"El Señor nos ha iluminado y seguirá iluminándonos para que hagamos siempre lo más conveniente en favor de los que sufren"

A poco que mires hoy a España verás que está descristianizándose. ¿No? Sí, creo que sí. La Orden Hospitalaria de San Juan de Dios quiere unir fuerzas para evangelizarla a través de su carisma hospitalario: los enfermos y personas que sufren. Es la misión que le ha dado el Señor y le reconoce la Iglesia. Pero como se trata de grandes Centros y de tres grandes Provincias, la cosa es bastante difícil.

Pero gracias a Dios, ya hace bastante tiempo que los Hermanos llegamos a reconocer que nuestro carisma juandediano para con los enfermos, no sólo era patrimonio de los Hermanos, sino que lo tenían también la mayoría de nuestros colaboradores. Entonces se dedujo que, más que una Orden Hospitalaria, formábamos en realidad una “Familia Hospitalaria”. ¡Gran descubrimiento! Ahora, todos juntos, éramos mucho más capaces para la misión.

Sin embargo cuando varios de estos colaboradores (unos 17) empezaron a explicar todos los planes estructurales que se estaban organizando para el futuro, difíciles de alcanzar por demás, sin mencionar ni una sola vez siquiera la trillada frase cristiana “esto lo haremos si Dios quiere”, me entró la duda sobre la “Familia” que estábamos formando. Y pensé: ¿Puede ocurrir que tengan el carisma juandediano pero no la fe cristiana? ¿Podía, con el tiempo, convertirse en una ONG humanista… pero atea? ¡Hay, Dios mío! Si nuestra misión en la Iglesia es evangelizar. A través de los enfermos sí, pero evangelizar. ¡Me invadió el temor! ¿Justificado? ¿No será que mi formación religiosa está poco actualizada?  Quizá. Pero fue mi  primera impresión y mi duda para el futuro de la Hospitalidad que estábamos preparando.

Esta duda, llevada al Capítulo Interprovincial, se fue disipando poco a poco al ver la gran riqueza de Hermanos y Colaboradores (Familia Hospitalaria enorme) que integrábamos las tres Provincias de España, unidas. Fueron 10 días para pensar, proponer, matizar, discutir y aprobar, animados por unas celebraciones litúrgicas que invitaban a unirse a Dios, “dador de todo bien,” y a confiar en Él plenamente. Si Dios nos ha guiado durante casi cinco siglos para que cuidáramos a sus enfermos con el carisma de San Juan de Dios ¿cómo no lo iba a hacer ahora? Y si Dios está con nosotros ¿Por qué temer?

Pero surge otra duda: ¿Y por qué tiene que ser ahora? ¿No se podía esperar algunos años? Duda que se disipó cuando nuestro Hno. General nos hizo reflexionar: “Ahora es el momento, pues cuanto más tiempo pase, habrán menos Hermanos y será más difícil la organización.” Y pensamos, tiene toda la razón. Y puesto a votación entre los Hermanos de las tres Provincias salió aprobado por mayoría absoluta. Así pues, comencemos a organizar ahora la futura  PROVINCIA ESPAÑOLA DE SAN JUAN DE DIOS, convencidos de la conveniencia de la unión y del momento para  realizarla.

Nos animó la fraternidad vivida, dispuestos a la gran tarea que nos pide hoy el Señor para evangelizar a este mundo con nuestro testimonio juandediano, para que “el que nos mire le vea a Él” y pueda acercársele. Y aunque el peligro de una descristianización siempre estará ahí (tentación permanente en la historia) creo que el Señor nos ha iluminado y seguirá iluminándonos para que hagamos siempre lo más conveniente en favor de los que sufren. Y no nos quepa duda de que este Capítulo Interprovincial ha sido, también, una inspiración suya. Él ha estado ahí, seguro. ¡Gracias, Señor!

Fundación Instituto San José - Madrid