Los Hospitales SJD Palma-Inca ante la COVID-19

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El Dr. Carulla nos cuenta su experiencia como gerente del Hospital SJD Palma-Inca durante la crisis de la COVID-19. En este artículo, que es una amplicación de su testimonio en la revista IN, explica la transformación que vivió el hospital para adaptarse a la petición del Gobierno balear para tratar pacientes COVID-19 y como los profesionales se adaptaron y movilizaron para poder atender a esos pacientes. El Dr. Carulla reconoce y agradece el trabajo realizado en esos días sin dejar de poner a la persona en el centro de la atención.

Ni las personas que llevamos más años de experiencia en el ámbito de la gestión sanitaria nos podíamos imaginar una situación como la que estamos viviendo con la pandemia del coronavirus. Cuando apareció en Wuhan (China) lo veíamos algo muy lejano, si bien en el mes de febrero aparecieron los primeros problemas para comprar material en nuestros hospitales, principalmente mascarillas, por la gran demanda de China y de los ciudadanos chinos que viven en Europa. Cuando se extendió al norte de Italia empezamos a entrever que teníamos un problema de una gran magnitud cerca, pero España no reaccionó hasta entrado marzo.

El 11 de marzo la Organización Mundial de la Salud elevó la situación de emergencia de salud pública ocasionada por el COVID-19 a pandemia internacional, y dos días después, se publicó en España el Real Decreto por el que se declaraba en España el estado de alarma para la gestión de la crisis con fecha de entrada en vigor en ese mismo día.

Por nuestra parte los Hospitales SJD de Palma-Inca, el 12 de marzo, constituimos una Comisión Covid como órgano experto y asesor del Comité de Dirección, para tomar decisiones consensuadas y fundamentadas en referencia a seguridad de pacientes y colaboradores, normas en el usos de equipos de protección individual (EPI) y su gestión, formación de colaboradores para el uso de material, y seguimiento de los casos que se pudieran producir, entre otras funciones, además de mantenerse al día en cuanto a protocolos y recomendaciones que fuesen publicando las autoridades sanitarias tanto estatales como autonómicas. Esta comisión, que se ha venido reuniendo a diario hasta hace poco, está formada por los cuatro directores asistenciales, un médico y una enfermera expertos, una técnico de salud laboral y una secretaria de dirección para realizar las correspondientes actas, que son aprobadas por el Comité de Dirección que desde entones se reune de manera telemática a diario.

Debido al Decreto de Alarma, si bien el Hospital realiza una actividad esencial, tuvimos que dejar de realizar intervenciones quirúrgicas, consultas, sesiones de rehabilitación y suspender la asistencia de pacientes a los hospitales de día. Es decir dejamos de hacer todas aquellas actividades asistenciales ambulatorias no urgentes, que por otro lado son imprescindibles para asegurar la sostenibilidad del hospital.

El 18 de marzo el Director General del Servicio de Salud de la Islas Baleares (IBSalut) me comunicó la necesidad de que, como centro de la Red Hospitalaria Pública de las Islas Baleares, pudieramos disponer de una Unidad destinada a pacientes COVID por el incremento de casos que presentaba Mallorca, principalmente procedente de residencias geriátricas con pacientes crónicos complejos COVID positivos o sospechosos de serlo. Recuerdo que le pedí dos cosas, 48 horas de tiempo para vaciar una planta de hospitalización y adecuarla sobretodo en cuanto a la seguridad de los circuitos, y su compromiso a facilitarnos todo el material necesario (EPIS, mascarilla, gafas , pantallas) del que no dispusiéramos; no quería héroes en mi hospital sino profesionales preparados y equipados.

En ese tiempo desocupamos una planta de hospitalización trasladando a la mayoría de pacientes al Hospital SJD de Inca y  a otras plantas, y se constituyó un grupo de trabajo para este fin formado por Coordinadoras de enfermería y responsables médicos bajo el asesoramineto de la Comisión Covid. Los circuitos propuestos por el Grupo de trabajo eran revisados por la Comisión, a la que se incorporó el Responsable de Farmacia para control de stocks y material, y aprobados por el Comité de Dirección. Se elaboraron todos los circuitos para conseguir una Unidad de Hospitalización estanca. Realizamos formación específica acerca del uso de material y del manejo de este tipo de enfermos, abordando problemáticas humanas y técnicas. Y también en estos escasos dos días, el personal realizó un trabajo ingente, que aún recuerdo con emoción por su esfuerzo, su disponibilidad y su ánimo a pesar de la situación. Aislamos una planta del resto de Hospital, creando nuevos circuitos de entrada y salida independientes de profesionales y pacientes, de ropa, de residuos, de comida, bloqueo de determinados ascensores, etc. Profesionales de todas las categorías moviendo mobiliario, convirtiendo habitaciones en vestuarios para EPIS o almacenes o despachos, en largos turnos más allá de sus horarios, dos días seguidos, para empezar a recibir el día 20 de marzo los primeros pacientes COVID positivos.

Durante este período también se ha venido reuniendo el Comité de Ética Asistencial de SJD Mallorca para tratar la preocupante situación detectada en los pacientes a causa del sufrimiento que ocasionaba la separación con sus familiares debido a la restricción de visitas.  El principal resultado ha sido la elaboración de un documento donde se marcaron las pautas de actuación y una serie de iniciativas para minimizar esta problemática, documento que se hizo extensivo al Comité autonómico de las Islas Baleares y al resto de comités de ética asistenciales de Baleares.

Se han elaborado infinidad de protocolos y documentos que se han tenido que ir modificando a medida que llegaban nuevos decretos o recomendaciones y en función de los nuevos conocimientos y experiencia que hemos ido adquiriendo.

El día 30 de marzo dado el avance de la pandemia en Mallorca, con un incremento muy significativo de casos en distintas residencias, se nos solicitó incrementar el número de camas para poder derivarnos a estos pacientes. Para ello, igual que hicimos anteriormente, cerramos y adaptamos una nueva unidad de hospitalización estanca y con circuitos propios, separados del resto de Hospital. Actualmente las dos unidades, de 77 camas en total, se encuentran bloqueadas a petición del IB-Salut para poder continuar acogiendo nuevos casos de pacientes COVID, como centro de referencia a nivel de nuestra Comunidad en la atención de pacientes crónicos complejos.

En el momento de escribir este artículo aún no sabemos cómo se nos compensará  la actividad realizada y no sustentada por ningún convenio, ni tampoco toda la actividad que no se ha podido realizar mientras hemos tenido que mantener todos los gastos. He de decir que la disposición de la Consejería de Salud y del IbSalut es muy buena, por las conversaciones que he mantenido, y probablemente un Decreto de Gobierno establecerá las compensaciones económicas correspondientes.

Todo esto nos ha obligado prácticamente a dividir SJD de Palma en dos hospitales independientes, uno que debe ir recuperando progresivamente su actividad habitual con seguridad para pacientes y  colaboradores, y otro que debe ir atendiendo a los pacientes COVID, también con seguridad y facilitando todas las medidas para ofrecer una atención de acuerdo con nuestro modelo de atención humanizada.

En este aspecto me gustaría hacer una reflexión respecto a las medidas de confinamiento, de aislamiento y de obligado “distanciamiento social”. Nuestro modelo de atención integral está basado en gran parte en la proximidad, en la cercanía con las personas, en el gesto amable, en la mano que acompaña la soledad, el dolor o el sufrimiento. Tendremos que trabajar para cumplir con todas las medidas de seguridad que estos nuevos tiempos nos imponen con esta enfermedad tan aislacionista, y al mismo tiempo reinventándonos para estar cerca de los pacientes y sus familias, utilizando todos los recursos a nuestro alcance. Ahora más que nunca se generarán más necesidades de apoyo en el ámbito sanitario, social, psicológico y espiritual, ahora más que nunca aumentará la soledad de muchas personas, y desde San Juan de Dios deberemos estar allí.  

Hospital Sant Joan de Déu - Palma - Inca