La posibilidad de acceder a los recursos de la Orden, desde una filosofía de trabajo donde se prima la posición ética y de servicio a la sociedad, me permite mejorar como persona...

Dra. Carme Tello, Psicóloga clínica, Centro de Salud Mental Infantil de Sant Joan de Déu Lleida

Desde mi época de estudiante, miraba a SJD como un servicio del que quería formar parte como profesional, pero tardé bastantes años hasta que finalmente lo conseguí. Han sido muchos años de relación indirecta, pero muy estrecha y cercana porque mi trayectoria formativa estuvo dirigida por el Dr. Angulo, antiguo jefe de servicio del Hospital Sant Joan de Déu de Esplugues.

Aunque nacida en Barcelona, mi vida laboral se ha desarrollado en Lleida. Empecé mi andadura laboral el año 1981 en la empresa Servicio de Medicina Infantil y psicología Escolar (SEMIPE), embrión del actual SJD Lleida. En 1983 organicé el servicio de tratamiento de psicología clínica: psicoterapia individual, familiar y grupal. En 1986 organicé el I Congrés de Salut Mental Infantil Lleida, donde, entre otras cuestiones, se incidió en la necesidad urgente de crear una Red Pública de Salud Mental Infantil y Juvenil, hecho que tuvo lugar pocos años después. A raíz de este congreso, en 1989, fui propuesta para formar parte del grupo de expertos del Consell Assessor para la organización de la red de psiquiatría infantil en Catalunya (CSMIJs).

Que se me confiara la responsabilidad de la Formación, Docencia e Investigación en SJD Lleida, supuso un gran paso dentro de mi desarrollo tanto personal como profesional. La posibilidad de acceder a los recursos de la Orden, desde una filosofía de trabajo donde se prima la posición ética y de servicio a la sociedad, me permite mejorar como persona, mejorar mi trabajo profesional y poner un pequeño granito de arena en un proceso participativo e interdisciplinario más amplio. Porque no solo es formar, hacer docencia o investigar, sino cómo se hace, qué objetivos se pretenden y si el resultado de ellos mismos genera o no una interacción entre los profesionales y la sociedad, es decir si permite generar propuestas y respuestas adecuadas a las necesidades de los niños y adolescentes y sus familias. Y puedo decir que Sant Joan de Déu me permite poder desarrollar mi tarea claramente desde esta perspectiva.

Si bien somos un servicio pequeño, el hecho de formar parte de Sant Joan de Déu nos ha permitido tener una beca FIS de ayuda a la investigación en 2004 (“Telepsiquiatría en población infanto-juvenil: implementación y evaluación del coste-efectividad del programa”) conjuntamente con la Research foundation Sant Joan de Déu; hacer un convenio con la Universitat de Lleida y tener dos Unidades Docentes (Psiquiatría y Psiclogía Clínica) y tener pendiente de aprobación la Unidad Docente de Pediatría.

Tambien hay que señalar la buena disposición y entusiasmo de los compañeros en el interés por la investigación, presentación de posters y comunicaciones en congresos y jornadas, así como la elaboración en cartera de tres nuevas tesis doctorales. Pero tenemos que continuar trabajando para obtener una mayor incidencia y más plazas de profesores asociados en la Universitat de Lleida y ser un referente de la buena asistencia en salud mental para niños, adolescentes y sus familias, no solo para Lleida, sino para dar testimonio de cómo se trabaja en Sant Joan de Déu.

Cuando está cercano el final activo de mi larga vida profesional, puedo afirmar que he cumplido mis espectativas en formar parte del espíritu de trabajo, del buen hacer y de una forma de servir a los enfermos y a la sociedad en general bajo el ideario de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios.

Sant Joan de Déu Terres de Lleida - Hospital de Lleida