¿La investigación tiene valores?

Revista IN, n. 226
Autoría
Nuestra misión es contribuir a la mejora de la salud y el bienestar de las personas
teniendo presente nuestro compromiso ético y nuestra orientación científica y social

Cierto es que la investigación biomédica es tremendamente compleja y competitiva.
Compleja porqué resulta necesario tener muchos conocimientos para ser capaz de comprenderla, y competitiva porque sólo aquel que consigue llegar primero al nuevo conocimiento es destacado ante la comunidad científica y ante la sociedad.

Esa complejidad es tal que no resulta suficiente ser médico o doctor en medicina, por ejemplo, además hay que ser especialista en un determinado campo, y hay que ser también experto en una subárea para poder hacer aportaciones relevantes.

La investigación es un proceso sistemático, organizado y objetivo, cuyo propósito es responder a una pregunta o hipótesis y así aumentar el conocimiento y la información sobre algo desconocido.

Me gustaría destacar algunas de las características de la investigación que pueden ayudar a acercarnos a las motivaciones de fondo de la misma:

Universalidad.

Es decir, que lo que es válido para uno es válido para todos, independientemente de la raza, la religión o la cultura. La ciencia constituye un elemento común a las culturas del mundo, pertenece a toda la humanidad.

La disponibilidad para escuchar y aceptar ideas de los demás, y también para cambiar las propias en función de las evidencias que se nos ofrecen. La apertura es imprescindible para la generación de nuevo conocimiento y para que fructifique la creatividad.

El trabajo en red.

Hoy ya no se puede concebir el avance de la ciencia con investigadores aislados que no sean capaces de trabajar en equipo con sus propios colaboradores o con colegas ubicados en otros centros o en otros países.

La ciencia se basa en un insaciable deseo de conocer y comprender.
La curiosidad nos empuja a no dejar de poner preguntas sobre la mesa ni dejar de buscar respuestas a las mismas.

El espíritu crítico.

La ciencia promueve la búsqueda de pruebas y la evaluación continua del conocimiento. En ciencia se ha de cuestionar todo, es imprescindible la honestidad y el interés por encontrar la verdad.

Otra de las características de la ciencia es la provisionalidad. Ésta resulta ser una característica esencial del conocimiento científico.
Puede hasta resultar incómoda frente a esquemas de certeza, permanencia e inmovilismo, pero la realidad nos muestra la evolución del conocimiento a lo largo del tiempo.

Relatividad.

Muy relacionado con lo anterior está la necesidad de matices que requiere de mayor calidad en las a rmaciones.
La incertidumbre de resultados o el margen de error son cuestiones habituales por donde avanza la ciencia y tenerlo en cuenta resulta imprescindible.

Autocrítica.

Dudar de toda conclusión que uno mismo formula comenzando inmediatamente a buscarle sus puntos débiles es esencial en la ciencia.
La ciencia es crítica consigo misma, y también debe estar abierta a la crítica por parte de la sociedad en general.

Iniciativa.

La necesidad de revisión continua y la posibilidad permanente de mejorar obligan a una actitud de inconformismo y emprendedora, a la valoración y asunción de riesgos en la innovación, asumiendo los experimentos fallidos como pasos imprescindibles y útiles de un proceso.

Racionalidad.

Es la base para buscar causas y motivos de los fenómenos.
Responde a la necesidad de considerar antecedentes y consecuencias de cada asunto objeto de análisis.

Y por último, destacar también la creatividad que es clave en la investigación, para buscar soluciones a problemas divergentes, y para establecer relacione originales, proponer hipótesis, inventar y diseñar leyes, crear modelos, teorías, procedimientos, métodos...

Todas estas características, en nuestro caso, cristalizan alrededor de la HOSPITALIDAD, valor central de la Orden con el que también a través de la investigación se contribuye al desarrollo y a la mejora del bienestar de nuestra sociedad.

Entendemos la Hospitalidad como la capacidad de acogida de la falta de conocimiento para aportar soluciones a los problemas y al sufrimiento de tantas personas que padecen alguna enfermedad sin más esperanza que la de que la ciencia pueda avanzar lo su ciente como para aportar nuevas alternativas.

La misión de aquellos que colaboramos en el avance de la ciencia en esta Institución se concreta en contribuir a la mejora de la salud y el bienestar de las personas teniendo en todo momento presente nuestro compromiso ético y nuestra orientación científica y social.

Revista IN, n. 226. Julio / agosto de 2012

Fundació Sant Joan de Déu per a la recerca