Plasmamos la Hospitalidad en cada uno de nuestros actos

El centro que tú gestionas, ¿sigue una política de buen gobierno y promueve los valores de la Orden en su trabajo diario?

Nuestra máxima aspiración es mantener i/o incorporar la fuerza del compromiso en todos nosotros. Entendemos que ésta es la fuerza que genera en cascada nuestro estilo de atención y que se traduce en la percepción por parte de las familias y de los profesionales de nueva incorporación de que “este hospital es diferente”. Desde la dirección, incorporando la transparencia en la toma decisiones, la coherencia  entre el discurso y la realidad, la accesibilidad a la información, las políticas laborales justas y que velen por el crecimiento profesional y personal, la garantía de los derechos de las personas, etc., hasta todos y cada uno de los profesionales que incorporan en su trabajo diario la razón de ser, tanto con los pacientes como con los compañeros de trabajo. Parece demostrado que la identificación con los valores corporativos en primer lugar, seguido de la sensación de satisfacción en la realización del trabajo, son los verdaderos impulsores de una cultura interna de valor y compromiso. Es evidente que estamos hablando de un ideal que es difícil de garantizar, pero es nuestro ideal.

¿Cómo se trabajan estos valores con los profesionales del centro y las personas que atendéis?

Empezando por los procesos de selección e incorporación de nuevos profesionales donde se explicita claramente el equilibrio entre capacidades competenciales y actitudes humanas. En paralelo, se ha hecho un gran esfuerzo por clarificar y “traducir” los valores e incorporarlos a la forma habitual de trabajar. Solo de ésta forma pueden formar parte de los procesos de evaluación que están en marcha en el hospital. Pasar de lo teórico a lo cotidiano es una forma visible de incorporar el estilo de atención que queremos.

También es importante la incorporación de “guías de buena práctica” donde, con la participación de profesionales y familias, se estimula la mejor práctica en los procesos no tanto cínicos sino de atención a las “personas”. En la misma línea, dar especial importancia a la opinión de las familias manifestada en encuestas, sugerencias, talleres, etc. y llevar a cabo acciones de mejora en la experiencia hospitalaria, hace visible la apuesta de la dirección por el modelo de atención humanizado.                                                                                                        

Y por supuesto es evidente que la herramienta de la formación, sigue siendo particularmente potente a la hora de fomentar la práctica real de los valores institucionales.

¿Cómo entiendes la misión compartida en el futuro más próximo?

Entendemos la misión compartida como un compromiso firme desde la propia dirección en el sentido de proteger a los más vulnerables, en nuestro caso los niños. Ir más allá del acto asistencial y ofrecer una vocación de servicio a nuestros pacientes y familias, es plasmar la Hospitalidad en cada uno de nuestros actos, ofreciendo el acompañamiento necesario en cada una de las necesidades observadas: emocionales, sociales y espirituales. Contemplamos a la familia como un todo y empatizamos con la situación de vulnerabilidad que están viviendo. Para ello, no solo hablamos de tecnología y conocimiento, sino también de un equipo de profesionales que, ante todo, son personas dispuestas siempre a dar lo mejor de ellos. Es nuestra pequeña contribución al desarrollo de una sociedad mejor y más justa.

Hospital Sant Joan de Déu Barcelona