En SJD Terres de Lleida existe mucha concienciación, situación que nos satisface"

Sant Joan de Déu Terres de Lleida es un dispositivo que atiende diferentes colectivos en varios centros sanitarios y sociales. En Lleida, se da servicio en el Hospital de salud mental infantil y juvenil; y en la Academia Mariana, donde se da acogida residencial a personas con trastornos de salud mental y atención en Housing First.  En Almacelles, donde está la comunidad de Hermanos, se atiende a personas con discapacidad intelectual y a jóvenes migrados solos.  Almacelles, también es la sede de C.E.T. El Pla que emplea a personas en riesgo de exclusión social.  Por tanto un amplio abanico de usuarios en el que adoptar las medidas preventivas requiere de la complicidad de los profesionales. El superior de la comunidad, Hno. Santiago Ruiz, nos hace un breve repaso de cómo se han adaptado a la nueva situación.

¿Cómo se ha vivido la pandemia en la Comunidad?

Desde la declaración del estado de alarma del pasado 14 de marzo en el Estado Español, adoptamos las medidas preventivas  consensuadas en el Comité de Dirección de Sant Joan de Déu Terres de Lleida.

Entre ellas, estaban las que hacían referencia a la Comunidad de Hermanos ubicada en el centro asistencial de Almacelles. En concreto, los Hermanos no podíamos seguir realizando la actividad asistencial que habitualmente hacemos, atendiendo a las personas acogidas en nuestra Institución.

Personalmente, expliqué a los Hermanos el proceso y la razón de estas medidas concretas y cómo nos afectaban a nuestro día a día, complementando así, las informaciones generales y abundantes en los medios de comunicación.

Cierto es que, aunque a partir de ese momento seguimos las indicaciones recibidas, en un inicio costaban de entender, ya que tuvimos que dejar nuestra involucración en la atención a los enfermos y a nuestra Familia Hospitalaria, actividad que realizamos dentro de las posibilidades de cada uno de nosotros.

A medida que pasaban los días, la adaptación era mejor y nos hemos ido mentalizando de la importancia de las medidas preventivas. El fallecimiento de algún Hermano y  otros  contagiados, han ayudado a seguir el confinamiento minuciosamente.

El Hermano General, Jesús Etayo, y el Hermano Provincial, José Luis Fonseca, han ido mandando circulares para que los Hermanos asumiéramos las normativas que, desde las distintas direcciones de los centros de la Provincia, se iban dando. El Hno. José Luis, con mucha constancia, ha ido informando a las comunidades diariamente de la situación de los Hermanos enfermos de las tres Provincias.

Estamos delante una situación de pandemia mundial y las secuelas que está dejando a nivel económico y social, lo valoramos como un problema y preocupación muy graves; de ahí que lo tengamos presente en la oración, tanto a nivel personal como comunitario.

En Sant Joan de Déu Terres de Lleida atendéis diferentes colectivos: salud mental, discapacidad intelectual, inclusión social y comunitaria e integración juvenil, ¿cómo se vive esta crisis en cada uno de ellos?

Sí , es verdad, bajo el paraguas de Sant Joan de Déu Terres de Lleida tenemos una gran diversidad de líneas asistenciales, todas alrededor del valor de la Hospitalidad y dentro del concepto de vulnerabilidad desde diferentes puntos de vista.

La vivencia en cada uno de ellos, residentes y pacientes, se parece mucho a cómo lo hemos vivido el resto de la población general, incluso algunos tenían más tolerancia a la situación por no serles nueva del todo. Todos tienen un factor común relacionado con la temporalidad en referencia a cómo se vive la crisis del coronavirus.

Si bien la complejidad de las situaciones y la peor adaptación avanza a menudo y es directamente proporcional al tiempo de confinamiento. A más confinamiento, peor tolerancia a la situación. En esto, los pacientes y residentes son idénticos a la población general. Es un tema de lógica y resistencia.

Los primeros ciclos de confinamiento fueron acogidos con colaboración, conscientes del problema, sensibilizados, sabiendo que valía la pena hacer el esfuerzo. Primero, todos pensamos que serían 15 días, luego máximo 30 y en el momento de este artículo ya vamos por el día 43 y llegaremos prácticamente a los 60 días.

En esta  última fase ha cambiado la idea de la necesidad de confinarnos unos pocos días para olvidarnos de la COVID 19, a la resignación de entender el problema y su extensión con todos nosotros en el tiempo.

Así pues, viendo el escenario actual, hay que ser imaginativos.

Los trabajadores sanitarios y no sanitarios lo hacen con mucha profesionalidad, para crear un ambiente de mayor confianza, sensibilidad y envolvente, que ayude y permita soportar mejor el confinamiento.

Un factor muy importante y que ayuda es el acceso a espacios abiertos dentro de los propios edificios e instalaciones: salir al aire libre y el contacto con el ambiente y la climatología.  Otro factor determinante es el estado de cada colectivo.

La discapacidad intelectual echa de menos las salidas y visitas de los familiares, como es natural. Los pacientes de salud mental  también echan en falta las salidas diarias en turno de mañana y tarde. La inclusión social tiene más facilidad para disfrutar de libertad de movimientos entre espacios grandes y por último, los jóvenes, extrañan las clases y el dar salida física a la potencia de la adolescencia.

Actualmente no han existido problemas serios. Existe mucha concienciación, situación que nos satisface. Destacar que los espacios de todos los dispositivos de Sant Joan de Déu Terres de Lleida son amplios y  diáfanos que permiten moverse en libertad alta sin necesidad de salir a la calle.
 

¿Qué iniciativas han surgido en los centros para ayudar a paliar esta pandemia?

Nosotros sabemos que se nos pide aplicar el método más efectivo para evitar la cadena de transmisión del virus entre las personas que es el confinamiento y también guardar las medidas higiénicas y de distancia. No olvidemos que esto afecta a trabajadores, pacientes y residentes.

Hay que cortar la cadena de transmisión como elemento más efectivo, lo que nos obliga a  aislarnos y a quedarnos a casa. Por lo tanto, para nuestros residentes, nuestras dependencias son su casa y no deben salir de los recintos delimitados como espacio aceptado.

Nuestros profesionales no se mezclan ni comparten líneas asistenciales, siempre que es posible, consiguiendo así que cada dispositivo sea un recurso cerrado.

 Esta transformación de la organización se recoge en los diferentes planes de contingencia que se actualizan cada semana  y del que iremos ya por la séptima versión. Dicho documento contempla acciones en favor de los profesionales como pueden ser el teletrabajo o los turnos cuando sea posible. Por lo que se refiere a los pacientes y residentes, la distancia, el lavado de manos, la mascarilla, la limpieza extrema y reiterada  de espacios, las medidas higiénicas en los profesionales de forma idéntica, gafas, viseras, guantes, acciones que se extienden también a todos los profesionales presenciales.

Desde Sant Joan de Déu Terres de Lleida, vemos estas acciones como una oportunidad que debe continuar una vez levantado el confinamiento. Durante este tiempo, insistimos en que toda la actividad que se pueda hacer a distancia, no debe hacerse presencialmente o no conseguiremos el objetivo.

Por otro lado,  desde la Institución damos todo el soporte a los profesionales para que se encuentren cuidados y valorados  por la organización y puedan llevar mejor este estado tan atípico. Como ejemplo, hemos creado un grupo de apoyo psicológico a disposición de los profesionales con ese objetivo y que todos juntos; Hermanos, pacientes, residentes y profesionales, podamos superar este difícil momento.

Comunicación OHSJD Aragón