Voy descubriendo en esos compañeros de la vida su dignidad desde la enfermedad, su grandeza desde la sencillez"

Cristina Goya Garriz

Como si fuera mi primer día de Acompañamiento, llego de nuevo, como invitada, al edificio de San Juan de Dios ubicado en Pamplona. La Orden, que un buen día me acogió, sigue confiando en mí y continúa formándome.  De esa manera, en su hospital, vivo la hermosa experiencia de acompañar a los pacientes que lo han solicitado.

Ha llegado la tarde del Servicio de Acompañamiento. Envuelta en mi bata blanca y recorriendo el luminoso pasillo, me preparo para el especial encuentro preguntándome: ¿cómo será su mirada…?; tal vez compartamos esa receta de bacalao al pilpil, o me enseñe la foto de su boda, o me hable de su precioso pueblo,  o tal vez compartamos sencillamente…el silencio.

Así, cada día, despacito, voy descubriendo en esos compañeros de la vida su dignidad desde la enfermedad, su grandeza desde la sencillez, su vulnerabilidad, su sabiduría, su infinita tristeza o su espontánea alegría, el sentido de su vida y a veces el de su acechante muerte.

En el Hospital se recibe una magnífica noticia que nos llena de satisfacción y dicha a todos los integrantes y colaboradores: la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios recibe el Premio Princesa de Asturias a la Concordia. 

Un merecido reconocimiento a toda su admirable labor humanitaria. Una Orden que ha trabajado enfocando su atención especialmente al entorno social y sanitario y preocupada por adaptarse a las necesidades de las personas más vulnerables. Como siempre ha sido desde su fundación  en el año 1.572.

Mi agradecimiento por formar parte de mi vida.

Hospital San Juan de Dios - Pamplona