Lucho por mis pacientes porque su salud está en nuestras manos"

Trabajo en el Parc Sanitari Sant Joan de Déu, en Sant Boi de Llobregat. Tengo un contrato de auxiliar. Voy trabajando según me van llamando, debido al estado de alarma en el que nos encontramos a día de hoy, las llamadas son constantes por motivos excepcionales y trabajo la mayoría de días, asimismo voy doblando turnos tanto en Urgencias como en la UCI. No acepté las condiciones de estudiante de 4º curso al ser inferiores a las de auxiliar.

Soy auxiliar del servicio de Urgencias, pero actualmente estoy en la UCI por la demanda que hay. Aquí se trabaja en equipo conjuntamente con el/la enfermera/o y llevamos tres pacientes. Durante el turno de mañana se repone material apenas empezar el turno ya que es muy importante tenerlo todo a mano por si hay que correr. Realizo higiene a los pacientes conjuntamente con el enfermero, hacerlo sola resulta imposible, porque son pacientes críticos. También se les realiza la higiene bucal donde se aspira y se cambia la beta y se intenta realizar cuidados para evitar la UPP de la boca y cara; tomo constantes, realizo ECG, preparo el box para los pacientes que ingresarán y preparo de material para cambios de vías tanto central, arterial y periférica. Al ser estudiante de cuarto puedo preparar medicación, mirar la retención de sonda nasogástrica y administrar nutrición. También manejo bombas de infusión continua.

Ahora la sensación ya no es igual que antes. El miedo ya no es igual que al principio. El hospital presentó un cambio drástico: comenzamos con un espacio muy reducido en urgencias para los que eran Covid y de repente todo se volvió zona poco higiénica, todo era Covid y enseguida crecieron mis miedos por mi familia en casa, el pensar que podía contagiarme y contagiarles. La posibilidad de estar aislada lejos de ellos, solo con pensarlo, me entraban ganas de llorar.

He pasado mucha angustia en el trabajo. Ver a personas que entraban al límite y saber que no tenían posibilidad de sobrevivir o ir a la UCI, repleta de pacientes, y verlos morir solos, sin familia, sin un beso de despedida, ver familias enteras ingresadas y aisladas, parejas con hijos pequeños que se los han tenido que llevar servicios sociales por no tener ningún familiar con quien dejarlos, mientras uno de sus padres acababa en la UCI.

El miedo ya desapareció. Ahora tengo esperanza, mucha esperanza. Lucho por mis pacientes porque está en nuestras manos su salud, porque ellos están conectados a una máquina para poder respirar y sus manos y sus ojos somos nosotros. Ya no salgo del trabajo llorando de pena, ahora lloro porque se están recuperando y por fin vuelven a ver a sus familias por videollamada, mientras siguen estando hospitalizados.

Una experiencia que recordaré es la de una pareja con su hija pequeña. El padre estaba ingresado en la UCI intentando sobrevivir y la madre llegó a los pocos días a Urgencias llorando porque se tenían que llevar a su hija. Yo sabía que la placa era muy mala. Me cogió de las manos y me preguntó si las pruebas estaban bien. Le dije que el médico le informaría de los resultados pero que saliese lo que saliese luchara, que luchara mucho por ella y por su familia. Aunque por dentro yo lloraba solo de pensar que iba a estar lejos de su hija. Mi sentimiento de madre y ponerme en su lugar, me rompía.

Y uno de los mejores recuerdos que me llevo es en la UCI. Tenía un chico hindú que estuvo días intubado y al final se le retiró la intubación por su mejoría. Lo primero que hizo fue decirme que yo había sido muy buena con él. Me partió el corazón. Por suerte ahora ya está a punto de salir del hospital para ir otra vez con su familia.

De todo esto me llevaré muchas cosas buenas y otras malas. Aún queda mucho por luchar.

 

Campus Docent Sant Joan de Déu - Barcelona
Parc Sanitari Sant Joan de Déu - Sant Boi de Llobregat (Barcelona)