“Nuestra riqueza son los Hermanos, que son jóvenes, cualificados y con un alto nivel profesional”

La Provincia de San Agustín de los Hermanos de San Juan de Dios presta servicios de salud en 8 países africanos (Ghana, Camerún, Kenia, Liberia, Mozambique, Senegal, Sierra Leone y Zambia). Lo hace a través de 16 centros donde se ofrece asistencia médica general y, en algunos casos, incluye servicios especializados en ortopedia, psiquiatría, obstetricia y ginecología, entre otros.

¿Cuáles son las enfermedades más frecuentes que atendéis?
Más del 30% de nuestras consultas externas están relacionadas con la malaria. Pero cada vez detectamos más casos de hipertensión y diabetes. En el ámbito psiquiátrico, destaca la esquizofrenia y la epilepsia. Sin embargo, el objetivo principal y una de las prioridades en asistencia médica de nuestra Provincia es reducir la mortalidad materna.

Actualmente la Provincia está formada por 80 hermanos y 1.139 trabajadores y en 2015 atendisteis a 222.737 personas.
Procedíamos de un año complicado, con la epidemia del Ébola en Liberia y Sierra Leone. No solo perdimos a Hermanos y colaboradores, sino que nos vimos obligados a cerrar temporalmente los centros.

¿Cuáles son los puntos fuertes de vuestra Provincia?
En primer lugar, estamos muy bien posicionados en África. Se nos conoce y reconoce nuestra profesionalidad. La gente nos tiene confianza. En segundo lugar, tenemos un sistema administrativo transparente y publicamos las memorias económicas cada año. En este ámbito hemos reforzado la presencia de laicos y la informatización del sistema de control financiero. Y, sobre todo, nuestra riqueza son los Hermanos, que son jóvenes, cualificados y con un alto nivel profesional. Son personas abiertas, que tienen una nueva forma de hacer las cosas y que saben trabajar fácilmente con otras entidades, administraciones… Son Hermanos globales y lo demostraron, por ejemplo, en la crisis del Ébola, donde cooperaron con muchísimas organizaciones internacionales.

¿Cuáles son vuestras limitaciones?
Nuestra debilidad es la pobreza del continente y la inestabilidad que sufren muchos países donde tenemos presencia. Además, el acceso a los recursos sanitarios es complejo y caro. Por eso, muchos de los aparatos que necesitamos en los hospitales tienen que proceder de fuera.

Actualmente algunos centros de la Provincia de Aragón-San Rafael están colaborando con centros de salud en África, como Senegal y Sierra Leone. ¿Cómo valora este tipo de acción solidaria?
Desde mi punto de vista, los hermanamientos no son una invasión de competencias, puesto que cada uno de nuestros hospitales ya tiene su propio plan estratégico. Lo que vemos más próspero es que los centros hermanados detecten necesidades concretas y se establezcan programas muy bien definidos, que busquen resultados también concretos.

¿De qué forma se manifiesta el carisma juandediano en vuestros centros?
Los Hermanos estamos presentes en los centros. Pero somos conscientes que son los laicos, médicos, enfermeras, etc., que son el mayor volumen de personal, quienes deben transmitir este carisma a los enfermos. Por eso tenemos asumida la responsabilidad de transmitir a nuestro personal los valores de San Juan de Dios.

Alba Felip
Comunicación OHSJD Aragón