Los mayores lo han pasado mal pero son muy fuertes y lo han resistido”

Hablamos con el Hno. Julián Sapiña, consejero provincial y superior de la Comunidad de Hermanos del Hospital San Juan de Dios de Zaragoza, donde está ubicada la residencia de Hermanos Mayores de la Provincia. Un lugar en el que el coronavirus se ha hecho notar, contagiando a 15 de los 18 Hermanos que allí conviven y lamentando la pérdida de dos de ellos. Una entrevista rápida y breve para saber cuál es la situación en estos momentos. Agradecemos especialmente al Hno. Julián que nos haya atendido después de haber experimentado la enfermedad en primera persona.  

¿Cómo está afectando la crisis del coronavirus tanto a la Comunidad como a la residencia de Hermanos Mayores sabiendo que la situación en esta última es delicada?

En estos momentos, la situación es muchísimo mejor que al principio, los primeros días fueron muy duros para nosotros.

Comenzamos detectando dos hermanos de la Residencia como positivos y después de hacer las pruebas por precaución nos encontramos que, de 18 hermanos entre Residencia y resto de la Comunidad, salimos positivos 15, de los cuales los más tocados fueron los mayores.

Es verdad que los fallecidos, eran personas de muchísimo riesgo y estaban ya muy graves así que no resistieron la embestida del virus. Esto no justifica el dolor que sentimos por no poder acompañarles es sus últimos momentos ni enterrarlos como se merecían, esperamos poder honrarlos cuando todo esto pase.

Ahora ya podemos decir, que estamos fuera de peligro, alguno ya negativizado y otros a la espera de hacer las pruebas. Pero todos ya asintomáticos.

Los mayores lo han pasado mal, al estar aislados sin poder salir de la habitación, pero son muy fuertes y lo han resistido.

Coincidiendo la Pascua con la cuarentena y el confinamiento, cree que puede ser más fácil encontrar momentos para la oración y en el encuentro con Dios.

La Semana Santa y las anteriores están siendo Tiempos de Gracia, es verdad que estamos sin Eucaristía, ni oración en común, pero cada uno está organizando su vida de oración con mucha responsabilidad.

Yo te puedo hablar de mi experiencia y está siendo muy positiva, estoy teniendo muchos espacios de soledad y encuentro con Dios en una forma muy positiva y que jamás pensé que sería así.

Es verdad que nos falta como a todos la presencia en las liturgias tan ricas de esta semana, pero ahora toca esto y el Señor nos quiere hablar desde la soledad, la pobreza y la humildad.

¿Qué mensaje puede transmitir a todos los que formamos parte de la Familia Hospitalaria?

Como persona que ha tenido el Coronavirus y que ya estoy negativizado, os transmitiría esperanza y optimismo. No es nada fácil encontrarte inútil, encerrado y dependiendo de todos, porque no puedes sacar la cabeza de la puerta de tu habitación (máxime si como yo eres asintomático todo el tiempo), pero por responsabilidad hay que hacerlo así, para no contagiar a los demás.

Os puedo decir que había días que tenía la sensación de que me faltaba tiempo, pero también sentía la sensación de inutilidad, de no poder ayudar en estos momentos en que toda ayuda es poca. Pero se lo ofrecía al Señor por tantos y tantos que están peor que yo.

Así que ánimo, que sois unos campeones merecedores de todo reconocimiento y si os contagiáis, vividlo con paciencia y esperanza. Somos grandes en la FAMILIA HOSPITARIA, San Juan de Dios, los Santos de la Orden y tantos Hermanos y personal que han trabajado en epidemias antes que nosotros, nos brindan su ejemplo y están a nuestro lado.

El Hno. Julián mientras la enfermedad le ha dejado ha estado colaborando en el Hospital recepcionando y agradeciendo las donaciones para el personal sanitario. 
F. HSJD Zaragoza
Hospital San Juan de Dios - Zaragoza