«No somos islas, nos necesitamos los unos a los otros»

Ser solidario es una actitud de vida que impregna nuestro ser, que nos lleva a vivir desde un estilo concreto.

Celebrado el congreso, hemos comprobado que en la Provincia se trabaja en numerosos proyectos solidarios, ¿crees que la solidaridad sigue teniendo recorrido?
Cuando ponemos sobre el papel la cantidad de acciones que desde los centros de la Provincia se vienen realizando en el ámbito de la solidaridad, uno descubre que estamos en el buen camino, que son muchas las energías e ilusiones que dedicamos a ello.

Nunca hubiéramos imaginado que en estos últimos años, el resultado de unir la Obra Social, el Voluntariado y la Cooperación Internacional hubiera sido tal. Anteriormente cada una de estas áreas funcionaba por separado y la unión de los mismos ha supuesto establecer sinergias entorno a la solidaridad, mayor conciencia  de la misma, la posibilidad de trabajar en equipo, una mayor identificación con el carisma y ampliar cuantitativamente y cualitativamente las acciones que se realizan.

La solidaridad tiene mucho recorrido por delante, puesto que en nuestro mundo sigue habiendo muchas necesidades que cubrir. No somos islas, nos necesitamos los unos a los otros. Y no solo desde una visión de fe sino también desde una visión humanitaria estamos llamados a atender las necesidades de las personas más vulnerables. Somos responsables de la vida de los Otros.

Jesús nos lo dice claramente en el Evangelio: “los pobres siempre los tendréis con vosotros” (Mt 26,11). Siempre habrá pobrezas y necesidades que atender. Teniendo en cuenta que no solo hablamos de pobreza económica, sino que hay muchos tipos de pobreza, como son la soledad, el abandono, la enfermedad, la ancianidad, la marginación... Y es ahí donde la Hospitalidad junto con la solidaridad nos empujan a trabajar en un amplio camino apasionante y lleno de esperanzas. Como decía Juan de Dios en su carta a Luis Bautista: “si acá venís ha de ser para trabajar, y todo en cosas de Dios, porque al hijo más querido se le dan los mayores trabajos”. Una invitación a trabajar y encarnar los valores juandedianos en nuestro mundo actual.

El congreso también ha servido para presentar el Modelo de Solidaridad de la Provincia, ¿podrías decirnos en qué se basa?
Cuando pensamos en clave de solidaridad nuestra mente nos remite a la acción, a pasar de las ideas a la búsqueda de soluciones a los problemas de nuestro mundo. Y queremos que este documento nos ayude a reflexionar para que el día a día de la solidaridad sea de una mayor calidad, trabajando desde una solidaridad organizada y planificada.

Pretendemos que el modelo nos impulse hacia una solidaridad cualitativa, que una los tres pilares (Obra Social, Voluntariado y Cooperación Internacional), los fundamente y nos ayude como “una brújula” que guíe nuestro camino para ser solidarios desde la Hospitalidad.

El Modelo consta de tres partes: la primera es la teorización y fundamentación del concepto de solidaridad, vista desde una perspectiva ética y cómo en la historia se ha encarnado en cada sociedad y cultura; la segunda hace alusión a la relación histórica e identitaria de la solidaridad en la Orden, resaltando cada uno de los ámbitos de la vulnerabilidad; la tercera plasma la práctica de la solidaridad hoy en la Provincia, líneas de acción a futuro y posibles problemáticas éticas con las que nos encontramos. Y finaliza con un decálogo o preceptos. En definitiva, más que dar respuestas dogmáticas abre un intercambio de ideas que manifiestan la importancia de la solidaridad en la Orden Hospitalaria.

La solidaridad va mucho más allá de pensar en lo económico, ser solidario es una actitud de vida que impregna nuestro ser, que nos lleva a vivir desde un estilo concreto. Y ese es el reto a futuro, apostar por construir personas sólidas y maduras, intentando que contagiemos ese valor en nuestro mundo, dando respuestas a las necesidades básicas de las personas más vulnerables. En la Orden necesitamos estar bien fundamentados para saber qué queremos vivir, transmitir y cuáles son las acciones prioritarias en cada momento.

¿Qué destacarías del congreso?
En primer lugar la dedicación y trabajo, tanto en la preparación como en el desarrollo del mismo, del equipo motor y de las comisiones de solidaridad de los centros, que desde hace un año venimos preparando y diseñando el Congreso. Esto ha posibilitado mayor cohesión de los equipos y una concienciación fuerte del sentido de “Provincia” en este engranaje de la solidaridad.

En segundo lugar el buen ambiente que se ha creado a lo largo del mismo, la ilusión y creatividad con la que se ha desarrollado, el dinamismo y marcha de los distintos actos. Un dato a destacar ha sido la amplia participación de trabajadores de nuestros centros.

En tercer lugar la calidad de las ponencias del congreso, puesto que nos han dado mucha luz para el presente y futuro de la solidaridad.

En cuarto lugar la capacidad de adaptación de los participantes. Nuestra intención era la de organizar un congreso austero y cualitativo a la vez, donde las ponencias y actividades fueran de calidad, donde el alojamiento fuese en lugares sencillos o en casas de trabajadores y voluntarios, donde el sentimiento de solidaridad fuese palpable. Y esto se ha conseguido gracias a la participación e implicación de muchas personas.

En quinto lugar la generosidad de empresas e instituciones que han colaborado de forma altruista en dicho evento, desde el lugar del congreso hasta las bebidas y refrescos, el catering social o la colaboración en la elaboración de materiales.

La solidaridad ha venido para quedarse y este congreso nos ha permitido vislumbrar que aspectos tenemos que reforzar e intensificar para que en el futuro podamos hacer realidad los sueños de muchas personas vulnerables. De ahí, que no se trata de sacar conclusiones, sino que ha sido una oportunidad para reforzar e impulsar con mayor tesón la solidaridad en el futuro de los centros. De ello somos responsables todos los que formamos la Familia de San Juan de Dios.

El congreso cobra vida a partir de este momento.

Maite Hereu
Comunicación OHSJD Aragón