Vivir la Hospitalidad nos lleva a salir de nosotros mismos en busca del otro

Desde el último Capítulo Provincial y también a raíz de la elaboración del Plan Estratégico Provincial, la Obra Social queda enmarcada en el eje estratégico solidario de la Provincia junto a Cooperación Internacional y Voluntariado.

¿Cuáles son su funcionamiento y sus objetivos? 

Vamos a trabajar conjuntamente para tratar de aprovechar sinergias, canalizar ayudas, contar con herramientas conjuntas, dedicar recursos humanos e impulsar todo el potencial existente entre los colaboradores de la Provincia. Esta nueva organización nos aporta más coherencia y nos permite desarrollar la solidaridad a nivel provincial. Ya hemos constatado que es fácil alinear los ámbitos, consensuar prioridades, impulsar proyectos conjuntos y darnos soporte para asumir los retos.
 
A partir de las reuniones de trabajo mensuales y especialmente a partir de una buena actitud para compartir los proyectos, los puntos de vista y crear consensos, hemos creado un equipo. Hemos superado la tradicional visión del equipo como espacio de coordinación para pasar a ser un equipo que comparte el proyecto. Cada uno de nosotros mantiene su responsabilidad pero ya no tenemos espacios cerrados.
 
El objetivo general es que se nos reconozca como una “entidad solidaria” para poder dar respuestas a las necesidades que se nos presentan en nuestro entorno más inmediato. San Juan de Dios es una entidad sin ánimo de lucro que tiene en su adn, el valor de la Hospitalidad, que nos brinda una especial sensibilidad para cuidar a los más vulnerables.
 
Nuestros objetivos más específicos van en la línea de contar con un nuevo modelo de voluntariado, que vaya más allá de lo asistencial, contando con voluntarios que se dediquen a la búsqueda de recursos, a contactar con empresas, preparación de eventos y apoyo a los coordinadores locales.
 
Trabajamos para que exista una comunidad de personas y entidades que ayuden a la institución a desarrollar su actividad solidaria, en todos los ámbitos y espacios que hemos creado: tercer y cuarto mundo, proyectos asistenciales y de investigación, proyectos de trabajo social, proyectos locales e internacionales. Actualmente necesitamos con carácter de urgencia conseguir un vehículo de carga y un espacio para almacenar y distribuir las donaciones en especies que van llegando.
 
También queremos ampliar el proyecto de “Escuela Amiga” en los centros educativos como recurso para dar a conocer la actividad y la solidaridad que se realiza en la Orden, como una manera más de sensibilizar y hacer visible la Hospitalidad.

¿Cómo vais a trabajar con los centros?

Hemos visitado todos los centros de la Provincia para impulsar la creación de los equipos de solidaridad locales. Hemos intentado trabajar con confianza y generosidad con los equipos locales para que estén legitimados para ser los cuidadores de las iniciativas solidarias.
 
Los equipos de los centros tienen como prioridad cuidar las iniciativas internas solidarias, ser el referente para los proyectos, y cuidar a la comunidad local de soporte. Creemos que debemos trabajar conjuntamente y que desde la Provincia debemos ayudar aportando metodología, ideas e instrumentos de soporte y especialmente, en la comunicación de la solidaridad y las consecuencias a nivel de reputación.
 
Por otro lado, ha habido momentos en los que la Orden se ha planteado la continuidad o no de algunas de sus obras o programas, pero lo que siempre ha tenido claro es que a pesar de ser deficitarias, si eran significativas y necesarias para la sociedad había que darles continuidad. Lo que ha sido posible al esfuerzo de muchos Hermanos que a lo largo de la historia han recorrido ciudades como limosneros, haciendo realidad lo que hoy llamamos “face to face” (cara a cara), llamando a las puertas de las viviendas pidiendo limosna para los enfermos.
 
En San Juan de Dios no creemos en las casualidades de la vida, sino en la Providencia, cuando las cosas se hacen desde Dios y por Dios salen adelante siempre.

¿Cómo se combina el valor distintivo de la Orden, la Hospitalidad, con la solidaridad?

La Hospitalidad al igual que la solidaridad es universal. Vivir la Hospitalidad nos lleva a salir de nosotros mismos en busca del otro, de atender sus necesidades, cuidarlo y curarlo. En definitiva a ofrecer los dones recibidos: “dad gratis lo que gratis habéis recibido”. Y qué es la solidaridad sino luchar por un mundo más justo, más humano y más fraterno, donde todos puedan alcanzar los mínimos necesarios para vivir, esforzarnos por alcanzar una sociedad donde las diferencias entre norte y sur vayan menguando. Y en esto no nos referimos solamente a las desigualdades entre países sino a las existentes en nuestra sociedad.
Solidaridad y Hospitalidad van entrelazadas, son dos valores que no se entienden el uno sin el otro. Desde sus orígenes, y ya con el testimonio del fundador, San Juan de Dios, la institución incorpora la dimensión solidaria para desarrollar su actividad.
 
Actualmente Hospitalidad y solidaridad van de la mano y nos aportan el valor de la autenticidad. Gran parte de los proyectos de la institución se basan en esta especial sensibilidad en cuidar a los más vulnerables.
 
Jesús nos lo dice claramente en el Evangelio: “los pobres estarán siempre con vosotros”, por lo que siempre tendremos necesidades que atender a nuestro alrededor. Y la Orden Hospitalaria se ha caracterizado a lo largo de su historia por ir actualizando sus obras en función de las necesidades del momento. Esto ha sido posible gracias a la sensibilidad de muchas personas, que con su trabajo y su aportación económica, han hecho realidad el sueño de muchos necesitados.
 
Como nos ha dicho recientemente el Papa Francisco, estamos llamados a “globalizar la solidaridad”. Y como Familia Hospitalaria es una invitación a involucrarnos a este gran proyecto que humaniza y nos humaniza. 

¿Qué ha supuesto vuestra participación en el 1r Congreso Internacional sobre Limosna celebrado en Roma, compartiendo experiencias y conocimiento con otras Provincias de la Orden?

Ha sido una oportunidad para conocer y compartir aquellas acciones y experiencias que se vienen realizando en todos los países donde está presente la Orden Hospitalaria. Ha sido un momento para poner rostro a personas con las que en ocasiones hemos contactado vía mail o por teléfono e intentar trazar líneas para trabajar desde un mayor sentimiento de pertenencia, aprender otras formas de hacer fundrising y aportar nuestro estilo propio y así enriquecer a los otros. Ha sido una gran oportunidad para conocer lo que se está trabajando y cómo se está trabajando en toda la Orden, cada uno con su peculiaridad territorial. En conjunto, ha valido la pena y la petición que se hizo para repetir este tipo de encuentro fue unánime.
 
También nos ha servido para constatar que el trabajo que hemos desarrollado en estos años está muy bien valorado y para algunas Provincias somos referentes. Al mismo tiempo, hemos podido comprobar lo mucho que tenemos que aprender de otras iniciativas como la que impulsan los Hermanitos del Buen Pastor en Estados Unidos, recientemente incorporados a la Orden.
 
 

Maite Hereu
Comunicación OHSJD Aragón