“Potenciamos en cada uno nosotros el deseo de conocernos, de acogernos y de comprendernos”

Daniel Ibarz

¿Qué visión tiene nuestra sociedad de los musulmanes, sigue siendo la misma que cuando se fundó esta organización en los años 70?

En cuarenta años la sociedad catalana ha cambiado profundamente. Es mucho más diversa, más conectada con el mundo, más compleja. Pero, lamentablemente, seguimos viendo a los musulmanes y al Islam como algo ajeno a nosotros, como ese “otro” que amenaza nuestra identidad. Nos falta ser conscientes  de que los musulmanes y el Islam forman parte de nuestra sociedad, no son ajenos y lejanos geográficamente.

El Islam no es un bloque monolítico. La realidad del mundo árabe no puede concebirse ni explicarse por estereotipos como integrismo, violencia y antioccidentalismo. Las noticias crean desconcierto y, lamentablemente, nuestra visión viene condicionada por los medios de comunicación y no de la experiencia del compartir y convivir. La sociedad musulmana sigue siendo una cultura desconocida, lejana y llena de prejuicios sin fundamento.

Así pues, no nos queda otro camino que generar una visión desde el fruto del caminar juntos, desde el compartir, convivir y comprender al otro. Las migraciones actuales manifiestan la diferencia y la pluralidad del mundo en el que vivimos y nos dejan entrever un nuevo horizonte en el que la integración, la justicia y la convivencia serán las metas que marquen el actual proyecto político, social, cultural y religioso sin ausentes ni excluidos. La relación y el intercambio rompen nuestro mundo monocromático y nos llevan a cruzar nuevas fronteras.

¿Cómo explicas que dos entidades católicas, como los Hermanos de San Juan de Dios y las Hermanas Franciscanas Misioneras de María, trabajen por y para la integración de los musulmanes?

La experiencia del ser acogido es una experiencia divina (así decía Teresa Losada). Este valor tan evangélico y tan humano es especialmente necesario para la construcción de la nueva sociedad que hoy se debe distinguir, sobre todo, por su talante abierto a la interculturalidad. La actitud de apertura y acogida de Jesús hacia el otro, sea cual sea su procedencia, es una de las notas más características de su estilo de vida, como prueba de su talante acogedor y universalista.

Ambas órdenes religiosas, inscritas en la tradición de una Iglesia abierta, acogedora y universal, apuestan claramente por seguir tendiendo puentes que faciliten la acogida y comprensión, y seguir siendo partícipes de la transformación de una cultura de confrontación y autoafirmación a otra de diálogo, de apertura y cordialidad. Y muestra de ello, es la creación y apoyo continuo a la Fundación Bayt al-Thaqafa.

¿Colaboráis con otras entidades del mismo ámbito?

Bayt al-Thaqafa pretende que las personas que llegan a nuestro territorio se integren en la sociedad así como también que la ciudadanía integre la diversidad cultural. No existe integración sino es bidireccional. Además pretendemos que la sociedad deje de hablar de ellos y de nosotros, y empiece a hablar y aceptar que vivimos en una sociedad con una diversidad cultural de la cual todos formamos parte. Sería imposible conseguir dichos objetivos desde una entidad cerrada en sí misma. Resulta inconcebible trabajar sin una coordinación y participación con numerosas entidades privadas y públicas, sin una auténtica red que nos permita expandirnos y mezclarnos.

Sabemos que llevas poco tiempo al frente de la Fundación pero ¿podrías contarnos qué objetivos te has marcado?

El principal objetivo es intentar no perder el legado y el espíritu de su fundadora, Teresa Losada, a la vez que adaptarnos a las necesidades de las personas y ganar en profesionalidad y eficacia. Ella, junto a sus Hermanas y todos los profesionales y voluntarios, han conseguido que la Fundación Bayt al-Thaqafa sea realmente un hogar, un lugar cálido y cercano.

Este octubre iniciamos un nuevo programa de acogida en el que abriremos cuatro pisos destinados a personas refugiadas procedentes principalmente de los campos de refugiados de Grecia. Con este nuevo programa, la Fundación pretende continuar siendo un espacio de acogida a las personas que llegan a nuestras fronteras con el sueño y esperanza de una vida mejor. Esperamos acoger, con la ayuda inestimable de los voluntarios y colaboradores, a un total de 35 personas a lo largo del próximo año.

Y para terminar, ¿qué huella ha dejado Teresa Losada, la creadora de esta fundación, en las personas que trabajan y son atendidas aquí?

Teresa Losada sin duda ha dejado huella en cada persona que ha pasado por esta institución que se dedica a recibir a las personas que llegan a nuestro país desde hace más de 42 años. Se han podido acompañar a más de 18.000 personas con la firme convicción de que, como decía ella, "todos somos nosotros".

Teresa Losada es, además, una fuente inagotable de inspiración. Nos regaló frases como “sólo cuando la Tierra sea habitable para todos, empezaremos a ver la luz”. Ella soñaba con mundo en el que la compasión, la cordialidad, la igualdad y el enternecimiento entre los seres humanos dejaran de lado la acumulación, el consumo y la explotación.

Tal vez su mayor legado sea el de potenciar en cada uno nosotros el deseo de conocernos, de acogernos y de comprendernos.

Fundació Bayt-al-Thaqafa