La sociedad de la exclusión “esconde” realidades que si no se está atento pueden pasar desapercibidas

Isabel, estas vinculada a la entidad desde 2001, ¿qué destacarías de todos estos años?

Es significativo ver cómo en Serveis Socials Valencia desde el principio se tiene claro el concepto de atención integral, cómo se diseñan los ejes centrales de esa atención y cómo con los años se va desplegando un modelo que tenía bien asentadas las bases desde 1992, por lo que el crecimiento ha sido creativo e innovador, dando respuesta a las necesidades que va planteando el colectivo sin hogar pero basado en pilares fundamentales de la atención integral.

San Juan de Dios es una institución que te permite crecer como profesional y como persona, la aportación de la humanización, la formación, los valores, la espiritualidad... lleva a una dimensión más global del ser humano, dando la oportunidad de crecer en varios aspectos de tu vida y ofreciendo el reto de aportar ese crecimiento a las personas que acompañamos para  que dejen la calle.

El enfoque de transformación social es algo que también es importante al mismo tiempo que da más sentido a lo que hacemos cada día. Estamos aquí desde este modelo, desde este estilo para mejorar la sociedad, atendiendo lo concreto que es nuestra opción por las personas sin hogar, pero sin perder de vista lo global como es la incidencia en construir un sociedad más hospitalaria.

¿Qué retos crees que tiene la entidad Sant Joan de Déu en Valencia?

Uno de los más ambiciosos es seguir posicionando a la entidad tanto a nivel de la sociedad en general como a nivel del conocimiento de la colaboración con la Administración, y el valor propio que aportamos a la sociedad para construir una sociedad más solidaria y justa. Es por ello que en nuestro plan estratégico se establece la visibilización y el trabajo en redes para ir fortaleciendo la cultura de la solidaridad desde la Hospitalidad.

En estos últimos años conectamos la institución a los ámbitos formativos en  la universidad, la investigación, la cultura, el deporte, los colegios... áreas que complementan el trabajo por las personas que acompañamos de una manera más global. Seguir trabajando en ello sigue siendo un reto importante. Seguir trabajando por ellos/as y con ellos/as es el reto de la participación en la sociedad para sentirse que la aportación como ciudadano/a es real.

El trabajo en red, la implicación en redes que trabajan, que reivindican mejores políticas públicas y que denuncian las desigualdades es un espacio donde tenemos que estar presentes desde nuestro estilo.

El empleo y la vivienda son dos derechos a trabajar conjuntamente con las administraciones, no podemos las entidades sociales cubrir las necesidades de lo que las políticas públicas tienen que desarrollar sino más bien colaborar juntos como construcción de la realidad social y de la mejora de oportunidades para todos/as.

Pero la realidad nos demuestra que la Administración no llega a todos lados...

San Juan de Dios como entidad ha de estar en aquellas “grietas” que esta sociedad va generando y a veces son lugares a los que la administración publica aún no ha llegado, porque la sociedad de la exclusión “esconde” realidades que si no se está atento pueden pasar desapercibidas. Es ahí, donde otros no están o aún no han llegado, donde creo que tenemos que estar, desde la sensibilidad de nuestro fundador San Juan de Dios, y eso a veces supone hasta tener que asumir riesgos económicos. Estar cerca de los que más sufren en todas sus dimensiones es estar con profesionalidad, calidad y también con sensibilidad asumiendo riesgos, profesionales e institucionales.

El sinhogarismo sigue creciendo por causas múltiples en el desarrollo de las personas. Quizá los retos son la atención de la salud mental en la calle; atender procesos de enfermedad y cronicidad cuando las personas aún no tienen el derecho de ir a una residencia geriátrica por su edad; atender esos procesos para los cuales aún no hay previstos programas ni recursos específicos.. esto es en lo que habría que incidir para generar una atención mucho más integral y acorde a las necesidades del colectivo sin hogar. Poco a poco el sinhogarismo en estos años nos ha hecho “especializarnos” también en la atención que ofrecemos y los retos siguen estando ahí.

Un gran reto es implicar a los usuarios/as en el desarrollo más estratégico y de gestión de la entidad, creo que es la asignatura pendiente del sector social; todavía hablamos y pensamos demasiado por las personas que atendemos. Ir dando pasos en este sentido de participación más real en las estructuras y en la toma de las decisiones que a ellos/as les afectan, creo que es un camino en el que aún queda mucho por hacer.

Nuestro estilo defiende unos valores como Institución, ¿cómo los trabajáis en este ámbito de la exclusión social?

En nuestro estilo hay un valor que es la espiritualidad que abarca de forma muy propia e identitaria el sentido de lo que hacemos y porque lo hacemos, y es ahí donde tenemos también  el reto de actualizar en cada momento qué vivimos y cómo acompañar desde este valor y dar el “toque propio” de la intervención en San Juan de Dios.

A nivel más institucional tenemos el reto en los próximos años de poner el enfoque en Provincia  única, camino que ya vamos a empezar a realizar y que nos pone sobre la mesa de trabajar en lo social desde una dimensión más amplia, donde ofrecer un modelo conjunto de atención en todas las áreas y colectivos sociales para los que trabajamos, acompañamos, cuidamos y damos oportunidades para su inclusión social.

Esa riqueza del modelo de atención social de San Juan de Dios será el testimonio que podremos ofrecer a esta sociedad y que además da más valor a nuestro estilo y modo de hacer. Saber qué aportamos como específico y propio y hacerlo con otros. Y tener claro que si no estuviéramos se quedaría sin aportar, juntos tenemos que poner en común y dimensionar nuestro concepto de Hospitalidad.

Sant Joan de Déu Serveis Socials València