Readaptarse con resilencia

Si tengo que buscar una palabra que describa qué está siendo para mí la crisis del Coronavirus me viene a la cabeza desde hace días una: RESILIENCIA. 

Personalmente, de un día a otro, la situación me obligó a salir de mi zona de confort, de mi rutina, obligándome a resolver, de forma inmediata, mi entorno. Confinamiento-trabajo-desescolarización…Había que buscar el equilibrio que permitiera conciliar todo esto.

Parece ser que las personas logramos adaptarnos con el tiempo a las situaciones que cambian (dramáticamente) nuestras vidas, pero ¿qué nos permite adaptarnos? 

Para que esto suceda es importante haber desarrollado resiliencia. ¿Y cómo se construye en cada uno de nosotros? ¿Cómo la estamos construyendo en equipo? La respuesta viene dada en la lucha diaria con situaciones adversas. En este momento en concreto con el Covid19 y las situaciones derivadas de ello y con estas claves:

  • Readaptándonos: Bajo medidas restrictivas que chocan con nuestros valores y forma de trabajar (acompañamiento, hospitalidad, voluntariado, familia…) pero que es deber hacerlo para mejorar el cuidado de quienes atendemos, protegiéndolos y protegiéndonos. Si nuestros pacientes no pueden recibir visitas hacemos videollamadas, si aumenta el sentimiento de soledad los acompañamos (a nuestros pacientes y a sus familias)
  • Asumiendo las dificultades como una oportunidad para aprender y así poder combatirlas. Y sobre esto nos enseñan mucho nuestros pacientes mayores: historias de vida de superación.
  • No controlando las situaciones, sino sus emociones: sabiendo que toca lidiar con la incertidumbre, dar un paso adelante y –quizá- uno atrás, pero sin que nos genere frustración. 
  • Siendo creativos: se impone la flexibilidad mental y hacer las cosas de otro modo. No dejemos que el miedo nos bloquee (aprovechamos para dar las gracias a las donaciones que hemos recibido -salvaorejas, pantallas, gorros…-. 
  • Afrontando la adversidad con humor y con una actitud optimista: no significa irresponsable, ni no-profesional. Nos debemos quedar con los aspectos positivos de esta situación. Siempre va bien una selfie en grupo que inmortalice el momento (y que nos sirva para subirlas a RRSS)
  • Con actitud: Pensando en que cada día que pasa queda uno menos y que todo lo aprendido nos sirva para mejorar como personas. Confiemos en las personas y en su capacidad para hacer el bien.

Ahora parece que vemos luz después del túnel. Entramos en planes de desescalada. Con paciencia y recordando que siempre habrá un paso adelante pero que puede haber un paso hacia atrás. Pero, ante todo, hagamos las cosas bien.
 

Sant Joan de Déu Serveis Sociosanitaris - Esplugues de Llobregat (Barcelona)