Me he sentido escuchada y apoyada por parte de todos

Fotografía usuaria Sant Joan de Déu Lleida

Ahora hace aproximadamente dos años fui diagnosticada de TDAH en el Hospital de Tremp. Hoy, puedo sentirme orgullosa de haber acabado 2º de bachillerato científico. Aunque haya pasado por momentos de desánimo y de angustia debido a las dificultades en el aprendizaje y en la concentración, si alguna cosa he aprendido durante estos dos años, es que con confianza en uno mismo y muchas horas de trabajo, se puede conseguir cualquier meta.

Seguramente, todas las personas con este trastorno se han sentido diferentes o frustrados en algún momento, pero contra más difícil es el camino, más mérito tiene cualquier objetivo conseguido. Yo, al menos, tiempo al tiempo y a mi paso, he conseguido, a veces con la ayuda de otra gente, todo aquello que me he propuesto hasta el día de hoy.

Llegamos al CSMIJ (Centro de Salut Mental Infantil y Juvenil) derivados por la escuela porque nos decían que Roger era hiperactivo. Allí, nos atendieron el psiquiatra y la terapeuta ocupacional; con los quienes hemos estado durante dos años. Con la medicación y las sesiones de integración sensorial ya notamos una mejoría aunque Roger iba sufriendo subidas y bajadas.

El año pasado, Roger tuvo una recaída muy fuerte. Desde el CSMIJ nos recomendaron el ingreso en el Hospital Maternoinfantil de Esplugues y allí estuvimos durante 15 días. Yo pude estar con él en el hospital durante todo su ingreso. Para mí fue muy impactante tener que ingresar a mi hijo y pasé momentos en los que estaba muy triste pero la verdad es que desde el primer momento que entramos me sentí muy bien atendida, no sólo físicamente sino psicológicamente. Tuve el apoyo de los profesionales en todo momento. Me dieron pequeñas pautas para saber qué hacer ante las situaciones en las que Roger se descontrolaba. Roger se lo pasó “pipa”. Sentía que era como un colegio porque allí también hacían actividades.

Del Maternoinfantil pasamos al Hospital de Día de Lleida. Allí estuvimos durante 4 meses en los que también estuvimos muy bien con todos los profesionales. Nos dieron muchas pautas y estrategias para poder hacer frente y trabajar las dificultades de Roger y para poder organizarnos en el día a día.

Estamos muy contentos porque Roger ha mejorado mucho; no sólo él personalmente sino también en relación en casa y en la escuela. Y yo personalmente estoy muy contenta, me he sentido escuchada y apoyada por parte de todos ellos y también en el grupo de padres.

Cuando le dieron el alta del Hospital de Día, Roger quería continuar yendo, insistiendo en poder venir al menos una vez a la semana. Estas son unas palabras escritas por él mismo:

Carta de agradecimiento de Roger

“Hola me llamo Roger y tengo 8 años. Me gusta mucho venir al hospital porque parece un cole. Lo que más me gustó fue la sala de juego. Las enfermeras son muy cariñosas y me enseñaron a saberme controlar. Un beso muy grande.”

Sant Joan de Déu Terres de Lleida - Hospital de Lleida