartir tu experiencia con mamás que están en la misma situación, con las que llevan un tiempo y con las que acaban de llegar. Es todo mucho más fácil.

Hospital San Juan De Dios (Zaragoza)

Me llamo Francisco y tengo 67 años. Llevo 5 años con un cáncer de próstata, el cual hace 5 meses me dejó con las piernas paralizadas por una inflamación en las lumbares. A raíz de ello, estuve ingresado un mes y, posteriormente, me vine al HSJD de Zaragoza con la confianza de recuperar un mínimo de movilidad. Y así ha sido. Ahora estoy pendiente, de que me den el alta uno de estos días. El máximo nivel de movilidad que podía conseguir, lo he logrado bajando al gimnasio y gracias a los fisioterapeutas del Hospital. A partir de aquí, me voy a ir una residencia porque estoy solo. Me marcharé con un doble sentimiento: de alegría por un lado ya que voy a tener cierta autonomía, pero de pena por otro debido a lo seguro y cómodo que me siento aquí.

CET El Pla. Almacelles (Lleida)

Vine a San Juan de Dios a pedir trabajo el año 2012. Creí que no me cogerían ya que hay mucha gente interesada en trabajar aquí. Finalmente me hicieron una entrevista y ahora ya llevo 3 años con un contrato laboral y estando fija en mi puesto de trabajo. Me encuentro muy satisfecha. He encontrado mucho apoyo con los monitores, que me tratan muy bien. San Juan de Dios me ha ayudado a aumentar mi autoestima, a tener una rutina y a tener un motivo por el cual levantarme cada día. La empresa se ajusta a mis necesidades, adaptándose a mi petición de trabajar media jornada. Uno de los beneficios que me ha aportado San Juan de Dios, entre otros, es el poder aumentar mi círculo de amistades. Deseo poder estar en San Juan de Dios durante muchos años más.

CET Intecserveis. Sant Boi de Llobregat (Barcelona)

Soy una persona tranquila y casera, me gusta mucho cuidar de mi familia. Hace seis años que estoy trabajando en Intecserveis. Antes de trabajar con ellos había perdido mi orientación vital, había perdido a muchos seres queridos, mi mundo se vino abajo, perdí el rumbo y me encerré en mí mismo.

Hasta entonces había tenido trabajos temporales, pero no tenía donde agarrarme. Hoy en día tener trabajo es muy difícil, pero en Intecserveis tengo estabilidad y un trabajo que me gusta. Cada día cuando voy a trabajar quiero coger lo mejor de mí, para darlo todo y hacer las cosas mejor. Sobretodo valoro el trato de los compañeros y del entorno, todos me conocen y me siento como uno más.

Sant Joan De Déu Serveis Socials (Valencia)

Llegué a San Juan de Dios en abril del año pasado a través del Centro Municipal de Atención a Personas sin Techo de Valencia, pues agoté todos mis recursos y sin trabajo ni dinero es difícil evitar la calle. Dentro de lo mal que me sentía anímicamente por la situación, la acogida y el trato recibido desde el primer día aquí, en San Juan de Dios Valencia, me hizo ver las cosas de otra manera. No era el primer albergue que pisaba, sin embargo aquí encontré una gran Hospitalidad y ayuda por parte de los trabajadores, los cuales me apoyaron y ayudaron en todo, dándome herramientas y atención para salir de esta situación.

El mes que viene hará un año que estoy en una vivienda del programa Xaloc y 6 meses que estoy en el taller de bicis de Tándem en el cual he aprendido como mecánico de bicicletas y me ha motivado para ver las cosas de otro color. Sé que pronto encontraré trabajo y que no muy tarde podré colaborar como voluntario en esta entidad que tanto está haciendo por mí, sin pedir nada a cambio.

Fundación Jesús Abandonado (Murcia)

Me llamo Felicia y soy de León. De niña perdí a mi padre en la mina. Tuve una niñez buena a pesar de que era muy rebelde. Con 17 años me quedé embarazada. Crie a mi hijo sin padre, trabajando y con la ayuda de mi madre. Mi vida ha estado marcada por la calle, el alcohol y el maltrato físico, psíquico y moral. Hasta que en mi camino apareció el hermano Enric de San Juan de Dios y le pedí ayuda. Llegué a Jesús Abandonado y fue mi salvación.

Me han ayudado a ser persona, a integrarme en la sociedad. Llevo más de 1 año y medio sin beber y tengo contacto con mi familia. Voy al taller de cestas y cuando hago una, es un orgullo pensar que esa cosa tan bonita y difícil ha salido de mis manos. He aprendido a valorarme más, a escuchar, a comunicarme y reforzarme como persona. Me apunto a las ofertas trabajo que salen en internet, hago entrevistas, tengo una meta. Y soy la encargada de la biblioteca de la pensión; ¡me encantan los libros!

Sant Joan de Déu Serveis Sociosanitaris (Esplugues De Llobregat)

Hace 4 meses que estoy aquí. La trabajadora social me indicó que tenía que hacer rehabilitación porque no podía ni siquiera subir las escaleras de la casa donde vivo y me dio la posibilidad de ir a San Juan de Dios. Me gusta. Estoy muy bien. Las personas que me asisten son muy majas y mis compañeras de mesa, también. Hago muchas actividades que me gustan. He participado en los torneos del día de San Juan de Dios y he quedado 2a en dominó. Hago sopas de letras, leo. Marta, la monitora, me hace ir al ordenador. Juego al Bingo los jueves. 

Mi hija viene todas las tardes y también participa en las actividades. Los lunes hago terapia con perros y los viernes, musicoterapia. Los sábados, cine, y los domingos, a misa. Por mi parte tanto al personal de día como de la tarde las pondría en una bandeja... y las de la noche también. Son chicas que están por lo que yo necesito. Siempre.

Hospital Maternoinfantil Sant Joan de Déu (Esplugues De Llobregat)

Esta carta es para las valientes princesas de la 7a planta. Las que escuchan; las que curan; las que diagnostican; las que limpian; las que sonríen; las que corren cuando hago una apnea, las que controlan y animan a la familia; las que no duermen durante la noche para acompañarme; y las que durante el día me ponen xxx, me besan y me perfuman. ¡Qué delicia! Para las que han tenido una paciencia y un amor infinito; para les que me ha medido cada uno de los medicamentos y para las que me han alimentado; y para la que sacan de su sombrero mágico lo que convenga: desde una jeringuilla a una capsula de dormir o un poco de aceite. A TODAS TODAS os quiero y os agradezco mucho que hayáis estado a mi lado en estos casi tres meses. Sois un sol que ha iluminado mi estancia. ¡Gracias!

Sant Joan De Déu Serveis Socials (Barcelona)

Cada vez que una persona tropieza y cae, su vida se resquebraja, cede, se agrieta. La mía se rompió hace dos años y al no haber familia para cogerse, caí. Caí a tanta velocidad en tan poco tiempo que el batacazo fue brutal. Me hice pedazos, me levanté recogiendo los pedazos más grandes pero algunos ni siquiera se podían recoger y los di por perdidos. Así me encontré en uno de los pozos más profundos en los que he estado pero no estaba solo. Todo tipo de gente había caído hasta el fondo desde diferentes alturas. Entre tanto desconcierto comprobé que había profesionales que están día a día trabajando, atendiendo a las personas del fondo del pozo. Recepcionistas, trabajadores sociales, contables, educadores, personal de limpieza... gente que emplea su humanidad haciendo cadena humana para ayudarnos a salir del pozo y acceder a una vida digna. Ahora estoy en un piso intentando rehacer mi vida compaginando los estudios, buscando trabajo, ejerciendode voluntario en el Parc Sanitari SJD y ejerciendo de padre los fines de semana.

Centre Assistencial Sant Joan de Déu (Almacelles, Lleida)

En mi hogar la soledad, después de la muerte de mi padre, junto con mi delicada salud me hacía ver la vida de color negro. Desde que estoy en Sant Joan de Déu de Almacelles, es fácil despertarse y levantarse con ilusión, esperando quien me ayuda a ponerme guapa y aseada, quien ha hecho florecer mi amor, quien me acompaña a realizar algunas de esas tareas que echo en falta de mi hogar (cocinar esos platos que me enseñó mi abuela, hacer preciosidades hechas en ganchillo, dibujar y realizar poesías llenas de sentimiento). Mi gran satisfacción ha sido cumplir un sueño: escribir y publicar un libro de recetas de mi abuela. Me siento importante por hacer algo por los demás. Por un lado, ser locutora de radio en la comunidad, recitando mis poesías y vivencias. Y por otro lado, dar mis consejos, cantar y enseñar mis aprendizajes de vida a escolares que vienen a visitarnos. Ahora me siento feliz y veo la vida de colores, disfrutando del arco iris.

Hospital Sant Joan de Déu (Palma de Mallorca)

Llegué al Hospital Sant Joan de Déu para empezar rehabilitación y más tarde terapia ocupacional, con Adelina, una estupenda persona. Me hizo hacer un trabajo manual y noté como día a día estaba mejor de ánimos, muy importante para la recuperación. Me di cuenta cómo romper el muro que tenía delante y lo que hacía falta para pasar al mundo real. Lo logré, ya sonreía y mi actitud iba rompiendo más ese muro, hasta que me dieron el alta para ir a casa. Sigo padeciendo la hemiplejia en la parte izquierda, creo que ya no me recuperaré del todo, pero seguiré luchando para conseguir mejorar. En estos momentos intento normalizar mi vida lo más posible, pero en algunos momentos encuentro dificultades. Me gustaría escribir unas líneas de agradecimiento a la gran labor que desarrollan los profesionales del Hospital Sant Joan de Déu. No nos damos cuenta del esfuerzo que realizan y de la sensibilidad con la que abordan cuestiones que desconocemos, hasta que nos toca de cerca. Por ese motivo, porque he vivido la experiencia, me gustaría dejar constancia de mi gratitud al equipo de profesionales del Hospital, en especial a la Dra. Quiñoneros, Adelina, Cristina, Aleix, Neus, Xisca y a todas las enfermeras y auxiliares de planta. Hoy estoy ayudando a personas que pasan por lo mismo que yo, con trabajos manuales y aportando mi experiencia, para poder animarlos y que se sientan útiles. Estoy orgulloso de poder ayudarles. Una de las formas de romper con hábitos depresivos es enfocarte en como agregar valor en la vida de otros. El que ayuda a los demás, se ayuda a sí mismo.

Fundació Sant Joan de Déu per La Recerca (Esplugues De Llobregat)

Soy Xavi, tengo 17 años y desde que nací tengo fibrosis quística. Cuando eres pequeño no le das a la enfermedad la importancia que tiene, sabes que toses y que tienes fiebre, pero cuando vas creciendo te das cuenta que es algo más serio. Estoy en un ensayo clínico desde el 17 de diciembre de 2014. Estar en un ensayo es como un soplo de aire fresco porque sabes que después tendrás una medicación que puede llevarte a mejorar y a parar un poco los efectos de la enfermedad. Sinceramente, yo no me quiero ir del Hospital, es una casa para nosotros. Hay un trato tan humano y personal que te sientes parte de una familia. Mi madre no encuentra una palabra para agradecerlo. Para mí es un regalo. Cuando acabe el bachillerato quiero estudiar bioquímica y hacer investigación en genética.

Campus Docent Sant Joan de Déu (Esplugues De Llobregat)

La elección de la etapa universitaria no es una tarea fácil; el abanico de posibilidades que se brinda es muy amplio y son los pequeños detalles los que acaban decantando la balanza. Entre la oferta de estudios de enfermería, la Escola Universitària d’Infermeria Sant Joan de Déu apostaba por una propuesta ambiciosa en términos académicos y una atención individualizada de cara a los estudiantes. A lo largo de los cuatro años de carrera, no tan solo he podido reafirmar las impresiones que motivaron mi elección, sino que he tenido la oportunidad de pertenecer a una Institución basada en una formación integral que, más allá del desarrollo profesional, fomenta el crecimiento crítico y personal. Haber estudiado en este centro me ha dotado de las herramientas teóricas, prácticas y personales necesarias para el ejercicio de la profesión enfermera y me ha permitido reflexionar y adquirir una visión entera y responsable de lo que ésta implica.

Fundació Sant Joan de Déu Serveis Socials (Mallorca)

Somos un matrimonio con dos hijos en común. Debido a la crisis, hace un tiempo nos quedamos sin trabajo. Poder vivir con nuestra familia en el centro de acogida “Es Convent” de la Fundació Sant Joan de Déu de Palma ha supuesto tener un espacio que compartir con nuestros hijos, donde ellos pueden disfrutar de espacios al aire libre. Yo, Segundo, llevo ya 17 años viviendo en España y aquí en la Fundación me han dado la oportunidad de poder mantener el huerto, y he sembrado maíz, fríjoles, pimientos, tomates, melones, sandías; hemos preparado la tierra y será estupendo poder ver los frutos. Por su parte, Cati, está estudiando un curso para el cuidado de personas mayores, y también es voluntaria de la Cruz Roja. Aunque nuestro sueño es tener nuestra propia casa con un pequeño jardín y vivir allí con nuestros hijos.

Fundació Germà Tomas Canet

Antes de estar tutelado por la Fundación, vivía con mi madre y mi hermano era mi tutor. A raíz de mi enfermedad, al cabo de un año, me ingresaron y fue cuando mi hermano miró para cambiar el tutor. No le hacía mucho caso, hacia lo que quería, etc. Ahora llevo 6 años tutelado por la Fundación. Al estar tutelado, lo único que me hacen es pedir la libreta y controlarme el dinero, pero como yo no soy malgastador no tengo ningún problema con ellos. A raíz de la enfermedad, el hecho de estar tutelado, hace que me sienta más protegido, porque si me encuentro mal me acompañan y si te tienen que decir algo, te lo tomas de otra manera... Por eso es que me encuentro bien. De negativo no tengo nada que decir, porque no he tenido ninguna discusión con ninguna persona de la Fundación y me siento bien. Lo positivo es que cuando no estás bien por la enfermedad, me siento más protegido, es un apoyo que tienes y desde la Fundación ya saben cómo tratarnos a todos y saben cómo decirnos las cosas. Y si tenemos alguna duda, siempre lo consultamos con ellos.

Fundació Althaia (Manresa)

Después de tener un infarto, me ofrecieron la posibilidad de entrar en el programa de rehabilitación cardíaca que ofrece la Fundació Althaia y enseguida dije que sí. Hicimos 30 sesiones durante las cuales, además de una parte teórica, hacíamos ejercicio físico supervisado por una fisioterapeuta. Mi ilusión era volver a correr con la bicicleta y recuerdo que Núria, la fisioterapeuta del programa, me dijo “no es que puedas hacer ejercicio sino que debes hacerlo”. El proceso fue muy útil porqué me orientaron y supe cómo debía empezar a hacer ejercicio después del infarto. Ahora ya vuelvo a correr 200 km semanales con la bicicleta, con menor intensidad, ¡eso sí! Estoy muy contento con todo el equipo de Cardiología, por cómo me han tratado y por la posibilidad que me han dado de participar en este programa.

IN n. 243 (mayo-junio 2015)