La provisionalidad y la vulnerabilidad son algo inherente a cada uno de nosotros"

Me incorporé a la comunidad de Hermanos de Valencia hace casi 8 años para apoyar la labor del voluntariado y aportar mi experiencia personal en el ámbito social, ya que eran 13 años de mi vida los que había estado en el albergue de Barcelona.

Reconozco que es muy diferente la experiencia de poner en marcha algo nuevo, como fue abrir el albergue de Barcelona en 1979, y llegar a un sitio en el que hay una trayectoria consolidada de trabajo con las personas sin hogar como fue el caso de mi llegada a Valencia, en Mayo del 2010.

Me impactó muy positivamente que cada martes la comunidad de Hermanos rezaban las vísperas en el salón de actos, adaptado a capilla, con un grupo de voluntarios y algunos usuarios que bajaban libremente tras la cena.

La existencia de la Inter (agrupación de diversas entidades) que se reunían periódicamente para compartir y crear criterios en relación al acompañamiento a las personas sin hogar, también me llamó positivamente la atención.

En éste tiempo he disfrutado del apoyo a la labor del voluntariado, intentando captar nuevos voluntarios, formándoles y haciéndoles partícipes de la identidad institucional y acompañándoles en su camino de solidaridad desde la vertiente específica de la Hospitalidad con las personas sin hogar.

A nivel organizacional me incorporé al comité de dirección como representante de la comunidad, y desde febrero de 2011 tuve que compaginar mi apoyo al voluntariado con una mayor implicación como director administrativo y apoyando las relaciones institucionales con la administración pública. La verdad que eso no era nuevo para mí, dada mi experiencia anterior y me sentía "cómodo" compaginando ambas realidades.

A mediados de 2014 me fue encomendada la responsabilidad de ser el superior de la comunidad y traspasé el cuidado del voluntariado, lo cual me permitió adquirir una visión más global de lo que la presencia de la Orden Hospitalaria significaba y el impacto negativo que el cambio de hospital de la Malvarrosa a albergue había tenido en la sociedad valenciana. Estamos empeñados en que se reconozca la presencia y misión de la Orden en Valencia acompañando a las personas sin hogar.

La dura realidad a la que las personas en situación de sin hogar han de hacer frente cada día, me ayudan a vivir con sencillez mi vida, sabiendo que la provisionalidad y la vulnerabilidad son algo inherente a cada uno de nosotros y que es, desde ahí, desde donde somos capaces y tiene sentido compartir la vida comunitaria acompañando la fragilidad y la dificultad con que muchas personas caminan por la vida sin encontrar sentido a la misma.

Sant Joan de Déu Serveis Socials València