Acercando los Valores de la Orden a los Jóvenes

Información y Noticias, n. 217 (2011)
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Hacer el bien a los más pobres y necesitados. Esta experiencia es la que queremos propiciar desde la Pastoral Juvenil a la hora de plantearnos las actividades.

En muchas ocasiones cuando nos planteamos hablar hoy de los jóvenes, en seguida nos viene a la cabeza una falta de valores y de principios.  Pero si algo hemos podido constatar quienes compartimos estos espacios y momentos de encuentro con ellos es un gran potencial de valores por explotar.

Hemos de partir siempre desde la premisa que en los jóvenes hay un anhelo de búsqueda de la felicidad, en ocasiones muy mezclado con un sentimiento de inquietud.  Es aquí donde radica nuestro punto de partida en los encuentros que realizamos con los jóvenes, situándonos en una actitud de cercanía en este proceso de búsqueda y discernimiento.

Juan de Dios en 1539 sintió en su corazón una llamada concreta a salir de si mismo e ir en búsqueda del otro.  Un mensaje fuerte vibraba en su corazón: Hacer el bien a los más pobres y necesitados. Esta experiencia es la que queremos propiciar desde la Pastoral Juvenil a la hora de plantearnos las actividades.  Proponemos siempre experiencias que les acerquen e interpelen la vida de los jóvenes y al mismo tiempo les ayuden a hacer un cambio en su manera de situarse, de interiorizar y dar respuesta ante los necesidades de los más pobres y necesitados.

Para todos los que formamos la Familia de San Juan de Dios la Hospitalidad es nuestro centro alrededor del cual se va configurando nuestra vida y nuestra tarea cotidiana, y al mismo tiempo nos dispone a vivir desde unos valores concretos como son la Responsabilidad, Calidad, respeto y la Espiritualidad.

En las diversas actividades que desde Jóvenes San Juan de Dios ofrecemos a los jóvenes a lo largo del año, siempre llegamos a constatar en ellos actitudes y gestos de hospitalidad muy claros.  Es desde el encuentro con la persona que sufre o que está en un momento de vulnerabilidad, donde el joven conecta con su yo más íntimo y llega a descubrir en su interior valores como la Acogida, la escucha, el respeto……  

Precisamente en este año vamos a participar en un gran acontecimiento Internacional que será la Jornada Mundial de la Juventud y que tendrá lugar en Madrid en Agosto de 2011.  En ella nos reuniremos jóvenes, grupos, comunidades… de muy diversos lugares del mundo con un gran dinamismo eclesial y un gran testimonio vivo de fe.  No me cabe duda de que estas oportunidades también ayudan a los jóvenes a construir su escala de valores y a recoger en “su mochila” múltiples experiencias que les ayuden a configurar su vida.

Queremos terminar esta reflexión haciendo mención a un pequeño párrafo de la carta que el Papa Benedicto XVI ha realizado con motivo de la Convocatoria para la Jornada mundial de la Juventud y que nos parece resume el deseo vivo de muchos de los jóvenes de hoy: “En cada época, también en nuestros días, numerosos jóvenes sienten el profundo deseo de que las relaciones interpersonales se vivan en la verdad y la solidaridad. Muchos manifiestan la aspiración de construir relaciones auténticas de amistad, de conocer el verdadero amor, de fundar una familia unida, de adquirir una estabilidad personal y una seguridad real, que puedan garantizar un futuro sereno y feliz” (Mensaje de Benedicto XVI para la JMJ 2011 de Madrid)

Juan de Dios sigue vivo y su carisma sigue siendo novedad, porque la hospitalidad no pasa de moda, ya que se renueva y actualiza cada día desde la humanización, el servicio, la solidaridad y los gestos de acogida que impregnan nuestro vivir cotidiano.

Hoy sigue habiendo jóvenes con muchos valores, con mucha vitalidad y con ilusión por vivir desde la autenticidad y el compromiso. A  nosotros nos corresponde animar y potenciar que puedan hacer brillar dichos valores.

IN n. 217 (enero-febrero 2011)