Les ayudamos a recuperar ese sentido de la vida que perdieron"

Empecé a trabajar en San Juan de Dios en el verano del 2002, cubriendo las vacaciones de una persona que llevaba a cabo la labor educativa de una vivienda de reinserción para usuarios de Proyecto Hombre con problemática de adicciones. Estuve tres meses y fue una experiencia muy dura pero interesante. A partir de octubre de ese mismo año se me contrató para la vivienda de reinserción del Programa “Fent Camí”, para trabajar con personas Sin Hogar con alcoholismo y/o ludopatía. Durante varios años estuve en dicho programa que me aportó experiencia y una gran dosis de humanidad.

Posteriormente, ya en el 2008, se me dio la oportunidad de trabajar como trabajador social de San Juan de Dios en el Ayuntamiento de Valencia, concretamente en el CAST (Centro de Atención a las personas Sin Techo), donde estuve tres años y la experiencia fue muy positiva, hasta el punto que cuando regresé a trabajar en el albergue me di cuenta del salto cualitativo que había dado a nivel profesional. Fueron años de muchos contrastes, pero que me aportaron muchas cosas buenas.

Tras una etapa dando lo mejor de mí en la atención directa a usuarios, se me planteó la posibilidad de coordinar el voluntariado de San Juan de Dios en Valencia. Para mí era un reto, y sigue siéndolo en la actualidad, ya que era algo muy diferente a lo que yo hasta ese momento había realizado. Al mismo tiempo, se me facilitó la formación del postgrado sobre Espiritualidad que impartía la Orden a nivel Provincial. Esto me motivó mucho en este ámbito, lo que hizo que en el nuevo planteamiento que se le daba a la dimensión espiritual en los centros, se me nombrara responsable del SAER en Valencia.

En la actualidad esas son mis competencias, a lo que hay que sumar mi labor de técnico en las viviendas de autonomía del Programa “Xaloc”. Tras varios años contando con un voluntariado muy asistencial, se está planteando un nuevo enfoque hacia un voluntariado más participativo y técnico, donde los jóvenes tienen mucho que aportar. En cuanto al SAER, formamos un equipo donde estamos profesionales, voluntarios y usuarios. Nuestra labor se basa fundamentalmente en  acompañar a los usuarios en su dimensión espiritual desde el concepto más amplio de la palabra, tratando de darles ese apoyo desde que se produce la acogida y durante su estancia en nuestros servicios. Se realizan gestos durante el año para que las personas atendidas se sientan como en su casa, ofreciendo calidez y humanidad en el trato. Además, para que vayan recuperando ese sentido de la vida que perdieron, se realizan actividades y talleres donde se trabajan los valores en general y también los valores de la Orden. Esto para mí es fundamental, ya que es lo que nos hace únicos en este ámbito, y que al fin de cuentas, nos identifica con la figura de San Juan de Dios.

Sant Joan de Déu Serveis Socials València