"La relación con los profesionales de Oncología es muy buena"

Rosa Maria Auguets

Vivo en Cardona y soy esteticista desde hace 46 años. Desde el septiembre del 2014 combino el trabajo en mi centro con el voluntariado en el Hospital Sant Joan de Déu de Manresa. Había trabajado muchos años y quería dedicar un espacio de mi vida al voluntariado.

Lo que más me gusta es, sobretodo, el trato con los pacientes. Algunas veces he salido llorando de emoción. Te llega un paciente angustiado, incluso llorando. Es muy posible que le continúen cayendo las lágrimas mientras le estás haciendo el tratamiento. Cuando has acabado, coges el espejo, le enseñas la piel, le explicas lo que le has estado haciendo, el por qué, el resultado… Y ellos se van relajando. A lo mejor al final cuando se van te dan un abrazo y se ponen a llorar. Para mí esto no tiene precio, es oro. Es lo mejor del voluntariado. Pienso que todo el mundo tendría que hacer un voluntariado porque todo es sumar, no hay nada que reste. Y te enseña a valorar mucho más la vida.

Mi padre murió con 64 años de un cáncer. Yo lo sufrí mucho porque no sabía muy bien qué hacerle, tenía pocos conocimientos. Esto me incentivó a aprender. A veces, cuando hago tratamientos a señores de la edad de mi padre me da la sensación que es él. Es una satisfacción enorme.

Nos combinamos el trabajo con Lluïsa, la otra esteticista voluntaria. Venimos los martes por la tarde, una semana cada una. Las dos trabajamos muy a gusto. También cabe destacar que estamos muy bien tratadas en el Hospital Sant Joan de Déu de Althaia, nos sentimos muy bien, nos han puesto toda clase de facilidades y la relación con los profesionales de Oncología es muy buena.

Fundació Althaia - Manresa (Barcelona)