San Juan de Dios nos brinda la posibilidad de aportar nuestro granito de arena a la sociedad

Albert Majos

Desde hace varios años tengo la suerte de colaborar con San Juan de Dios. Y digo la suerte porque esta vida transcurre rápidamente y muchas veces no nos dejamos mucho margen para pensar sobre cuál es el camino que queremos tomar. Mi mundo es el empresarial, crear y hacer crecer empresas que, como los hijos, quieres que sean los más guapos e inteligentes, y luego son como son, con su personalidad, pero a los cuales -tanto a nuestros hijos como a nuestras empresas- sí podemos y estamos obligados a inculcarles la solidaridad.

No estamos solos en este mundo. Y si hemos sido capaces de crear una empresa que funciona, creo que estamos obligados en mayor o menor medida a reportar una parte de ella a la sociedad que nos rodea. Ese retorno no hace falta que sea en forma de dinero, y eso la Obra Social San Juan de Dios lo tiene muy claro, que nos brinda muchas posibilidades para que podamos aportar nuestro granito de arena a la sociedad y ayudar a las personas que más lo necesitan.  

Quiero felicitar a toda la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios no sólo por el Premio Princesa  de Asturias, que es un reconocimiento público extraordinario, sino por su gran labor y la manera que tienen de llevarla a cabo, sin buscar reconocimientos ni méritos. Esta manera de ser los hace diferentes en un mundo que necesita más gente como ellos.

¡Muchas felicidades, porque la sociedad y los premios también se acuerden de vosotros y vuestro esfuerzo!