Poder acompañar a quienes lo necesitan es un auténtico privilegio”

Aunque había frecuentado espacios de crecimiento y conocimiento del ámbito de la Pastoral Familiar y de las Ciencias de la Religión, el encuentro con el SAER representó para mí un salto a un mundo nuevo, desconocido y a la vez muy enriquecedor.

Un espacio en el que inmediatamente encontré apoyo, información, formación y sobre todo una gran acogida por parte de la Orden de San Juan de Dios en general (especialmente de la Comunidad de Hermanos de Manresa), así como el de la Fundació Althaia y su dirección de enfermería. Durante estos 11 años he descubierto una realidad en la cual se hace presente la vida en todas sus dimensiones. El enfermo, la familia, los profesionales, todos somos objeto de una transformación cuando experimentamos un déficit, una alteración, una enfermedad.

Poder acompañar a quienes necesitan escucha, acogida, confort, liberarse del sentimiento de culpa o recibir algún sacramento, es un auténtico privilegio que lo considero como un regalo, del que día a día doy gracias a Dios por haberme ofrecido esta puerta a través de la cual he descubierto una realidad que me ha hecho crecer, tanto a nivel personal, como en el aspecto espiritual y en el del compromiso social. 

Fundació Althaia - Manresa (Barcelona)