Trabajamos para crecer profesionalmente en una entidad que acepte a todos

1. El centro que tú gestionas, ¿sigue una política de buen gobierno y promueve los valores de la Orden en su trabajo diario?

El trabajo diario en nuestro centro, como en muchos otros, supone un reto constante, un desafío a la puesta en práctica de los valores institucionales. Las urgencias de la actividad productiva o las situaciones conflictivas, por poner dos ejemplos, nos ponen en riesgo de “meter la pata”. Pero si sabemos identificar esas acciones fallidas, una reflexión constructiva nos llevará a evitar nuevos deslices. Creo que los valores de la Orden están presentes en el CET El Pla, pero debemos aumentar el nivel de exigencia de forma permanente. Nuestra política de gobierno tiene siempre presentes las variables que deben hacer el proyecto sostenible porque es la única forma de llevar adelante la misión de generar puestos de trabajo estable y de calidad.

Entendemos que el buen gobierno se refleja en las reuniones de equipo para valorar a nuestros trabajadores, con respeto y profesionalidad; cuando analizamos los riesgos de decisiones que podrían dejar sin empleo a personas que lo necesitan; en las acciones de protección a las personas vulnerables que están siendo víctimas de una injusticia familiar; en los ejercicios de información y transparencia. Los valores están ahí, interiorizados. Y la prueba de ello es que cuando alguien prescinde de ellos, surgen voces de compañeros que nos recuerdan cuál debe ser el estilo.

2. ​​¿Cómo se trabajan estos valores con los profesionales del centro y las personas que atendéis?

La transmisión de los valores institucionales tiene dos vías diferentes: una es la formal, que consiste en la asistencia a jornadas institucionales de formación y reflexión, la asistencia de los nuevos técnicos a la formación en la Carta de Identidad, u otra formación específica en los valores institucionales que la responsable del Servicio de Atención Espiritual y Religiosa de SJD Terres de Lleida imparte a todos los trabajadores que se incorporan a la empresa.

La otra vía, la informal, tiene que ver con el estilo ya comentado. Recordamos a los trabajadores que deben tratar a sus compañeros con respeto, que deben aceptar y acompañar a las personas nuevas, en ocasiones desubicadas y ansiosas, en su adaptación; damos la oportunidad de intentarlo, al menos una vez; entendemos que todos tenemos momentos que requieren comprensión y apoyo.

Trabajamos para crecer profesionalmente en una entidad que acepte a todos. Y hacemos saber a todos que somos responsables de un objetivo común.

3. ¿Cómo entiendes la misión compartida en el futuro más próximo?

La misión de la institución es tan ambiciosa que, con acierto, los Hermanos se han abierto a compartirla. El valor de la Hospitalidad es el eje de todos nuestros centros, aunque sería deseable que los sectores sanitario y social, en toda su amplitud, hiciesen suyo ese valor fundamental. Estamos creando una sociedad que expulsa a muchas personas, situándolas en riesgo de exclusión, cuando no las convierte directamente en excluidas. La necesidad de atender a personas vulnerables crece de forma constante y sólo la suma de Hermanos y colaboradores puede mantener el proyecto actual. Un proyecto global construido con pequeños gestos, cotidianos, locales.

CET El Pla - Almacelles (Lleida)