"No espero nada del futuro, todo depende de mí"

mohamed_fadili

Llegó en patera desde Marruecos con 15 años y después de tres años e intentar independizarse, acabó en un albergue donde una educadora social de la Fundació Bayt-al-Thaqafa lo puso en contacto con la comunidad de Hermanos de Sant Vicenç dels Horts. Los Hermanos le ofrecieron un hogar del que ya ha salido con intención de seguir trabajando y luchando por su futuro.

¿Cuál ha sido tu viaje hasta llegar a Sant Vicenç?

A los 15 años llegué a España en patera, me detuvo la Guardia Civil y me llevaron a un refugio. Allí pasé dos días. Luego me fui a Linares (Jaén) y me quede un par de días más para regresar a Almería. De allí pasé a un centro de menores en Tarragona donde estuve otros 2 días porque era un centro solo para gente del país. Me trasladaron a Barcelona a un centro de menores de inmigrantes donde estuve 6 meses y después me llevaron a otro en la misma provincia, en Torrellas de Llobregat, donde estuve 1 año. Después de ese año me pasaron a Mas Pins en Molins de Rei (Barcelona) y casi cuando iba a cumplir la mayoría de edad me trasladaron a una fundación de pisos, donde estuve compartiendo piso durante un año. Realicé un Programa de Qualificiació Professional Inicial (PQPI) de industria cárnica y al terminar el curso me cogieron para trabajar, decidí independizarme y al cabo de un año me fui a vivir solo. Empecé a estudiar y a trabajar a la vez, pero al final me quedé sin trabajo y tuve que salir del piso, no tuve otra salida que ir a pedir plaza en un albergue municipal para transeúntes. Allí una educadora social de la Fundación Bayt-al-Thaqafa me propuso ir al piso de acogida de los Hermanos de San Juan de Dios en Sant Vicenç del Horts. Hice la entrevista de acogida y me vine, sabía que iba a estar mejor.

¿Cómo conociste a los Hermanos de San Juan de Dios?

No los conocí hasta que llegué al piso de Sant Vicenç. Ellos venían casi todas las noches a vernos, traían la cena, se sentaban con nosotros, se preocupaban de cómo nos había ido el día, si nos hacía falta algo, en qué nos podían ayudar, etc. Yo en ese tiempo estaba realizando un ciclo formativo de grado medio en peluquería y estilismo, pero como estaba cansado y no quería estudiar, pensé en dejarlo y ellos me animaron a continuar, a no dejar el curso a medias. Gracias al esfuerzo e interés que pusieron terminé los estudios. Después de vernos todos los días, de compartir fiestas, costumbres y celebraciones, aumenta la confianza y al final somos una familia donde compartimos alegrías y tristezas. Con ellos hemos celebrado las Navidades, las Nocheviejas, la Fiesta del Cordero y otras fiestas de ambas culturas.

¿Qué te está aportando la vida en esta comunidad con los Hermanos y con otros compañeros que han pasado algo parecido a lo que tú has pasado?

En estos dos años y medio que he estado aquí me ha aportado todo. Doy gracias a los Hermanos y también a Dios por haberme hecho llegar hasta aquí, pues he podido terminar mis estudios, hacer un plan de ahorro, me saqué el carnet de conducir y conseguí tener un trabajo. Ahora en estos momentos lo tengo todo, no puedo pedir más de lo que tengo.

¿Cuál es tu día a día?

Recientemente he terminado mi estancia en el piso. Actualmente he alquilado una habitación en el mismo pueblo, ahora funciono de forma más autónoma y mi día a día consiste en levantarme de buena mañana, ir a trabajar y al terminar mi jornada laboral vuelvo a casa, me doy una duchita y preparo algo para comer. Después de echar una siesta y descansar, toca salir un rato y estar con los amigos. Dentro de unos días marcharé de vacaciones a Marruecos lo que me produce una alegría tan grande que casi no puedo dormir por las noches, volver a mis raíces, al encuentro de mis padres, hermanas y del resto de mi familia.

¿Qué esperas del futuro?

En verdad no espero nada del futuro, todo depende de mí, ¡Ojala Dios alargue mi vida y la de mi familia y me ayude a seguir luchando y pueda cumplir mis sueños! Mi sueño es tener salud, formar una familia, una casita, un trabajo estable y que no me falte un buen coche, jajaja. Lo que desea cualquier joven que quiera labrarse un futuro en un país en el que ha sido acogido.

Hno. Eduardo Ribes
Comunidad Hermanos St. Vicenç dels Horts