La Hospitalidad

Labor Hospitalaria, n. 309 (2014)
Autoría
Pascual Piles

En esta reflexión se aborda el valor de la Hospitalidad, valor nuclear para la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios, desde sus múltiples facetas. La Hospitalidad como acogida,como sensibilidad, como respeto, como calidad, como responsabilidad, como espiritualidad, ligando así todos los significados de los valores institucionales de la Orden.

La Orden de San Juan de Dios ha tratado de seguir los pasos de su Fundador siempre. Los Hermanos nos sentimos llamados a vivir como él, tratando de saber estar en nuestro tiempo. La mayoría hemos dedicado muchos años. Otros son más recientes. Desde San Juan de Dios, en la Orden se han implicado otras personas que no son Hermanos, para realizar juntos la misión.

Bienhechores, profesionales, voluntarios. Todos movidos con el afán de encarnar el carisma de la Hospitalidad.

Juan de Dios estuvo enriquecido por el carisma de la Hospitalidad. Su vida fue Hospitalidad.

Un carisma es un don, con el que una persona está enriquecida y que le da la capacidad de realizar una misión. A esto, cuando surge de una experiencia religiosa le damos una definición teológica.

Pero puede tener también una definición laica, neutra, que expresa la cualidad que unas personas tienen y que les capacitan para realizarse en el desarrollo de una misión.

Los carismas aunque brotan en las personas tienen que ser cultivados a lo largo de la vida, con lo que se van perfilando, creciendo, descubriendo cosas que los enriquecen, tomando formas mejores.

Para nosotros el cultivo de la Hospitalidad debe ser constante y cada vez nos debe llevar a trabajar mejor, a sentirla más en nuestro interior, a que realice en nosotros un crecimiento que nos sirva no sólo para la realización del trabajo, que ya es mucho, sino que la encarnemos en nuestra vida, que nos lleve a hacer crecer actitudes nuevas y mejores que iluminen nuestra forma de vivir. Paso a presentar unas pinceladas sobre la Hospitalidad.

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LH n. 309 (2/2014)