«El proyecto que se quiere apoyar no tiene que ser el nuestro, sino el del que lo necesita»

Una idea que ha aparecido con frecuencia en este I Congreso de la Solidaridad es cómo en la práctica de nuestra Hospitalidad, y por lo tanto de la Cooperación Internacional, hemos ido pasando de un modelo de beneficencia a un modelo de solidaridad, el cual comporta no solamente dar, sino también exigir una responsabilidad, empoderar a quien se quiere ayudar, para que él pueda conseguir ser autosuficiente. Esto no significa desentenderse sino acompañar. Es decir, no tanto a partir de un concepto de “pena” sino de “filia” porque como decía Seneca: “nada humano me es indiferente”, a lo que nosotros podríamos añadir “porque el otro siempre es Cristo”.

Éste modelo de solidaridad también presupone no ofrecer al otro lo que nosotros consideramos que necesita, sino preguntarle qué necesita, porque puede ser muy diferente a lo que pensamos nosotros. Es decir, el proyecto que se quiere apoyar no tiene que ser el nuestro, sino el del que lo necesita.

Y esto lo hemos visto claramente en el ámbito de la Cooperación Internacional a través de las tres experiencias muy interesantes que se presentaron: el proyecto de cooperación de la Fundació Althaia con el Hôpital Saint Jean de Dieu de Thies en Senegal; el programa de hermanamiento del Hospital Maternoinfantil Sant Joan de Déu con Saint John of God Hospital de Mabesseneh en Sierra Leona y la formación en enfermería que se lleva a cabo gracias al hermanamiento entre el Parc Sanitari Sant Joan de Déu y el Hospital Cristo de las Américas de Sucre en Bolivia. 

A partir de estas experiencias presentadas, también se puede destacar una evolución en la mentalidad de quien solicita ayuda, lo cual hace que los puntos de interés también se reorientan. De hecho una de las necesidades que más se nos demandan hoy está relacionada con la formación y su puesta al día.

Son ideas que será bueno que todos los que estamos comprometidos con la Cooperación Internacional en la Provincia, en esa nueva etapa que comienza después de este Congreso, seamos capaces de tener siempre presentes de cara a quienes queremos ayudar: preguntarles qué necesitan, qué piden, y ayudarles a obtener sus objetivos, los cuales muchas veces pasarán por una buena formación.

Fundació Althaia - Manresa (Barcelona)